Vacunas antineumocócicas

Dos adultos de más edad entretienen a una bebita

La enfermedad neumocócica es frecuente en los niños pequeños, pero los adultos de más edad tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente y morir. Las vacunas son la mejor manera de prevenir la enfermedad neumocócica.

Dos vacunas que se usan en los Estados Unidos ayudan a protegerse contra esta enfermedad:

  • Vacuna antineumocócica conjugada (PCV13)
  • Vacuna antineumocócica polisacárida (PPSV23)

Estas vacunas son eficaces para prevenir la enfermedad neumocócica grave, la cual a menudo requiere tratamiento en el hospital y puede ser mortal. Sin embargo, estas vacunas no prevendrán todas las infecciones.

Los CDC recomiendan administrar las vacunas antineumocócicas a los niños pequeños, los adultos de más edad y ciertas otras personas

Los CDC recomiendan la PCV13 para las siguientes personas:

  • Todos los niños menores de 2 años.
  • Personas de 2 años o más que tengan ciertas afecciones.

Además, los adultos de 65 años o más pueden hablar con su médico y decidir si van a ponerse la PCV13.

Los CDC recomiendan la PPSV23 para las siguientes personas:

  • Todos los adultos de 65 años o más.
  • Personas de 2 a 64 años de edad que tengan ciertas afecciones.
  • Adultos de 19 a 64 años de edad que fumen cigarrillos.

Es posible que algunos grupos necesiten dosis múltiples o de refuerzo. Hable con su médico o el de su hijo acerca de lo que es mejor para su situación específica.

Las vacunas antimeningocócicas son seguras, pero pueden causar efectos secundarios

La mayoría de las personas que se ponen una vacuna antineumocócica no tienen ningún problema grave debido a ella. Sin embargo, se pueden producir efectos secundarios. La mayoría de estos efectos son leves, lo cual significa que no afectan las actividades de la vida diaria. Vea la hoja informativa sobre las vacunas PCV13 y PPSV23 para informarse más sobre los efectos secundarios más frecuentes.

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Esta página fue revisada el: 1 de octubre de 2020