2019: Vacunas recomendadas para los niños desde los 7 hasta los 18 años de edad

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Estas casillas sombreadas indican cuándo se recomienda la vacuna para todos los niños, a menos que el médico le diga que su hijo no puede recibir en forma segura la vacuna.

Estas casillas sombreadas indican que la vacuna se debe administrar a un niño que esté poniéndose al día con las vacunas.

Estas casillas sombreadas indican que la vacuna se recomienda para niños con ciertas afecciones o situaciones de estilos de vida que los ponen en mayor riesgo de enfermedades graves. Vea las recomendaciones específicas de las vacunas en www.cdc.gov/vaccines/hcp/acip-recs/index.html (en inglés).

Esta casilla sombreada indica que los niños que no tengan mayor riesgo pueden recibir la vacuna si así se desea, después de hablar con un proveedor de atención médica.

Hable con el médico o la enfermera de su hijo acerca de las vacunas recomendadas para su edad.

teen easy read vaccine schedule
Vacuna
contra la influenza
(gripe)
Vacuna Tdap
(tétanos, difteria, tosferina)
Vacuna
contra el VPH
(virus del papiloma humano)
Vacuna antimeningocócica Vacuna neumocócica Vacuna contra la hepatitis B Vacuna contra la hepatitis A Vacuna contra la poliomielitis Vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola Vacuna contra la varicela
MenACWY MenB
7-8 años
9-10 años
11-12 años
13-15 años
16-18 años
Más información: Todas las personas de 6 meses de edad o más deben ser vacunadas todos los años contra la influenza. Todas las personas entre los 11 y 12 años deben recibir una dosis de la vacuna Tdap. Todas las personas entre los 11 y 12 años deben recibir una serie de 2 dosis de la vacuna contra el VPH. Aquellos con el sistema inmunitario debilitado y quienes comiencen la serie a los 15 años o más necesitan una serie de 3 dosis. Todas las personas entre los 11 y 12 años deben recibir una dosis de la vacuna antimeningocócica conjugada (MenACWY). Se recomienda una dosis de refuerzo a los 16 años. Los adolescentes de 16 a 18 años pueden recibir la vacuna antimeningocócica del serogrupo B (MenB).


Enfermedades que se pueden prevenir con vacunas y las vacunas que las previenen

La difteria (Se puede prevenir con la vacuna Tdap)

La difteria es una enfermedad bacteriana muy contagiosa que afecta el sistema respiratorio, incluidos los pulmones. Las bacterias de la difteria se propagan de persona a persona por el contacto directo con las gotitas provenientes de la tos o estornudo de alguien que esté infectado. Cuando las personas están infectadas, estas bacterias pueden producir una toxina (veneno) en el cuerpo, capaz de formar una capa espesa en la parte posterior de la nariz o la garganta; esto hace que sea más difícil respirar o tragar. Los efectos de la toxina también pueden causar inflamación del músculo cardiaco y, en algunos casos, insuficiencia cardiaca. En casos graves, la enfermedad puede causar coma, parálisis o incluso la muerte.

La hepatitis A (Se puede prevenir con la vacuna HepA)

La hepatitis A es una infección del hígado causada por el virus de la hepatitis A. El virus se propaga principalmente de persona a persona a través de la vía fecal-oral. En otras palabras, el virus se recibe por la boca a partir del contacto con objetos, alimentos o bebidas contaminados por las heces (excremento) de una persona infectada. Entre los síntomas se encuentran: fiebre, cansancio, pérdida del apetito, náuseas, malestar abdominal e ictericia (cuando la piel y los ojos se tornan amarillos). Una persona infectada por el virus puede no tener síntomas, puede tener un caso leve de la enfermedad por una semana o dos, puede tener un caso grave de la enfermedad por varios meses o en raras ocasiones presentar insuficiencia hepática y morir de la infección. En los Estados Unidos, alrededor de 100 personas mueren al año a consecuencia de la hepatitis A.

La hepatitis B (Se puede prevenir con la vacuna HepB)

La hepatitis B causa una enfermedad parecida a la gripe, con pérdida del apetito, náuseas, vómitos, sarpullidos, dolor de las articulaciones e ictericia. Los síntomas de la hepatitis B aguda incluyen fiebre, fatiga, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, dolores en las articulaciones y el estómago, orina oscura, heces de color gris e ictericia (cuando la piel y los ojos se tornan amarillos).

