Información sobre la comunicación interventricular

La comunicación interventricular (también llamada defecto septal interventricular) o CIV es un defecto de nacimiento en el corazón, en el cual hay un orificio en la pared (septo o tabique) que separa las dos cavidades (ventrículos) inferiores del corazón. Esta pared también se llama septo ventricular.

¿Qué es la comunicación interventricular?

La comunicación interventricular es un defecto que se produce durante el embarazo si la pared que se forma entre los dos ventrículos no se desarrolla completamente y queda un orificio en ella. La comunicación interventricular es un tipo de defecto de nacimiento, o congénito, del corazón. Congénito significa que está presente al nacer.

En los bebés que no tienen un defecto de nacimiento en el corazón, el lado derecho del corazón bombea la sangre sin oxigenar a los pulmones y el lado izquierdo bombea la sangre oxigenada al resto del cuerpo.

En los bebés con comunicación interventricular, la sangre frecuentemente fluye del ventrículo izquierdo al ventrículo derecho a través del defecto en el septo, y de allí a los pulmones. Esta cantidad extra de sangre que el corazón bombea a los pulmones, hace que tanto el corazón como los pulmones se esfuercen más. Con el tiempo, si el defecto no se repara, puede aumentar el riesgo de que se presenten otras complicaciones, como insuficiencia cardiaca, presión arterial alta en los pulmones (llamada hipertensión pulmonar), ritmo cardiaco irregular (llamado arritmia) o accidente cerebrovascular.

Tipos de comunicación interventricular

Los bebés que tienen comunicación interventricular pueden tener un orificio o más en diferentes partes del septo. Hay varios nombres para estos orificios. Algunos de los lugares y nombres comunes son los siguientes (ver figura):

  1. Comunicación interventricular infundibular
    En general, este es un orificio en donde partes del septo ventricular deben unirse, justo debajo de las válvulas pulmonar y aórtica.
  2. Comunicación interventricular perimembranosa
    Este es un orificio en la sección superior del septo ventricular.
  3. Comunicación interventricular del septo de entrada
    Este es un orificio en el septo, cerca de donde la sangre entra a los ventrículos a través de las válvulas tricúspide y mitral. Este tipo de comunicación interventricular también puede ser parte de otro defecto cardiaco llamado comunicación auriculoventricular.
  4. Comunicación interventricular muscular
    Este es un orificio en la parte inferior, muscular del septo ventricular y es el tipo más común de comunicación interventricular.

Causas y factores de riesgo

Las causas de los defectos cardiacos (como la comunicación interventricular) en la mayoría de los bebés no se conocen. Algunos bebés tienen defectos cardiacos debido a cambios en sus genes o cromosomas. También se cree que los defectos cardiacos son causados por una combinación de genes y otros factores de riesgo, como los elementos con los que entra en contacto la madre dentro del ambiente, lo que come o bebe, o los medicamentos que usa.

Diagnóstico

La comunicación interventricular generalmente se diagnostica después de que nace el bebé.

El tamaño de la comunicación interventricular influirá en los síntomas que habrá presentes, si es que hay síntomas, y si el médico oirá un soplo cardiaco durante el examen físico. Los signos de este defecto cardiaco podrían estar presentes desde el nacimiento o podrían no aparecer hasta mucho después. Si el orificio es pequeño, generalmente se cerrará solo y es posible que el bebé no presente ningún signo del defecto. Sin embargo, si el orificio es grande, el bebé podría tener síntomas, incluidos los siguientes:

  • dificultad para respirar,
  • respiración fuerte o acelerada,
  • sudoración,
  • cansancio durante la alimentación, o
  • poco aumento de peso.

Durante el examen físico, el médico podría oír el distintivo sonido silbante que se llama soplo. Si el médico oye un soplo o hay otros signos presentes, podrá solicitar una o más pruebas para confirmar el diagnóstico. La prueba más común es el ecocardiograma, que es una ecografía del corazón que puede mostrar los problemas que hay en la estructura del corazón, el tamaño del orificio y cuánta sangre pasa por ese orificio.

Tratamientos

Los tratamientos para la comunicación interventricular dependen del tamaño del orificio y de los problemas que podría causar. Muchos de estos defectos son pequeños y se cierran solos. Si el orificio es pequeño y no produce ningún síntoma, el médico revisará al bebé regularmente para asegurarse de que no presente signos de insuficiencia cardiaca y que el orificio se cierre solo. En el caso de que el orificio no se cierre solo o de que sea grande, es posible que se deban tomar otras medidas.

Según el tamaño del orificio, los síntomas y el estado de salud general del niño, el médico podría recomendar un cateterismo cardiaco o una operación a corazón abierto para cerrar el orificio y restaurar el flujo normal de sangre. Después de la cirugía, el médico fijará citas regulares de seguimiento para asegurarse de que la comunicación interventricular permanezca cerrada. La mayoría de los niños que tienen una comunicación interventricular que se cierra (ya sea sola o mediante la cirugía) tienen una vida saludable.

Medicamentos

Algunos niños necesitarán medicamentos para ayudar a fortalecer el músculo cardiaco, reducir la presión arterial y ayudar al cuerpo a eliminar el líquido extra.

Alimentación

Algunos bebés con comunicación interventricular se cansan mientras se alimentan y no comen lo suficiente para aumentar de peso. Para asegurarse de que los bebés tengan un aumento de peso saludable, se les podría recetar una fórmula especial alta en calorías. Algunos bebés se cansan mucho mientras se alimentan y podrían necesitar el uso de una sonda de alimentación.