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El humo de segunda mano

Un peligro al que no están todos expuestos por igual

Febrero 2015

Silueta de un hombre

Icono de un cigarrillo.

58 millones

1 de cada 4 no fumadores (58 millones de personas) en los EE. UU. todavía está expuesto al humo de segunda mano.

Icono de un grupo de personas

2 de cada 5

Cerca de 2 de cada 5 niños (incluidos 7 de cada 10 niños de raza negra) están expuestos al humo de segunda mano.

Icono de un grupo de personas

1 de cada 3

Más de 1 de cada 3 no fumadores que habitan en viviendas rentadas están expuestos al humo de segunda mano.

Ningún nivel de exposición al humo de segunda mano es seguro. La exposición al humo de segunda mano ocurre cuando las personas que no fuman respiran el humo que exhalan los fumadores o el humo proveniente de la quema de productos de tabaco. El humo de segunda mano mata a más de 400 bebés y 41 000 adultos no fumadores* al año. La exposición al humo de segunda mano entre los no fumadores en los EE. UU. ha disminuido, pero el progreso no ha sido igual para todos. La exposición al humo de segunda mano es más común entre los niños de 3 a 11 años de edad, las personas de raza negra, aquellos que viven por debajo del nivel de pobreza y los que arriendan una vivienda.

Las autoridades estatales y municipales pueden ayudar a proteger a los niños y a los adultos que no fuman del humo de segunda mano en los lugares donde viven y trabajan, y en los que visitan al usar métodos comprobados para eliminar el hábito de fumar en los siguientes sitios:

  • Áreas interiores de todos los lugares públicos, como restaurantes, bares, casinos y otros sitios de trabajo privados.
  • Viviendas de múltiples unidades, como apartamentos, condominios y viviendas subsidiadas por el gobierno.

*Muertes infantiles causadas por el síndrome de muerte súbita del lactante relacionado con el humo de segunda mano. Muertes en adultos no fumadores causadas por cáncer de pulmón y enfermedades cardiacas relacionadas con el humo de segunda mano.

Problema

Problema: 58 millones de no fumadores en los EE. UU. todavía están expuestos al humo de segunda mano.

¿Quién corre mayor riesgo?

La exposición al humo de segunda mano disminuyó a la mitad desde 1 de cada 2 no fumadores en 1999-2000 a 1 de cada 4 no fumadores en el 2011-2012, pero la exposición sigue siendo especialmente alta en ciertos grupos.

  • 2 de cada 5 niños (cerca de 15 millones) de 3 a 11 años están expuestos al humo de segunda mano.
  • Casi la mitad de los no fumadores de raza negra está expuesta al humo de segunda mano, incluidos 7 de cada 10 niños de raza negra.
  • Más de 2 de cada 5 no fumadores que viven por debajo del nivel de pobreza están expuestos al humo de segunda mano.
  • Más de 1 de cada 3 no fumadores que habitan en viviendas rentadas están expuestos al humo de segunda mano.

Los hogares son la mayor fuente de exposición.

Al prohibir fumar en espacios interiores se protege completamente a los no fumadores de la exposición al humo de segunda mano. La mitad de la población estadounidense está cubierta por leyes estatales o locales que no permiten fumar en interiores en sitios de trabajo y lugares públicos, incluidos restaurantes y bares. La mayor parte de la gente ha adoptado reglas de no fumar en sus hogares. Aun así, la exposición en el hogar sigue siendo un problema significativo.
 

  • El hogar es la principal fuente de exposición al humo de segunda mano para los niños.
  • Cerca de 80 millones de personas en los Estados Unidos (1 de cada 4) habitan en viviendas de múltiples unidades y pueden estar expuestas al humo de segunda mano no deseado en su hogar. El humo de segunda mano proveniente de las unidades o áreas comunes donde se fuma puede filtrarse a las unidades libres de humo.
  • Muchas de las personas que habitan en viviendas públicas son especialmente afectadas por el humo de segunda mano, incluidos los niños, los ancianos y las personas con discapacidades.
Cuadrados con imágenes: Cuatro cuadrados de distintos colores. El primero es una ilustración de pulmones en un fondo azul. El segundo es una ilustración del símbolo de un corazón con líneas de electrocardiograma adentro, en un fondo verde. El tercero es la ilustración de una oreja humana en un fondo verde azulado. El cuarto es la ilustración de un inhalador contra el asma en un fondo azul.

Ver infografía completa y la descripción del texto

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Lo que se puede hacer

El gobierno federal hace lo siguiente:

  • Monitorea la exposición al humo de segunda mano, educa al público acerca de los peligros del humo de segunda mano, hace investigaciones, otorga fondos a programas que trabajan para reducir el consumo de tabaco y la exposición al humo de segunda mano en lugares públicos y regula los productos de tabaco.
  • Otorga fondos y promueve campañas de educación sobre el tabaco, como la campaña de los CDC Consejos de exfumadores (www.cdc.gov/consejos), que les enseña a las personas la forma en que fumar y la exposición al humo de segunda mano los puede perjudicar.
  • Fomenta normas que prohíben fumar en viviendas subsidiadas y públicas.
  • Crea ambientes libres de tabaco y de su humo para los empleados, clientes y socios.

Los estados y las comunidades pueden:

  • Trabajar para que se prohíba fumar en el interior de todos los lugares públicos y de trabajo, incluidos los restaurantes, bares y casinos.
  • Apoyar los esfuerzos que prohíben fumar en las viviendas de múltiples unidades.
  • Otorgar fondos a programas integrales de prevención y control del tabaco a los niveles recomendados por los CDC para llegar a las poblaciones subatendidas, incluidas aquellas con la mayor carga de exposición al humo de segunda mano.

Los médicos, el personal de enfermería y otros proveedores de atención médica pueden:

  • Preguntarles a sus pacientes si consumen productos de tabaco, alentar a aquellos que los usan a que dejen de hacerlo y proporcionar ayuda para dejar de fumar.
  • Alentar a los pacientes que no fuman a que eviten la exposición al humo de segunda mano donde trabajen, vivan y se reúnan.
  • Hablar con sus pacientes acerca de los peligros del humo de segunda mano.

Todos pueden:

  • Llamar al 1-855-DÉJELO-YA o visitar el sitio espanol.smokefree.gov/ para obtener ayuda gratuita si fuman y quieren dejar de hacerlo, o si conocen a alguien que fuma y quiere dejar ese hábito.
  • Hacer que sus hogares y vehículos estén 100 % libres de humo del tabaco. Abrir una ventana o usar ventiladores o desodorantes ambientales no protege a los no fumadores de los peligros del humo de segunda mano.
  • No permitir que nadie fume cerca de los niños y evitar todos los lugares públicos donde se permita fumar.
  • Hablar con los niños acerca de por qué no deberían fumar ni estar cerca del humo de segunda mano. (Visite www.cdc.gov/tobacco/data_statistics/sgr/2012/index.htm)

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La ciencia detrás del problema

Esta página fue revisada el: 3 de febrero de 2015
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