El virus del papiloma humano (Se puede prevenir con la vacuna VPH)

El virus del papiloma humano (VPH) es un virus común. Es más frecuente en la adolescencia y a comienzos de los 20 años. Aproximadamente 14 millones de personas, incluidos los adolescentes, se infectan con el VPH cada año. Las infecciones por el VPH pueden causar cánceres de cuello uterino, de vulva y de vagina en las mujeres, y cáncer de pene en los hombres. Estas infecciones también pueden causar cáncer de ano y cáncer orofaríngeo (en la parte posterior de la garganta), y verrugas genitales tanto en los hombres como en las mujeres.

La influenza (Se puede prevenir con la vacuna anual contra la influenza)

La influenza es una infección viral de la nariz, la garganta y los pulmones altamente contagiosa. El virus se transmite fácilmente a través de las microgotas de la tos o el estornudo de una persona infectada y puede causar una enfermedad que oscila de leve a grave. Entre los síntomas típicos se encuentran: fiebre alta repentina, escalofríos, tos seca, dolor de cabeza, moqueo, dolor de garganta y dolores musculares y de las articulaciones. La fatiga aguda puede durar de varios días a semanas. La influenza puede conllevar a la hospitalización o hasta causar la muerte, incluso en niños que anteriormente hayan sido sanos.

El sarampión (Se puede prevenir con la vacuna MMR)

El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas que existen. El virus del sarampión se transmite mediante el contacto directo con las microgotas respiratorias suspendidas en el aire de una persona infectada. El sarampión es tan contagioso que el tan solo estar en la misma habitación en la que haya estado una persona con sarampión puede resultar en una infección. Entre los síntomas comunes se encuentran: sarpullido, fiebre, tos y ojos enrojecidos y llorosos. La fiebre puede ser persistente, el sarpullido puede durar hasta una semana y la tos puede durar alrededor de 10 días. El sarampión también puede causar neumonía, convulsiones, daños cerebrales o la muerte.

La enfermedad meningocócica (Se puede prevenir con la vacuna MCV)

La enfermedad meningocócica tiene dos resultados comunes: meningitis (infección del recubrimiento del cerebro y la médula espinal) e infecciones del torrente sanguíneo. Las bacterias que causan la enfermedad meningocócica se propagan a través del intercambio de gotitas provenientes de la nariz y la garganta, por ejemplo, al toser, estornudar o besarse. Los síntomas incluyen aparición repentina de fiebre, dolor de cabeza y rigidez de cuello. Con una infección del torrente sanguíneo, los síntomas también incluyen un sarpullido morado oscuro. Aproximadamente una de cada 10 personas que contraen esta enfermedad muere. Los que sobreviven la enfermedad meningocócica pueden perder los brazos o las piernas, volverse sordos, tener problemas en el sistema nervioso, tener discapacidades del desarrollo o presentar convulsiones o accidentes cerebrovasculares.

Las paperas (Se pueden prevenir con la vacuna MMR)

Las paperas son una enfermedad infecciosa causada por el virus de las paperas, que se propaga a través del aire cuando una persona infectada tose o estornuda. Un niño también puede infectarse con paperas al entrar en contacto con un objeto contaminado, como un juguete. El virus de las paperas causa inflamación de las glándulas salivales debajo de las orejas o la mandíbula, fiebre, dolores musculares, cansancio, dolor abdominal y pérdida del apetito. Las complicaciones graves de las paperas en niños son poco frecuentes, pero pueden incluir meningitis (infección del recubrimiento del cerebro y la médula espinal), encefalitis (inflamación del cerebro), pérdida auditiva permanente o inflamación de los testículos, lo cual puede disminuir la fertilidad en los hombres en raras ocasiones.

