2017: Vacunas recomendadas para los niños desde los 7 hasta los 18 años de edad

508 de la Ley de Rehabilitación
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En inglés: Vacunas recomendadas para los niños desde los 7 hasta los 18 años de edad


Hable con el médico o la enfermera de su hijo acerca de las vacunas recomendadas para su edad.

 
Vacuna contra la influenza
(gripe)
Vacuna Tdap
(Tétanos, difteria, tosferina)
Vacuna contra el VPH
(Virus del papiloma humano)
Vacuna antimeningocócica Vacuna neumocócica Vacuna contra la hepatitis B Vacuna contra la hepatitis A Vacuna inactivadas contra la polio Vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola Vacuna contra la varicela
MenACWY MenB
7-8 Años      
9-10 Años  
11-12 Años    
13-15 Años    
16-18 Años    
Más información: Los preadolescentes y adolescentes deben recibir una vacuna contra la influenza todos los años. Los preadolescentes y adolescentes deben recibir una inyección de la vacuna Tdap a los 11 o 12 años de edad. Todos los niños de 11 a 12 años deben recibir 2 dosis de la vacuna contra el VPH con un intervalo de por lo menos 6 meses. Aquellos con el sistema inmunitario debilitado y de 15 años de edad o más necesitan una serie de 3 dosis. Todos los niños de 11 a 12 años deben recibir una dosis única de la vacuna antimeningocócica conjugada cuatrivalente (MenACWY). Se recomienda una dosis de refuerzo a los 16 años. Los adolescentes de 16 a 18 años, pueden ser vacunados con la MenB.

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  Estas casillas sombreadas indican cuándo se recomienda la vacuna para todos los niños, a menos que el médico le diga que su hijo no puede recibir en forma segura la vacuna.   Estas casillas sombreadas indican que la vacuna se debe administrar a un niño que esté poniéndose al día con las vacunas.   Estas casillas sombreadas indican que la vacuna se recomienda para niños con ciertas afecciones o situaciones de estilos de vida que los ponen en mayor riesgo de enfermedades graves. Vea las recomendaciones específicas de las vacunas en www.cdc.gov/vaccines/hcp/acip-recs/index.html (en inglés).   Estas casillas sombreadas indican que la vacuna se recomienda para los niños que no tengan un mayor riesgo, sino que quieran vacunarse después de hablar con un proveedor de atención médica.

Enfermedades que se pueden prevenir con vacunas y las vacunas que las previenen

La difteria (Se puede prevenir con la vacuna Tdap)

teria que afecta al sistema respiratorio, incluso los pulmones. La bacteria de la difteria se puede propagar de una persona a otra a través del contacto directo con las micro-gotas de la tos o el estornudo de una persona infectada. Cuando las personas están infectadas, estas bacterias pueden producir una toxina (veneno) en el cuerpo, capaz de formar una membrana espesa en la parte posterior de la nariz o la garganta; esto hace que sea más difícil respirar o tragar. Los efectos de esta toxina también pueden conllevar inflamación del músculo del corazón y, en algunos casos, falla cardíaca. En los casos graves, la enfermedad puede causar coma, parálisis y hasta la muerte.

La hepatitis A (Se puede prevenir con la vacuna HepA)

La hepatitis A es una infección del hígado causada por el virus de la hepatitis A. El virus se transmite principalmente de persona a persona a través de la ruta fecal-oral. En otras palabras, el virus se recibe por la boca a partir del contacto con objetos, alimentos o bebidas contaminadas por las heces (excremento) de una persona infectada. Entre los síntomas se encuentran: fiebre, cansancio, pérdida del apetito, náuseas, malestar abdominal, e ictericia (color amarillento de la piel y los ojos). Una persona infectada por el virus puede no tener síntomas, puede tener un caso leve de la enfermedad por una semana o dos, o puede tener un caso grave de la enfermedad por varios meses o en raras ocasiones presentar insuficiencia hepática y morir de la infección. En los Estados Unidos, alrededor de 100 personas al año mueren a consecuencia de la hepatitis A.

