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9 cosas para que las inyecciones sean menos estresantes… para usted y su bebé

Aprenda sobre formas sencillas para darle apoyo a su hijo antes, durante y después de recibir inyecciones.

Madre cargando a su bebé mientras habla con una proveedora de atención médica.
Mujer mostrando información en una tableta.

#1. Aprenda más sobre las vacunas para su hijo

Tómese un momento para leer este documento útil antes de su cita, y lea toda la información sobre vacunas que le haya dado su profesional de la salud. Esta persona debe tener información útil y puede describir los posibles efectos secundarios que su hijo podría presentar. Asimismo, usted puede encontrar información confiable en este sitio web de los CDC. Mientras más informado esté acerca de las vacunas, mejor se podrá sentir.

#2. Pida una bebida dulce

¿Sabía que probar algo dulce puede ayudar a reducir la respuesta al dolor de su pequeño? Pídale al médico de su hijo que le dé una solución dulce de sacarosa o glucosa, uno o dos minutos antes de la inyección. Incluso una cantidad pequeña de esta solución puede reducir el dolor durante las inyecciones.

Pida una bebida dulce.
Amamante a su hijo

#3. Amamante a su hijo

Si amamanta a su bebé, esto puede ser una excelente manera de calmarlo y relajarlo. La lactancia puede ayudar a distraerlo y proporcionarle un contacto cercano y reconfortante. Además, la leche materna tiene una leve dulzura que puede ayudar a reducirle el dolor durante las inyecciones.

#4. Pida un ungüento para aliviar el dolor

Si le preocupa el dolor de su hijo al recibir las vacunas, solicite al profesional de la salud de su hijo una pomada para aliviar el dolor. Debido a que es posible que necesite una receta médica y, la pomada toma tiempo para funcionar, pregúntele antes de su próxima cita de control. La pomada bloquea las señales de dolor de la piel para que los niños puedan recibir inyecciones con menos dolor. Asimismo, puede pedir un aerosol de enfriamiento (vapocoolant) para poner en el brazo o la pierna de su hijo justo antes de recibir las inyecciones. Los aerosoles de enfriamiento también son muy efectivos para reducir el dolor al recibir inyecciones. El uso de un ungüento o un aerosol de enfriamiento puede disminuir las posibilidades de que su hijo le tenga miedo a las inyecciones y puede reducir el estrés antes de las citas de control.

Pida un ungüento para aliviar el dolor.
Sea sincero y permanezca tranquilo.

#5. Sea sincero y permanezca tranquilo

Los niños son súper inteligentes. Tómese su tiempo para explicar a su hijo, en términos simples, qué esperar. Explíquele que puede sentir como un pellizco que desaparecerá muy rápido. Use palabras como “presión” o “pinchazo” en lugar de “dolor” o “inyección.” Incluso si su bebé no puede entenderlo todavía, su voz tranquilizadora, reconfortante hará que se sienta más a gusto. Los niños a menudo consideran el estado de ánimo de sus padres cuando experimentan el mundo que los rodea. Abrazos, caricias, susurros y una actitud tranquila y reconfortante ayudarán a los niños a pasar por el proceso de vacunación. Nunca cuente historias aterradoras sobre las vacunas, haga amenazas sobre las vacunas ni se disculpe, porque esto podría preocupar a su hijo y aumentar su dolor. Permanezca optimista y relajado antes, durante y especialmente después de las inyecciones. Deje que su hijo sepa que todo está bien.

#6. Lleve a la cita los objetos favoritos del niño

Ya sea un juguete, una manta o un libro conocido, use las cosas favoritas de su bebé para distraerlo de lo que está sucediendo y deje que más bien se concentre en lo que lo hace sentirse bien. Asimismo, asegúrese de consultar con su médico antes de ingresar los artículos a la sala de atención.

Madre sosteniendo un osito de juguete mientras le canta a su hija pequeña que tiene sentada en el regazo.
Distraiga a su hijo.

#7. Distraiga a su hijo

Los padres son expertos de la distracción. ¡Aproveche esta habilidad! Escoja el momento preciso para llamar a su hijo por su nombre justo antes de la inyección, cántele su canción favorita o simplemente hágale monerías para distraerlo de quien le pondrá la vacuna. Manténgalo distraído después de que le apliquen la vacuna.

#8. Los niños grandes también necesitan apoyo

Si su hijo es mayor, usted puede respirar profundo junto con él para ayudarlo a “liberar” el dolor. Hágalo imaginar que el dolor está saliendo por la boca a medida que exhala. Asimismo, puede señalar cosas interesantes en la sala para ayudar a crear distracciones (consulte la sugerencia #6). También puede contarle o leerle cuentos. ¡Recuerde empacar su libro favorito!

Los niños grandes también necesitan apoyo.
Cuide y consuele a su hijo después de la inyección.

#9. Cuide y consuele a su hijo después de la inyección

Envolver a los bebés pequeños es una técnica excelente para calmarlos. La envoltura imita las condiciones en el vientre, lo que le recuerda como estaba antes de nacer y lo hace sentir más tranquilo. A veces los niños presentan reacciones leves a las vacunas, como dolor en el área donde se aplica la inyección, sarpullido o fiebre. Estas reacciones son normales y por lo general desaparecen pronto. Una vez que usted y su hijo regresen a casa después de la cita para la vacunación, puede usar un pañito húmedo y frio para reducir el enrojecimiento, el dolor y la hinchazón en el área donde se aplicó la inyección. Reduzca la fiebre con un baño de esponja con agua fría. Si su profesional de la salud lo autoriza, dele un analgésico que no sea aspirina. También le puede leer cuentos, acariciarlo, elogiarlo y brindarle un poco más de atención. Comuníquese con su profesional de la salud si tiene alguna preocupación.

 

Para obtener más información acerca de la vacunación, visite Vacunas e inmunización.

 

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