Respuestas de los expertos

R: Este es un problema común con los niños pequeños. Los niños pequeños y prescolares son, por lo general, muy activos, enérgicos y curiosos sobre su entorno. Hay varias cosas que puede hacer para ayudar a mejorar la conducta de sus hijos y lograr que la hora de comer sea positiva y divertida. Por ejemplo, puede hacer que ayuden a preparar la comida o a poner la mesa. Cuando sea momento de comer, haga que toda la familia se siente a comer. Si un adulto está de pie, caminando alrededor, sus hijos podrían aprender que está bien caminar por la casa a la hora de la comida.

Elimine todas las distracciones. Esto incluye el televisor, los teléfonos celulares, las tabletas y otras cosas que le quiten la atención de los niños. Aliente la conversación para mantener a los niños concentrados en lo que ocurre en la mesa. De ser posible, intente que la cena sea más o menos a la misma hora cada noche, y establezca una rutina tanto antes como después de comer. La previsibilidad puede ayudar a mejorar la conducta de los niños, ya que sabrán qué esperar cada noche.

El uso de elogios también puede mejorar su conducta a la hora de comer. Por ejemplo, si los niños se quedan sentados durante cinco segundos y comen un bocado, elógielos por eso. Si están inquietos, pero aun así se quedan sentados y comen, elogie eso. Cuanto más elogie las buenas conductas a la hora de la comida, más probabilidades habrá de que los niños comiencen a quedarse sentados por más tiempo. Si solo uno de sus hijos demuestra la conducta correcta, elogie a ese niño. A menudo, elogiar a un niño puede hacer que los otros se porten mejor porque también desean recibir elogios. Si sus hijos se levantan, recuérdeles la conducta esperada y elógielos cuando sigan sus instrucciones.

R: Comer en un restaurante es un poco distinto a comer en casa. En un restaurante, su hijo debe estar sentado durante más tiempo y esperar a que llegue la comida. Así es que si en casa usted quiere eliminar las distracciones, en un restaurante pueden ser una buena idea. Se pueden usar libros, juguetes y otras cosas que le gusten a su hijo. En muchos restaurantes a los niños les ofrecen libros para colorear y crayones por ese motivo. Si logra establecer una buena conducta a la hora de comer en casa, lo más probable es que también mejore en los restaurantes.

R: Es muy importante establecer una rutina para ir a acostarse, que abarque lo que su hija hace antes de ir a la cama y el lugar donde duerme en la noche. Puede ser útil incluir actividades que ayuden a su hija a relajarse, como leer un cuento. Una vez que decida las actividades que incluirá la rutina, hable de eso con su hija. A algunos padres les gusta hacer una canción que describa la rutina y cantarla con el niño. Por ejemplo, pueden cantar: “Después de bañarnos, nos ponemos el pijama, nos cepillamos los dientes, nos metemos a la cama, leemos un cuento y ¡entonces es hora de dormir!”. Su hija tal vez intente forzar los límites y quedarse despierta “algunos minutos más” antes de dormirse, pero no se lo permita. Al final de la rutina, déjela sola para que duerma. Al crear una rutina para irse a la cama y apegarse a ella de manera sistemática, su hija sabrá con exactitud cuándo y dónde debe estar durmiendo.

R: Hay un par de cosas que debe tener en cuenta con su hijo. Primero, pregúntese si él duerme lo suficiente por la noche. Tal vez necesite irse a la cama antes para que las mañanas sean más fáciles y mejores. En segundo lugar, pregúntese si el niño es capaz de hacer lo que usted le pide. Tenemos que pensar en la edad de nuestro hijo y en su nivel de desarrollo cuando le pedimos que haga algo. A veces, se confunde la imposibilidad para hacer algo con una negación.

Por último, si cree que su hijo está durmiendo lo suficiente y puede hacer lo que se le pide, podría ser útil establecer una rutina para las mañanas. Al pensar en la rutina, identifique las cosas que deben hacerse en la mañana. También piense qué puede hacerse la noche anterior para ayudar a que la rutina en la mañana vaya sobre ruedas. Por ejemplo, puede ahorrar tiempo al hacer que el niño se bañe por la noche en lugar de la mañana, y tener la ropa elegida y apartada. Para obtener más información sobre esto y crear su propia rutina de la mañana, haga clic aquí. Si su hijo se niega a seguir la rutina de la mañana, se debe aplicar una consecuencia. Haga clic aquí para obtener más información sobre consecuencias por seguir o no seguir rutinas y reglas.

R: Si sabe que se avecina un momento de transición —por ejemplo, necesita ir al supermercado o es casi la hora de cenar— adviértale a su hija, por lo menos 5 minutos antes, de que deberá dejar lo que está haciendo y hacer otra cosa. También puede hacerle otra advertencia cuando queden 3 minutos y una más cuando quede 1 minuto. Es importante recordar que si los niños están ocupados en algo, en especial si es entretenido, será necesario darles un aviso antes de pasar a otra actividad que no sea tan divertida para ellos. Tener una rutina también facilita las transiciones para los niños. Para obtener más información sobre las rutinas, haga clic aquí.

 

Esta página fue revisada el: 8 de agosto de 2016