La hepatitis B (Se puede prevenir con la vacuna HepB)

La hepatitis B causa una enfermedad parecida a la gripe, con pérdida del apetito, náuseas, vómitos, sarpullidos, dolor de las articulaciones e ictericia. Los síntomas de la hepatitis B aguda incluyen fiebre, fatiga, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolores en las articulaciones y el estómago, orina oscura, heces de color gris e ictericia (cuando la piel y los ojos se tornan amarillos).

El virus del papiloma humano (Se puede prevenir con la vacuna VPH)

El virus del papiloma humano es un virus bastante común. El VPH es más común en las personas durante los años de la adolescencia y principios de sus 20 años. Es la causa principal del cáncer del cuello del útero en las mujeres y de las verrugas genitales tanto en las mujeres como en los hombres. Las cepas del VPH que causan cáncer del cuello del útero y verrugas genitales se transmiten por contacto sexual (coito).

La influenza (Se puede prevenir con la vacuna anual contra la influenza)

La influenza es una infección viral de la nariz, la garganta y los pulmones altamente contagiosa. El virus se transmite fácilmente a través de las micro-gotas de la tos o el estornudo de una persona infectada y puede causar una enfermedad que oscila de leve a grave. Entre los síntomas típicos se encuentran: fiebre alta repentina, escalofríos, tos seca, dolor de cabeza, secreción nasal, dolor de garganta y dolores musculares y de las articulaciones. La fatiga aguda puede durar de varios días a semanas. La influenza puede conllevar a la hospitalización o hasta causar la muerte, incluso en niños que anteriormente hayan sido sanos.

El sarampión (Se puede prevenir con la vacuna MMR)

El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas que existen. El virus del sarampión se transmite mediante el contacto directo con las micro-gotas respiratorias suspendidas en el aire de una persona infectada. El sarampión es tan contagioso que el tan solo estar en la misma habitación en la que haya estado una persona con sarampión puede resultar en una infección. Entre los síntomas comunes se encuentran: sarpullido, fiebre, tos y ojos enrojecidos y llorosos. La fiebre puede ser persistente, el sarpullido puede durar hasta una semana y la tos puede durar alrededor de 10 días. El sarampión también puede causar neumonía, convulsiones, daños cerebrales o la muerte.

La enfermedad meningocócica (Se puede prevenir con la vacuna MCV)

La enfermedad meningocócica es causada por una bacteria y es la causa principal de la meningitis bacteriana (la infección de las membranas que cubren el cerebro y la espina dorsal) en los niños. Las bacterias se transmiten a través del intercambio de micro-gotas nasales y de la garganta al toser, estornudar y besarse. Los síntomas incluyen aparición repentina de fiebre, dolor de cabeza y rigidez de cuello. La enfermedad meningocócica también causa infecciones sanguíneas. Alrededor de una de cada diez personas que contrae la enfermedad muere a consecuencia de ella. Los sobrevivientes de la enfermedad meningocócica pueden perder los brazos o las piernas, quedarse sordos, tener problemas en el sistema nervioso, tener discapacidades del desarrollo, o sufrir convulsiones o derrames cerebrales (apoplejías).

Las paperas (Se pueden prevenir con la vacuna MMR)

Las paperas son una enfermedad infecciosa causada por el virus de las paperas, el cual se transmite por el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Un niño también puede infectarse con las paperas al estar en contacto con un objeto contaminado por el virus, como un juguete por ejemplo. Las paperas causan fiebre, dolores de cabeza, inflamación dolorosa de las glándulas salivares debajo de mandíbula, fiebre, dolores musculares, cansancio, dolor abdominal y pérdida del apetito. Las complicaciones graves para los niños que tienen paperas son poco comunes, pero pueden incluir meningitis (infección de las membranas que cubren el cerebro y la espina dorsal), encefalitis (inflamación del cerebro), pérdida auditiva permanente, o inflamación de los testículos, que en raras ocasiones puede generar esterilidad en los hombres.

