Tratamiento con opioides y diferentes tipos de dolor

Lo que debe saber

El dolor puede afectar casi todos los aspectos de su vida, limitar actividades de desempeño físico, provocar una mala salud mental y disminuir la calidad de vida. Independientemente de la causa de su dolor, es importante que tenga acceso a opciones seguras y eficaces para el manejo del dolor y que pueda comunicarse con su médico para tomar decisiones informadas sobre lo que es adecuado para usted.

Un médico tocando la espalda de un paciente.

El alivio del dolor debe ser seguro y eficaz

Muchas personas tienen dolores todos los días. Todos los pacientes con dolor deberían recibir atención para el dolor segura y eficaz. El objetivo de cualquier estrategia para tratar el dolor es reducirlo de forma segura y aumentar su capacidad para realizar actividades cotidianas.

Independientemente del tipo de tratamiento que se use, usted puede hablar con su médico sobre qué tipo de alivio del dolor y mejoría puede esperar en general y continuar haciendo un seguimiento con su médico sobre su progreso.

En esta página usted aprenderá sobre los tipos de dolor (agudo, subagudo y crónico) y las opciones de tratamiento.

¿Qué son los opioides recetados?

Los opioides son sustancias químicas naturales o sintéticas que se adhieren a receptores en el cerebro o el cuerpo para reducir la intensidad de las señales de dolor que llegan al cerebro. A veces, los médicos recetan medicamentos opioides para manejar el dolor. Los medicamentos opioides recetados incluyen:

  • Hidrocodona
  • Oxicodona
  • Morfina

Encuentre ayuda y tratamiento

Si usted o alguien cercano a usted necesita ayuda para tratar un trastorno por consumo de sustancias, hable con su médico o llame a la línea nacional de ayuda de SAMHSA al 1-800-662-4357 o visite el localizador de servicios de tratamiento de salud conductual de SAMHSA.

Manejo del dolor agudo y subagudo

El dolor agudo es aquel que dura menos de un mes y tiene una causa conocida, como una lesión, un traumatismo, una operación o una infección. Tal vez haya tenido dolor agudo debido a procedimientos médicos ambulatorios, como la extracción de una muela del juicio, o lesiones, como un hueso roto. El dolor subagudo es un dolor que dura de 1 a 3 meses.

Las condiciones médicas con dolor agudo y subagudo incluyen:

  • Dolor de la parte inferior de la espalda
  • Dolor en el cuello
  • Huesos rotos
  • Esguinces o torceduras musculares
  • Dolor dental por infección, extracción de dientes
  • Dolor debido a cálculos renales
  • Migrañas episódicas con dolor agudo
  • Dolor después de una operación

El dolor agudo normalmente mejora a medida que el cuerpo sana. Los medicamentos opioides son una de las muchas formas de reducir el dolor agudo intenso, pero muchas otras opciones pueden brindar alivio con menos efectos secundarios, entre ellas:

  • Medicamentos de venta libre como acetaminofeno (p. ej., Tylenol®), ibuprofeno (p. ej., Advil®, Motrin®) y naproxeno (p. ej., Aleve®)
  • Aplicar calor o hielo
  • Fisioterapia, acupuntura, acupresión, masajes o manipulación vertebral
  • Neuroestimulación eléctrica transcutánea (TENS)
  • Hacer ejercicio

Es importante señalar que continuar el tratamiento con opioides durante el periodo subagudo podría representar el inicio de un tratamiento con opioides a largo plazo. Puede hablar con su médico sobre sus objetivos de tratamiento y los beneficios y riesgos de los diferentes tipos de tratamientos para el dolor subagudo.

Manejo del dolor crónico

El dolor crónico es un dolor que dura más de tres meses. Puede ser causado por una enfermedad o condición médica, lesión, tratamiento médico, inflamación o incluso un motivo desconocido.Muchas personas padecen dolor crónico que puede limitar actividades de desempeño físico, provocar una mala salud mental y disminuir la calidad de vida, y que cada año contribuye en gran número a casos de incapacidad y muertes.

Hay muchas opciones posibles para tratar el dolor crónico. Es importante entender todas las opciones, así como los riesgos y beneficios de cada una. Usted y su médico deben trabajar juntos para establecer objetivos de tratamiento para el dolor y poder funcionar en su vida diaria.

