La tuberculosis y las personas que viven en establecimientos penitenciarios en los Estados Unidos

Información general

Las personas que viven en entornos compartidos, incluidos los establecimientos penitenciarios y los centros de detención, están en mayor riesgo de contagiarse bacterias de TB en comparación con la población general.

Las cifras

En el 2021, las agencias de salud estatales, locales y territoriales de los Estados Unidos notificaron un total de 7882 casos de TB a los CDC.

En el 2021, 179 (2.3 %) de los casos de enfermedad de TB notificados en los Estados Unidos ocurrieron en personas de 15 años de edad o mayores que en ese momento residían en un establecimiento penitenciario.

 

El porcentaje notificado de casos de TB en residentes de establecimientos penitenciarios en el 2021:

  • aumentó de 23.0 % en el 2020 a 31.3 % en el 2021 en las cárceles locales;
  • aumentó de 26.4 % en el 2020 a 27.9 % en el 2021 en las prisiones estatales;
  • aumentó de 10.7 % en el 2020 a 12.3 % en las prisiones federales; y
  • bajó de 38.2 % en el 2020 a 27.4 % en el 2021 en otros establecimientos penitenciarios.

 

En los mapas de la figura a continuación se muestran los casos de TB entre las personas de 15 años o más que residen en establecimientos penitenciarios, por prisiones estatales, prisiones federales, cárceles locales y otros establecimientos penitenciarios, incluidos los centros de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Los mapas están codificados por color, de modo que al aumentar el número de casos de TB, se oscurece el color.

 

Para más información visite Reported Tuberculosis in the United States, 2021

Control de la tuberculosis en los establecimientos penitenciarios

prison with barbed wire fence

Las medidas eficaces de prevención y control de la TB en establecimientos penitenciarios incluyen:

  • identificación temprana de las personas con enfermedad de TB, al hacer pruebas de detección al momento del ingreso y pruebas de seguimiento periódicas;
  • tratamiento exitoso de la enfermedad de TB y de la infección de TB latente;
  • uso adecuado de precauciones contra la transmisión aérea (p. ej., aislamiento, controles ambientales, protección respiratoria);
  • planeamiento integral de las altas;
  • investigación exhaustiva y eficaz de contactos cuando se identifica un caso de TB.

Estas medidas se deben instituir en colaboración estrecha con los programas locales o estatales de control de la TB y otros colaboradores clave. Es necesaria la educación continua de las personas que están encarceladas y del personal de los establecimientos penitenciarios para maximizar la cooperación y la participación. Para garantizar que las medidas de prevención y control de la TB sean eficaces, se debe llevar a cabo un programa anual de evaluación.