La diabetes y la enfermedad crónica de los riñones

Médico mostrándole los resultados de una prueba a un paciente.

Si usted tiene diabetes, pregúntele a su médico sobre la enfermedad de los riñones.

Si tiene diabetes, pregúntele a su médico acerca de la enfermedad de los riñones.

La enfermedad crónica de los riñones (CKD, por sus siglas en inglés) a menudo se produce lentamente y con pocos síntomas. Muchas personas no se dan cuenta de que tienen enfermedad crónica de los riñones hasta que está muy avanzada y necesitan diálisis (un tratamiento que filtra la sangre) o un trasplante de riñón.

Si usted tiene diabetes, hágase revisar los riñones regularmente. Esto lo hace su médico con unas pruebas simples de sangre y orina. Si usted tuviera enfermedad crónica de los riñones, hacerse pruebas regularmente le brinda la mejor probabilidad de detectarla temprano. El tratamiento temprano es más eficaz y puede ayudar a prevenir otros problemas de salud.

La enfermedad crónica de los riñones es común entre las personas con diabetes. Aproximadamente 1 de cada 3 adultos con diabetes tiene esta enfermedad. Tanto la diabetes tipo 1 como la diabetes tipo 2 pueden causar enfermedad de los riñones.

Datos sobre la CKD
  • Las enfermedades de los riñones son una de las causas principales de muerte en los Estados Unidos.
  • Aproximadamente 1 de cada 3 adultos con diabetes tiene enfermedad crónica de los riñones.
  • Cada 24 horas, 170 personas con diabetes comienzan tratamiento (diálisis o trasplante) para el fallo de los riñones.

Cómo la diabetes causa enfermedad de los riñones

Cada riñón está formado por millones de filtros pequeños llamados nefronas. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre causados por la diabetes pueden dañar los vasos sanguíneos de los riñones y las nefronas, y hacerlos dejar de funcionar como deberían. Muchas personas con diabetes, además, tienen presión arterial altaexternal icon, lo cual también puede dañar los riñones.

La enfermedad crónica de los riñones se va produciendo a lo largo de mucho tiempo y, por lo general, no provoca signos ni síntomas en sus etapas iniciales. A menos que su médico haga pruebas para detectarla, usted no se enterará de que la tiene.

Consejos para mantener los riñones sanos

Puede ayudar a que sus riñones se mantengan sanos al manejar sus niveles de azúcar en la sangre, presión arterial y colesterol. Esto también es muy importante para el corazón y los vasos sanguíneos: los niveles altos de azúcar en la sangre, de presión arterial y de colesterol son todos factores de riesgo de enfermedad del corazón y derrame cerebral.

Hombre y mujer haciendo actividad física al aire libre.

La actividad física puede ayudar a prevenir la enfermedad de los riñones.

  • Mantenga sus niveles de azúcar en la sangre dentro de sus niveles meta lo más posible.
  • Hágase una prueba de A1c al menos dos veces al año, o más seguido si cambian sus medicamentos o si usted tiene otras afecciones. Pregúntele a su médico qué frecuencia es lo adecuado para usted.
  • Revísese la presión arterial regularmente y manténgala por debajo de 140/90 mm / Hg (o el objetivo que le fije su médico). Pregúntele a su médico sobre los medicamentos y otras formas de bajar la presión arterial.
  • Mantenga el nivel de colesterol dentro de su nivel meta.
  • Coma alimentos que sean más bajos en sodio.
  • Coma más frutas y vegetales.
  • Tome sus medicamentos según las indicaciones.

La prediabetes y la enfermedad de los riñones

Si usted tiene prediabetes, tomar medidas para prevenir la diabetes tipo 2 es un paso importante para la prevención de la enfermedad de los riñones. Según estudios realizados, las personas con sobrepeso con mayor riesgo de presentar diabetes tipo 2 pueden prevenirla o retrasarla al bajar entre el 5 y el 7 % de su peso, lo que para una persona de 200 libras es entre 10 y 14 libras. Usted puede lograrlo al comer alimentos más saludables y hacer 150 minutos de actividad física cada semana. El programa de cambio de estilo de vida del Programa Nacional de Prevención de la Diabetes de los CDC puede ayudarlo a crear los hábitos de estilo de vida saludable necesarios para prevenir la diabetes tipo 2. Busque un programa en su comunidad o en línea.