Términos comúnmente usados

Puntos clave

A continuación, presentamos una lista de términos comúnmente usados en relación con los opioides y las sobredosis de drogas.

Términos comúnmente usados

  • Análogo: fármaco que es similar a otro fármaco en la estructura química o el efecto farmacológico, pero no son idénticos.
  • Benzodiazepinas: algunas veces llamadas "benzos", son sedantes que suelen usarse para prevenir convulsiones y tratar trastornos de ansiedad, el insomnio y otras condiciones médicas. Los ejemplos incluyen alprazolam (Xanax®), diazepam (Valium®) y lorazepam (Ativan®). Las benzodiazepinas pueden ser consumidas de manera indebida y tienen potencial adictivo. La combinación de benzodiazepinas con opioides aumenta el riesgo de sobredosis y muerte de la persona.123
  • Consumo indebido de medicamentos recetados: el uso de medicamentos recetados de manera distinta a la indicada por un médico, incluido el consumo sin una receta propia; el consumo en cantidades mayores, con más frecuencia o por más tiempo de lo indicado; o el consumo de cualquier otra manera que no sea la indicada por un médico.
  • Dolor
    • Dolor agudo: dolor que ha durado menos de un mes. Por lo general, comienza repentinamente y tiene una causa conocida, como una lesión, un traumatismo, una operación o una infección. Normalmente mejora a medida que el cuerpo sana.
    • Dolor subagudo: dolor que dura al menos 1 mes, pero no más de 3 meses. Las condiciones agudas dolorosas incluyen dolor lumbar, dolor de cuello, huesos rotos, esguinces o distensiones musculares, dolor dental por infección o extracción de dientes, dolor debido a cálculos renales, migrañas episódicas agudas y dolor después de una operación.
    • Dolor crónico: dolor que dura más de 3 meses. Puede ser causado por una enfermedad o condición médica, lesión, tratamiento médico, inflamación o incluso un motivo desconocido. A veces, el dolor agudo o subagudo que no se maneja de manera eficaz se convierte en dolor crónico.
  • Drogas ilegales: una variedad de drogas que están prohibidas por la ley. Estas drogas pueden incluir estimulantes del tipo de las anfetaminas, marihuana/cannabis, cocaína, heroína, otros opioides y drogas sintéticas, como el fentanilo fabricado ilícitamente y el éxtasis (MDMA).
  • Fentanilo: opioide sintético que es hasta 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más potente que la morfina.45Hay dos tipos de fentanilo: el fentanilo farmacéutico y el fentanilo fabricado ilegalmente. El fentanilo farmacéutico está aprobado para el tratamiento del dolor intenso, por lo general el dolor provocado por el cáncer avanzado. Se receta en forma de parches transdérmicos o pastillas. El fentanilo fabricado ilegalmente se vende en mercados de drogas ilícitas por su efecto similar al de la heroína.
  • Heroína: droga opioide ilegal procesada a partir de la morfina y extraída de ciertas amapolas.
  • Medicamentos para el trastorno por consumo de opioides (MOUD, por sus siglas en inglés): opción de tratamiento para el trastorno por consumo de opioides con medicamentos como metadona, buprenorfina o naltrexona.
  • Metanfetamina: un estimulante del sistema nervioso central altamente adictivo también categorizado como sicoestimulante. El consumo de metanfetamina está vinculado a trastornos mentales, problemas de salud física, comportamiento violento y muertes por sobredosis.67La metanfetamina se conoce comúnmente en inglés como meth, ice, speed y crystal, entre muchos otros términos.
  • Naloxona: medicamento que salva vidas y que puede revertir una sobredosis de opioides —como la heroína, el fentanilo y medicamentos opioides recetados— cuando se administra a tiempo.
  • Opioide: sustancia química que interactúa con receptores de los opioides en las células nerviosas del cuerpo y el cerebro, y que reduce la intensidad de las señales y sensaciones de dolor. Esta clase de drogas incluye la droga ilegal heroína, el fentanilo fabricado ilegalmente y los analgésicos disponibles legalmente con receta, como oxicodona, hidrocodona, codeína, morfina, fentanilo recetado y muchos otros. Los opioides recetados pueden ser seguros cuando se toman por un tiempo corto y según las indicaciones de un médico, pero dado que producen euforia además de alivio del dolor, se pueden usar en forma indebida y tienen potencial adictivo.
  • Opioides recetados: medicamentos usados para tratar el dolor de moderado a intenso en algunos pacientes. Las categorías de los opioides recetados son:
    • opioides naturales, estos provienen de la amapola e incluyen morfina y codeína.
    • opioides sintéticos, distintos a la metadona; se fabrican en un laboratorio e incluyen fármacos como el tramadol y el fentanilo.
    • opioides semisintéticos, incluidos fármacos como la oxicodona, hidrocodona, hidromorfona y oximorfona.
    • metadona, un opioide sintético que se puede recetar para reducir el dolor o para usarlo como medicamento para el trastorno por consumo de opioides (MOUD, por sus siglas en inglés). Como medicamento para el trastorno por consumo de opioides, la metadona se usa bajo la supervisión directa de un profesional de atención médica.
  • Programas de monitoreo de medicamentos recetados (PDMP, por sus siglas en inglés): bases de datos electrónicas estatales o territoriales que hacen seguimiento a las recetas de sustancias controladas. Los PDMP ayudan a los profesionales clínicos a identificar a los pacientes en riesgo de consumo indebido de opioides, trastorno por consumo de opioides, o sobredosis debido a recetas superpuestas, dosis altas o prescripción conjunta de opioides con benzodiazepinas.
  • Sobredosis: lesión al cuerpo (intoxicación) que ocurre cuando se consume una droga en cantidades excesivas.
  • Sobrestimulación (overamping): sobredosis de estimulantes como metanfetamina o cocaína. Los síntomas pueden incluir síntomas cardiacos, como dolores en el pecho o palpitaciones cardiacas, o puede parecer que la persona está teniendo un accidente cerebrovascular. Algunas personas presentan síntomas siquiátricos, como agitación, delirio o trauma.
  • Trastorno(s) por consumo de sustancias (SUD, por sus siglas en inglés): un trastorno por consumo de sustancias es un grupo de síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos que indican que la persona continúa consumiendo la sustancia a pesar de los problemas significativos relacionados con dicha sustancia. Se prefiere usar el término "trastorno por consumo de sustancias" al término "adicción".
  • Tratamiento no farmacológico: tratamientos para el dolor sin medicamentos, como tratamientos físicos (p. ej., terapia de ejercicios, pérdida de peso, prácticas mente-cuerpo, acupuntura) y tratamientos conductuales (p. ej., terapia cognitivo-conductual).
  • Tratamiento no opioide: métodos para el manejo del dolor que no incluyen opioides recetados. Estos métodos pueden incluir, entre otros, acetaminofeno (Tylenol®) o ibuprofeno (Advil®), naproxeno (Aleve®), terapia cognitivo-conductual, fisioterapia, acupuntura, meditación, ejercicio, algunos medicamentos para la depresión o para las convulsiones, o terapias intervencionistas (inyecciones).

