Vida Saludable con el VIH

¿Pueden el VIH o el tratamiento contra el VIH afectar mi alimentación y nutrición?

Healthy Living with HIV

Sí. La nutrición de las personas que tienen el VIH a veces se ve afectada por circunstancias como las siguientes:

  • cambios en el metabolismo del cuerpo;
  • medicamentos que pueden causar malestar estomacal;
  • infecciones oportunistas, como la candidiasis oral y el sarcoma de Kaposi, que pueden causar dificultades para comer y tragar; y
  • alimentos, como las carnes y los pescados crudos, que pueden afectar la terapia antirretroviral (TARV).

Cualquiera de estos problemas puede afectar la capacidad del cuerpo de absorber los nutrientes que se necesitan para conservar la buena salud.

Independientemente de si tiene o no el VIH, alimentarse bien es bueno para la salud en general. Si usted tiene el VIH, tener una alimentación saludable ofrece los siguientes beneficios:

  • proporciona la energía y los nutrientes que el cuerpo necesita para luchar contra el VIH y otras infecciones;
  • mantiene un peso saludable;
  • maneja los síntomas y las complicaciones del VIH; y
  • mejora la absorción de los medicamentos y ayuda a manejar posibles efectos secundarios.

Hable con su proveedor de atención médica sobre su alimentación y pregúntele específicamente qué medidas debe tomar para mantener una buena nutriciónexternal icon. Él o ella podría remitirlo a un nutricionista o dietista con quien pueda hablar sobre sus necesidades nutricionales.

¿Por qué es importante el ejercicio?

El ejercicio ofrece beneficios que pueden ayudarlo a conservar la buena salud física y mental. Hacer ejercicio puede aumentar su fuerza y resistencia, puede mejorar su estado físico y ayudar al sistema inmunitario a luchar contra las infecciones más eficazmente.

Las personas que tienen el HIV pueden hacer el mismo tipo de ejercicio que las personas que no tienen el virus. Tómese el tiempo para encontrar una rutina de ejercicios que disfrute. Haga de los ejercicios algo entretenido y comprométase a hacerlos regularmente.

¿Qué efectos tiene fumar para una persona con el VIH?

Fumar aumenta sus probabilidades de tener cáncer de pulmón y otros cánceres, enfermedades cardiacas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc), asma y otras enfermedades, y también de morir prematuramente. Por este motivo el tabaquismo es un problema importante de salud para todas las personas, y es una preocupación mayor para las personas con el VIH, quienes tienden a fumar más que la población en general.

Aproximadamente 1 de cada 5 adultos en los Estados Unidos fuma. Entre los adultos con el VIH, la cifra de los que fuman es 2 a 3 veces más alta. El tabaquismo tiene muchos efectos negativos para la salud de las personas que tienen el VIH. Por ejemplo, los fumadores que tienen el VIH tienen más probabilidades que los que no tienen el virus de que ocurra lo siguiente:

  • presentar cáncer de pulmón, de cabeza y de cuello, cáncer de cuello uterino y de ano, y otros tipos de cáncer;
  • presentar neumonía bacteriana, neumonía por Pneumocystis jirovecii, epoc y enfermedades cardiacas;
  • presentar afecciones de la boca, como la candidiasis oral (algodoncillo) y la leucoplasia vellosa oral; y
  • responder mal a la terapia antirretroviral (TARV).

Las personas que tienen el VIH y fuman tienen más probabilidades de presentar una enfermedad potencialmente mortal y que lleve al diagnóstico de sida. Además, esas personas tienen una esperanza de vida más corta que las que tienen el VIH y no fuman.

Visite betobaccofree.hhs.govexternal icon o llame a la línea de ayuda para dejar de fumar: 877-44U-QUIT (877-448-7848) para obtener más información sobre los numerosos beneficios para la salud de dejar de fumar. Para recibir asistencia de la línea de ayuda de su estado, llame al 1-855-DÉJELO-YA (1-855-335-3569).

Esta página fue revisada el: 26 de septiembre de 2019