Heroína

Puntos clave

  • La heroína es una droga opioide altamente adictiva y peligrosa.
  • El consumo de heroína con otras drogas o alcohol aumenta el riesgo de sobredosis, que puede causar un coma o la muerte.
  • Luego de presentar un aumento constante a partir del 2010, la tasa de mortalidad por sobredosis de heroína ha ido disminuyendo desde el 2018.

¿Qué es la heroína?

La heroína es una droga opioide ilegal altamente adictiva. Las vainas de las semillas de las plantas adormideras producen morfina, que se usa para producir la heroína. Se considera altamente adictiva porque todas las formas de consumir heroína inundan el cerebro muy rápidamente.1

Tasas de mortalidad por sobredosis relacionadas con la heroína

Aproximadamente el 5% de todas las muertes por sobredosis de opioides ocurridas en el 2023 estuvieron relacionadas con la heroína,2 mientras que casi el 92% estuvieron relacionadas con opioides sintéticos, principalmente fentanilo fabricado de manera ilegal (IMF, por sus siglas en inglés) y análogos de fentanilo. La heroína ha sido sustituida en gran medida por el fentanilo fabricado de manera ilegal en la oferta de drogas ilegales y la mayoría de la heroína disponible actualmente en los Estados Unidos es combinada con fentanilo fabricado de manera ilegal.3

Del 2022 al 2023, la tasa de mortalidad por sobredosis de heroína disminuyó aproximadamente en un 33%.2 Los factores que podrían contribuir a la disminución de las muertes relacionadas con la heroína incluyen una menor cantidad de personas que se inician en el consumo de heroína y la transición de un mercado basado en la heroína a un mercado basado en el fentanilo.45

Obtenga más información sobre el fentanilo.

¿De qué manera hace daño la heroína?

La heroína se puede inyectar, fumar e inhalar o esnifar (snort). Las personas que se inyectan drogas también están en riesgo de contraer infecciones virales graves de larga duración, como la infección por el VIH, la hepatitis C y la hepatitis B, así como infecciones bacterianas de la piel, la sangre y el corazón (endocarditis).6789

El consumo repetido de heroína puede causar tolerancia. La tolerancia a los opioides se produce cuando la persona que consume opioides comienza a experimentar una reducción en la respuesta a un medicamento o a una droga, y necesita más opioides para experimentar el mismo efecto. Con dosis más altas a lo largo del tiempo, el cuerpo puede presentar dependencia de opioides. Si una persona que es dependiente de la heroína deja de consumirla, puede presentar síntomas de abstinencia.

Los riesgos del trastorno por consumo de opioides (OUD) y las sobredosis

El trastorno por consumo de opioides (OUD, por sus siglas en inglés), a menudo conocido como adicción, es un patrón problemático de consumo de opioides que causa alteraciones o distrés significativos. El trastorno por consumo de opioides se considera una condición médica que puede afectar a cualquiera. El consumo repetido de heroína puede causar un trastorno por consumo de opioides. Esto es más que una dependencia física y es un trastorno cerebral crónico (de larga duración).

El diagnóstico se basa en criterios específicos como esfuerzos infructuosos para reducir o controlar el consumo, o un consumo que causa problemas sociales y el incumplimiento de las obligaciones en el trabajo, la escuela o el hogar, entre otros criterios.

Como con muchas otras condiciones médicas, hay tratamientos basados en la evidencia para el trastorno por consumo de opioides, pero la búsqueda de tratamiento sigue estigmatizada. El estigma puede ser una barrera importante para la eficacia de los programas de prevención y tratamiento contra la crisis de los opioides.

Una sobredosis de heroína puede causar respiración superficial y lenta, un coma y la muerte. Las personas a menudo consumen heroína junto con otras drogas o alcohol. Esta práctica es particularmente peligrosa porque aumenta el riesgo de sobredosis.

