Atención de emergencia de heridas después de un desastre natural

[NOTA: Los profesionales de atención médica deben consultar Manejo de emergencia de las heridas para profesionales de atención médica (en inglés).]

El riesgo de lesiones es alto durante un huracán y otros desastres naturales, así como después de que estos hayan pasado. Las aguas de inundación y el agua estancada traen varios riesgos, como enfermedades infecciosas, daños por sustancias químicas y lesiones. La administración rápida de primeros auxilios puede ayudar a sanar heridas pequeñas y prevenir infecciones.

Toma las siguientes medidas para protegerte y proteger a tu familia:
  • Evita el contacto con aguas de inundación si tienes una herida abierta.
  • Mantén las heridas abiertas lo más limpias posible lavándolas cuidadosamente con agua limpia y jabón.
  • Cubre las heridas abiertas y limpias con vendajes a prueba de agua para reducir la probabilidad de infección.
  • Busca atención médica de inmediato si una herida se pone roja, se inflama o tiene secreciones, o si tienes otros signos de infección como fiebre, mayor dolor, dificultad para respirar, palpitaciones o sientes confusión o aturdimiento.
Hoja informativa para imprimir
Portada de la hoja de datos de los CDC - Cuidado de emergencia de heridas después de un desastre naturalCdc-pdf[PDF - 345 KB]
Cómo tratar las heridas menores
  • Lávate cuidadosamente las manos con agua limpia y jabón si es posible.
  • Evita tocar la herida con los dedos mientras la estés tratando (si es posible, usa guantes desechables).
  • Retira la ropa y accesorios que estén cerca de la herida.
  • Aplica presión directa sobre cualquier herida que sangre para controlar la hemorragia.
  • Limpia la herida cuando ya no esté sangrando.
    • Examina la herida para ver si hay suciedad u objetos extraños.
    • Moja la herida cuidadosamente con agua embotellada o agua limpia de la llave (es preferible usar solución salina si está disponible).
    • Limpia cuidadosamente alrededor de la herida con agua limpia y jabón.
    • Seca la herida con palmaditas, sin frotar, y cúbrela con una venda adhesiva o un paño limpio seco.
  • No cubras las heridas, mordeduras o heridas punzantes que no hayan sido limpiadas. Las heridas que no se han limpiado correctamente pueden retener bacterias y causar infecciones.
  • Si es posible, proporciona medicamentos para calmar el dolor.
  • Revisa la herida cada 24 horas.
Busca atención médica tan pronto como sea posible si:
  • hay un objeto extraño (tierra, madera, metal u otro tipo de objeto) enterrado en la herida;
  • la herida fue provocada por la mordedura de un animal;
  • la herida fue causada por un objeto punzante sucio;
  • la herida está infectada (hay dolor, hinchazón, enrojecimiento, supuración o te da fiebre);
  • tienes signos de septicemia como confusión o desorientación, dificultad para respirar, palpitaciones, fiebre o escalofríos, mucho dolor o malestar, o piel fría, húmeda o sudorosa.

Si tienes heridas, debe hacerse una evaluación que determine si necesitas una vacuna contra el tétanos. Si tienes una herida punzante o una herida contaminada con materia fecal, tierra o saliva, pídele a un profesional de la salud que determine, con base en tu expediente médico, si necesitas una vacuna de refuerzo contra el tétanos.

Listo.gov es la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias

Esta página fue revisada el: 6 de noviembre de 2017