Razones para seguir el calendario de vacunación recomendado de los CDC

La vacunación según el calendario recomendado es el plan máximo de protección del bebé

La mayoría de los padres vacunan a sus hijos de acuerdo con el calendario de vacunación recomendado de los CDC, protegiéndolos así contra 14 enfermedades potencialmente graves antes de que cumplan los 2 años. La vacunación de los niños según el calendario recomendado protege tanto a los niños como a las personas con el sistema inmunitario debilitado que estén a su alrededor.

Ilustración de un padre con su bebé en brazos.

El calendario de vacunación está cuidadosamente diseñado para proporcionar protección en el momento adecuado.

1. Vacunar en el momento ideal

Como todos los buenos planes de protección del bebé, el calendario de vacunación recomendado de los CDC es seguro y eficaz para proteger a su bebé. El calendario se basa en la manera en que el sistema inmunitario de los niños responde a las vacunas a distintas edades y en las probabilidades de que se expongan a determinadas enfermedades. Esto garantiza que su pequeñito esté protegido contra 14 enfermedades potencialmente graves justamente en el momento adecuado. Por otra parte, no hay datos que respalden que espaciar las vacunas ofrezca protección segura o eficaz contra estas enfermedades.

Entonces, ¿quiénes analizan todos los estudios de investigación y los datos para saber cuál es el mejor momento y la mejor dosis? Cientos de los médicos, profesionales de salud pública y científicos más prominentes de este país diseñan el calendario para garantizar que sea seguro y eficaz.

Ilustración de una madre poniéndole un casco a un niño.

Si bien los bebés nacen con algo de inmunidad, su cuerpo todavía no ha desarrollado las defensas necesarias contra las enfermedades que las vacunas previenen.

2. Prevenir complicaciones

Postergar las vacunas puede dejar a su hijo vulnerable a enfermedades cuando sus probabilidades de tener complicaciones graves son más altas.

Piense que las vacunas son como un casco para su bebé. Del mismo modo que los equipos de seguridad lo protegen de lesiones graves, vacunarlo de acuerdo con el calendario lo protege contra enfermedades potencialmente graves.

Los bebés pequeños son quienes están en mayor riesgo de tener complicaciones graves por las enfermedades. Por ejemplo, para usted, tener tosferina o pertussis puede implicar varias semanas de tos persistente, pero para los bebés de menos de un año puede ser muy grave e incluso mortal. Si usted posterga la vacunación, su bebé podría exponerse a enfermedades, como la tosferina, cuando está en mayor riesgo de tener complicaciones graves.

Ilustración de una madre sujetando a su hijo en el asiento de seguridad del auto

Las vacunas pueden tomar varias semanas en ayudar a que el cuerpo del bebé produzca los anticuerpos protectores que combaten las enfermedades, y algunas requieren varias dosis para brindar la mejor protección.

3. Proveer protección temprana

Es mejor vacunar a su hijo antes de que se exponga a enfermedades peligrosas.

Usted no esperaría hasta que el auto esté en movimiento para poner a su bebé en el asiento de seguridad. Usted lo abrocha en cada oportunidad, mucho antes de que haya alguna posibilidad de que esté en un choque. Las vacunas funcionan de la misma manera: su bebé las necesita mucho antes de estar expuesto a una enfermedad.

Si espera hasta el momento en que usted piense que su hijo podría exponerse a una enfermedad grave, como al empezar la guardería o durante el brote de una enfermedad, es posible que la vacuna no tenga suficiente tiempo para actuar. Es por eso que los expertos que establecen el calendario ponen tanta atención meticulosa en cuándo vacunar. Lo han diseñado para que les proporcione a los niños inmunidad a una edad temprana, antes de que tengan la probabilidad de exponerse a enfermedades que pueden ser mortales.

Ilustración de una niña jugando con bloques.

Los niños no tendrán la mejor protección contra 14 enfermedades graves hasta que reciban todas las dosis recomendadas de cada vacuna.

4. Ofrecer la mejor protección

Su hijo no estará completamente protegido si en su casa solo cubre algunos de los enchufes que él puede alcanzar. Del mismo modo, su bebé no obtendrá la mejor protección de las vacunas hasta que le hayan puesto todas las dosis recomendadas.

Cada vacuna se elabora cuidadosamente para proteger contra una enfermedad en particular. Algunas requieren más de una dosis para que produzcan un nivel de inmunidad lo suficientemente fuerte como para proteger a su bebé, o para reforzar la inmunidad que se va reduciendo con el tiempo. Otras requieren dosis adicionales para garantizar que el bebé esté protegido en caso de que la primera dosis no haya producido suficientes anticuerpos. Su hijo necesita la vacuna contra la influenza (gripe) cada año porque la enfermedad va cambiando. Para decirlo de un modo simple, cada una de las dosis recomendadas de cada vacuna incluida en el calendario es importante.

Ilustración de un padre ayudando a su hijo a caminar

El amamantamiento le provee al bebé una importante protección contra algunas infecciones mientras su sistema inmunitario todavía se está desarrollando. Sin embargo, la leche materna no protege a los niños contra todas las enfermedades.

5. Proveer protección a largo plazo

Los anticuerpos maternos y el amamantamiento no proporcionan suficiente protección.

Del mismo modo que usted ayuda a su hijo a aprender a caminar, la protección (los anticuerpos) que le pasa antes de que nace ayuda a protegerlo de enfermedades durante sus primeros meses de vida. Y del mismo modo que su hijo aprenderá a caminar solo, su sistema inmunitario también necesitará luchar contra enfermedades por sí solo. Las vacunas ayudan a protegerlo cuando los anticuerpos que usted le pasó hayan desaparecido.

Por ejemplo, cuando usted se pone las vacunas contra la tosferina y la influenza durante el embarazo, puede pasarle algo de protección al bebé antes de que nazca. Sin embargo, solo le puede pasar protección contra las enfermedades para las que usted tenga inmunidad, y esto solo lo puede proteger durante los primeros meses de vida.

El amamantamiento le provee al bebé una importante protección contra algunas infecciones mientras su sistema inmunitario todavía se está desarrollando. Sin embargo, la leche materna no lo protege contra todas las enfermedades. Incluso para los bebés amamantados, las vacunas son la manera más eficaz de prevenir muchas enfermedades. Por eso es tan importante seguir el calendario de vacunación. Garantiza que el sistema inmunitario de su bebé reciba la ayuda que necesita para protegerlo a largo plazo contra enfermedades prevenibles.

Ilustración de una abuela con un bebé sonriente en brazos

No vacunar a su hijo según el calendario de vacunación puede hacer que otra persona se enferme.

6. Prevenir la propagación de enfermedades

Los niños que no estén vacunados según el calendario no solo tienen riesgo de enfermarse ellos mismos, sino que también pueden transmitirles enfermedades a otras personas no protegidasexternal icon, como los recién nacidos, que son demasiado pequeños para vacunarse, y las personas con el sistema inmunitario debilitado. Al vacunar a su bebé según el calendario de vacunación no solo lo protege él sino que también ayuda a proteger a sus amigos, su familia y su comunidad.

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Esta página fue revisada el: 25 de febrero de 2020