¿Cuál es la diferencia entre “tolerancia”, “dependencia” y “trastorno por consumo de opioides”?

La tolerancia a los opioides ocurre cuando la persona que consume opioides comienza a presentar una disminución en la respuesta al medicamento, y entonces requiere mayor cantidad de opioides para obtener el mismo efecto.

La dependencia de opioides ocurre cuando el cuerpo ajusta su funcionamiento normal en torno al consumo regular de opioides. Los síntomas físicos desagradables ocurren cuando se suspenden los opioides.

Trastorno por consumo de opioides (OUD, por sus siglas en inglés): un patrón problemático de consumo de opioides que causa alteraciones o distrés significativos. El diagnóstico se basa en criterios específicos como esfuerzos infructuosos para reducir o controlar el consumo, o un consumo que causa problemas sociales y el incumplimiento de las obligaciones en el trabajo, la escuela o el hogar, entre otros criterios. Se prefiere usar el término "trastorno por consumo de opioides" a otros términos con definiciones similares, como "abuso o dependencia de opioides" o "adicción a los opioides".

  1. Liu S, O'Donnell J, Gladden RM, McGlone L, Chowdhury F. Trends in Nonfatal and Fatal Overdoses Involving Benzodiazepines — 38 States and the District of Columbia, 2019–2020. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2021;70:1136–1141. DOI: http://dx.doi.org/10.15585/mmwr.mm7034a2
  2. Sun EC, Dixit A, Humphreys K, Darnall BD, Baker LC, Mackey S. Association between concurrent use of prescription opioids and benzodiazepines and overdose: retrospective analysis. BMJ. 2017;356:j760. Published 2017 Mar 14. doi:10.1136/bmj.j760
  3. Dasgupta N, Funk MJ, Proescholdbell S, Hirsch A, Ribisl KM, Marshall S. Cohort study of the impact of high-dose opioid analgesics on overdose mortality. Pain Med. 2016;17(1):85-98. doi:10.1111/pme.12907
  4. Suzuki J, El-Haddad S. A review: Fentanyl and non-pharmaceutical fentanyls. Drug and Alcohol Dependence. 2017; 171:107–116.
  5. Ciccaron, D. Editorial for "US Heroin in Transition: supply changes, fentanyl adulteration and consequences." International Journal of Drug Policy. 2017;46:107-111.
  6. Barr AM, Panenka WJ, MacEwan GW, et al. The need for speed: an update on methamphetamine addiction. J Psychiatry Neurosci 2006;31:301–13.
  7. Degenhardt L, Sara G, McKetin R, et al. Crystalline methamphetamine use and methamphetamine-related harms in Australia. Drug Alcohol Rev 2017;36:160–70.