La tosferina (pertusis) (Se puede prevenir con la vacuna Tdap)

La tosferina es una enfermedad causada por una bacteria que se transmite a través del contacto directo con las micro-gotas respiratorias de una persona infectada al toser o estornudar. Al principio, los síntomas de la tos ferina son similares a los del resfrío común, entre ellos: secreción nasal, estornudos y tos. Después de 1 a 2 semanas, la tosferina puede causar períodos violentos de tos y ahogo, que dificultan respirar, beber o comer. Esta tos puede durar semanas. La tosferina es una enfermedad muy grave para los bebés, quienes pueden tener neumonía, convulsiones, daños cerebrales, e incluso, morir. Alrededor de dos tercios de los niños menores de 1 año de edad que se contagian de la tosferina tienen que ser hospitalizados.

La enfermedad neumocócica (Se puede prevenir con la vacuna neumocócica)

La neumonía es una infección de los pulmones que puede ser causada por la bacteria llamada neumococo. Esta bacteria también puede causar otros tipos de infección, como infección de oído, sinusitis, meningitis (infección del recubrimiento del cerebro y la médula espinal) y bacteriemia (infección del torrente sanguíneo). Las infecciones de los senos nasales y del oído normalmente son leves y son mucho más comunes que las formas más graves de la enfermedad neumocócica. Sin embargo, en algunos casos la enfermedad neumocócica puede ser mortal o derivar en problemas de salud a largo plazo como daño cerebral y pérdida auditiva. La enfermedad neumocócica se transmite cuando las personas infectadas tosen o estornudan. Sin embargo, muchas personas tienen la bacteria en la nariz o la garganta en un momento u otro sin estar enfermas, eso se conoce por el nombre de ser portador de la enfermedad.

La polio (Se puede prevenir con la vacuna IPV)

La polio es una enfermedad causada por un virus que vive en la garganta o los intestinos de una persona infectada. Se transmite a través del contacto con las heces (excremento) de una persona infectada y a través de las micro-gotas de un estornudo o tos. Entre los síntomas más comunes se encuentran: fiebre, dolor de garganta, dolor de cabeza, debilidad y malestar abdominal. En alrededor del 1% de los casos, la polio puede causar parálisis. Entre las personas que resultan paralizadas, hasta el 5% de los niños pueden morir porque no pueden respirar.

La rubéola (Sarampión alemán) (Se puede prevenir con la vacuna MMR)

La rubéola es una enfermedad causada por un virus que se transmite a través de la tos y el estornudo. En los niños, la rubéola normalmente causa una enfermedad leve con fiebre, inflamación de las glándulas y un sarpullido que dura alrededor de 3 días. La rubéola raras veces causa una enfermedad grave o complicaciones en los niños, pero puede ser muy grave para un bebé en el vientre. Si una mujer embarazada se contagia de la enfermedad, el resultado de la misma en el bebé puede ser devastador, entre ellos: aborto espontáneo, defectos cardíacos graves, retardo mental y pérdida de la audición y de la vista.

El tétanos (Trismo) (Se puede prevenir con la vacuna Tdap)

El tétanos es una enfermedad causada por bacterias que se encuentran en la tierra. La bacteria ingresa al cuerpo a través de una herida, tal como una cortadura profunda. Cuando las personas se infectan, la bacteria produce una toxina (veneno) en el cuerpo que causa rigidez dolorosa de todos los músculos del cuerpo. El tétanos afecta principalmente el cuello y el abdomen. Esto puede conllevar al “cierre y bloqueo” de la mandíbula de modo que la persona no puede abrir la boca, ni tragar, ni respirar. La recuperación total del tétanos puede tomar meses. Alrededor de dos de cada 10 personas que contraen el tétanos mueren a causa de la enfermedad.

La varicela (Se puede prevenir con la vacuna contra la varicela)

La varicela es una enfermedad causada por el virus de la varicela-zóster. La varicela es altamente contagiosa y se transmite con mucha facilidad a partir de las personas infectadas. El virus se puede transmitir a partir de la tos o el estornudo. También se puede transmitir a partir de las ampollas en la piel, ya sea al tocarlas o al respirar estas partículas virales. Entre los síntomas más comunes de la varicela se encuentran: sarpullido con picazón y ampollas, cansancio, dolor de cabeza y fiebre. Normalmente, la varicela es una enfermedad leve, pero puede conllevar a infecciones de la piel graves, neumonía, encefalitis (inflamación del cerebro) o incluso, la muerte.

Este calendario ha sido aprobado por el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización (ACIP), la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP).

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