El dolor crónico se puede tratar con o sin opioides recetados, pero se ha demostrado que muchas de las opciones sin opioides funcionan mejor y tienen menos efectos secundarios. Por ejemplo:

  1. Medicamentos de venta libre como acetaminofeno (p. ej., Tylenol®), ibuprofeno (p. ej., Advil®, Motrin®) y naproxeno (p. ej., Aleve®)
  2. Terapia física y ejercicio
  3. Terapia cognitivo conductual (TCC)
  4. Ciertos medicamentos antidepresivos y anticonvulsivos

Haga un plan para el manejo del dolor

Usted puede tomar el control de cómo maneja el dolor y preguntar a su médico sobre las diferentes opciones. Tenga en cuenta que a veces puede sentirse peor antes de sentirse mejor al comenzar un nuevo programa de tratamiento. Hable con su médico para recibir atención segura y eficaz que le ayude a alcanzar sus objetivos.

La seguridad del paciente es una parte importante en el tratamiento del dolor

Antes de comenzar a tomar opioides para tratar el dolor, usted puede:

  • Aprender sobre los opioides recetados y conocer los riesgos.
  • Considerar formas para manejar el dolor que no incluyan opioides. Por ejemplo:
    • Fisioterapia
    • Hacer ejercicio
    • Tratamientos sin opioides, como el acetaminofeno o ibuprofeno
    • Terapia cognitivo conductual (TCC)
  • Hable con su médico para tomar decisiones informadas.

Hable con su médico sobre qué tipo de tratamiento para el dolor es adecuado para usted.

Si después de hablar con su médico sobre el tratamiento del dolor le recetan opioides, asegúrese de preguntar sobre los riesgos y beneficios. Para ayudar a garantizar que su tratamiento sea seguro y eficaz, su médico podría:

  • Recetar la dosis eficaz más baja de opioides de liberación inmediata
  • Consultar el programa de monitoreo de medicamentos recetados de su estado para verificar si le han recetado otras sustancias controladas que pueden interactuar con los opioides y aumentar su riesgo de sobredosis
  • Analizar su orina para detectar la presencia de drogas durante el tratamiento
  • Ofrecer naloxona, que puede revertir una sobredosis
  • Hacer un seguimiento dentro de los primeros días después de comenzar a tomar un nuevo opioide o una nueva dosis
  • Hacer un seguimiento al menos cada 3 meses si está tomando una dosis estable para asegurarse de que los beneficios de los opioides sigan siendo mayores que los riesgos
Una paciente y una médica conversan sobre el tratamiento
Usted y su médico deben trabajar juntos para establecer objetivos para el manejo del dolor.

Si le recetan opioides para el manejo del dolor

  • Haga un seguimiento y hable con su médico dentro de los primeros días después de comenzar a tomar sus medicamentos recetados para asegurarse de que los opioides estén ayudando.
    • También debe hablar sobre qué tipo de alivio del dolor y mejoría puede esperar en general. Los opioides pueden reducir el dolor a corto plazo, pero probablemente no lo aliviarán por completo.
    • También informe al médico sobre cualquier efecto secundario que esté presentando.
  • Cree un plan personal para el manejo del dolor con su médico, que puede incluir:
    • Sus objetivos de tratamiento personales, que describen lo que puede lograr a medida que progresa.
    • Información sobre las opciones de tratamiento
    • Las remisiones a especialistas que sean necesarias

Efectos secundarios del tratamiento con opioides

Los opioides recetados conllevan riesgos graves de trastorno por consumo de opioides y sobredosis. Los opioides pueden retardar la respiración de una persona, lo que suele ser un signo asociado con alguien que presenta una sobredosis de opioides que puede causar la muerte. El uso de opioides recetados también puede tener varios efectos secundarios, incluso cuando se toman según las indicaciones:1

  • Tolerancia: usted podría necesitar aumentar la dosis de un medicamento para lograr el mismo alivio del dolor
  • Dependencia física: usted tiene síntomas de abstinencia cuando deja de tomar el medicamento o cuando toma menos
  • Mayor sensibilidad al dolor
  • Estreñimiento
  • Náuseas y vómitos
  • Resequedad en la boca
  • Somnolencia
  • Mareos
  • Confusión
  • Niveles bajos de testosterona que pueden producir una reducción de la libido, la energía y la fuerza
  • Picazón

Conozca más sobre los riesgos de los opioides y cómo reducirlos:

  1. Benyamin R, Trescot AM, Datta S, Buenaventura RM, Adlaka R, Sehgal N, Glaser SE, Vallejo R. Opioid complications and side effects. Pain physician. 2008;11(2S):S105.