Cómo revertir una sobredosis de opioides

La naloxona es un medicamento seguro que, cuando se administra a tiempo, puede revertir rápidamente una sobredosis de opioides como la heroína. La naloxona funciona al bloquear los efectos del opioide en el cuerpo. Comience administrando una dosis de naloxona y espere de 2 a 3 minutos para ver si la persona vuelve a respirar de manera normal antes de administrar una segunda dosis. Quizás no sea necesario administrar más de una dosis de naloxona. La naloxona puede restablecer en 2 a 3 minutos la respiración normal de una persona cuya respiración haya disminuido, o incluso se haya detenido, como resultado de una sobredosis de opioides. La naloxona no le hará daño a una persona que tiene una sobredosis de drogas que no sean opioides, así que siempre es mejor usarla si cree que alguien tiene una sobredosis.

Hay dos formas de naloxona (inyectable y en atomizador nasal precargado) que cualquier persona puede usar sin necesitar capacitación ni autorización médica. La naloxona es fácil de usar y pequeña para llevar consigo. Se recomienda que las personas en riesgo de sobredosis lleven naloxona consigo. Usted puede comprar naloxona en una farmacia sin necesitar una receta.

Tratamiento del trastorno por consumo de opioides

Los tratamientos para el trastorno por consumo de opioides incluyen medicamentos para tratar los síntomas de abstinencia, medicamentos para bloquear los efectos de los opioides y tratamientos conductuales.

El tratamiento para el trastorno por consumo de opioides puede variar según las necesidades individuales del paciente, puede proporcionarse en una variedad de entornos, adoptar formas diferentes y tener diferente duración.

Los enfoques basados en la evidencia para tratar el trastorno por consumo de opioides incluyen medicamentos que a veces se usan en combinación con terapia conductual. Las personas que reciben tratamiento para el trastorno por consumo de opioides pueden hablar con su proveedor de atención médica para elaborar un plan de tratamiento que se ajuste a sus necesidades. Un plan de recuperación que incluya medicamentos para el trastorno por consumo de opioides aumenta las probabilidades de tener éxito.5

  1. Fareed A, Kim J, Ketchen B, Kwak WJ, Wang D, Shongo-Hiango H, Drexler K. Effect of heroin use on changes of brain functions as measured by functional magnetic resonance imaging, a systematic review. Journal of addictive diseases. 2017 Apr 3;36(2):105-16
  2. Garnett MF, Miniño AM. Drug overdose deaths in the United States, 2003–2023. NCHS Data Brief, no 522. Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics. 2024. DOI: https://dx.doi.org/10.15620/cdc/170565
  3. Department of Justice, Drug Enforcement Administration. 2024 national drug threat assessment. Washington, DC. 2024.
  4. Substance Abuse and Mental Health Services Administration. (2024). Key substance use and mental health indicators in the United States: Results from the 2023 National Survey on Drug Use and Health. Center for Behavioral Health Statistics and Quality, Substance Abuse and Mental Health Services Administration. https://www.samhsa.gov/data/release/2023-national-survey-drug-use-and-health-nsduh-releases
  5. Substance Abuse and Mental Health Services Administration. Overdose Prevention and Response Toolkit.
  6. Des Jarlais DC, Kerr T, Carrieri P, Feelemyer J, Arasteh K. HIV infection among persons who inject drugs: ending old epidemics and addressing new outbreaks. AIDS 2016; 30:815–26.
  7. Degenhardt L, Charlson F, Stanaway J, et al. Estimating the burden of disease attributable to injecting drug use as a risk factor for HIV, hepatitis C, and hepatitis B: findings from the Global Burden of Disease Study 2013. Lancet Infect Dis 2016; 16:1385–98.
  8. McCarthy NL, Baggs J, See I, et al. Bacterial infections associated with substance use disorders, large cohort of United States hospitals, 2012–2017 [manuscript published online ahead of print 7 January 2020]. Clin Infect Dis 2020; ciaa008. doi:10.1093/cid/ciaa008.
  9. Larney S, Peacock A, Mathers BM, Hickman M, Degenhardt L. A systematic review of injecting-related injury and disease among people who inject drugs. Drug Alcohol Depend 2017; 171:39–49