La tosferina (pertusis) (Se puede prevenir con la vacuna Tdap)

La tosferina se transmite fácilmente a través de la tos y los estornudos. Puede causar una tos intensa que deja a la persona con sensación de asfixia después de un ataque de tos. Esta tos puede durar muchas semanas, lo cual puede hacer que los preadolescentes y los adolescentes pierdan días de escuela y otras actividades. La tosferina puede ser mortal para los bebés que son demasiado pequeños para recibir la vacuna. A menudo, los bebés contraen la tosferina de sus hermanos o hermanas mayores, como preadolescentes o adolescentes, o de otras personas en la familia. Los bebés con tosferina pueden contraer neumonía, tener convulsiones, daño cerebral y hasta morir. Cerca de la mitad de los niños menores de 1 año de edad que contraen la tosferina deben ser hospitalizados.

La enfermedad neumocócica (Se puede prevenir con la vacuna neumocócica)

La neumonía es una infección de los pulmones que puede ser causada por las bacterias llamadas neumococos. Estas bacterias también pueden causar otros tipos de infecciones, como infecciones de oído, sinusitis, meningitis (infección del recubrimiento del cerebro y la médula espinal) e infecciones del torrente sanguíneo. La sinusitis y las infecciones de oído por lo general son leves y mucho más frecuentes que las formas más graves de enfermedad neumocócica. Sin embargo, en algunos casos la enfermedad neumocócica puede ser mortal o causar problemas de salud a largo plazo como daño cerebral y pérdida auditiva. Las bacterias que causan la enfermedad neumocócica se propagan cuando las personas tosen o estornudan. Muchas personas tienen las bacterias en la nariz o garganta en algún momento de su vida sin que se enfermen, esto se conoce como ser un portador.

La poliomielitis (Se puede prevenir con la vacuna IPV)

La poliomielitis (polio) es una enfermedad causada por un virus que vive en la garganta o los intestinos de una persona infectada. Se transmite a través del contacto con las heces (excremento) de una persona infectada y a través de las microgotas de un estornudo o tos. Entre los síntomas más comunes se encuentran: fiebre, dolor de garganta, dolor de cabeza, debilidad y malestar abdominal. En alrededor del 1 % de los casos, la polio puede causar parálisis. Entre aquellos que están paralizados, alrededor de 2 a 10 niños de cada 100 mueren debido a que el virus afecta los músculos que los ayudan a respirar.

La rubéola (Sarampión alemán) (Se puede prevenir con la vacuna MMR)

La rubéola es causada por un virus que se propaga a través de la tos o los estornudos. En los niños, la rubéola por lo general causa una enfermedad leve con fiebre, ganglios inflamados y un sarpullido que dura unos 3 días. La rubéola en raras ocasiones causa enfermedad grave o complicaciones en los niños, pero puede ser muy grave para los bebés en gestación. Si una mujer embarazada se infecta, los efectos para el bebé pueden ser devastadores, entre los que se incluyen malformaciones cardiacas graves, retraso mental, y pérdida de la audición y la vista o aborto espontáneo.

El tétanos (Trismo) (Se puede prevenir con la vacuna Tdap)

El tétanos afecta principalmente el cuello y el abdomen. Cuando las personas se infectan, las bacterias producen una toxina (veneno) que hace que los músculos se contraigan, lo cual es muy doloroso. Esto puede hacer que se “trabe” la mandíbula de modo tal que la persona no pueda abrir la boca, tragar o respirar. Las bacterias que causan el tétanos se encuentran en la tierra, el polvo y el estiércol. Entran al cuerpo a través de una herida causada por un objeto punzante, una cortadura o una llaga en la piel. Recuperarse totalmente de esta enfermedad puede tomar meses. Alrededor de dos de cada 10 personas que contraen el tétanos mueren a causa de la enfermedad.

La varicela (Se puede prevenir con la vacuna contra la varicela)

La varicela es una enfermedad causada por el virus de la varicela-zóster. La varicela es altamente contagiosa y se transmite con mucha facilidad a través de las personas infectadas. El virus se puede propagar a través de la tos o los estornudos. También se puede transmitir a través de las ampollas en la piel, ya sea al tocarlas o al inhalar estas partículas virales. Los síntomas típicos de la varicela incluyen sarpullido con ampollas y picazón, cansancio, dolor de cabeza y fiebre. Normalmente, la varicela es una enfermedad leve, pero puede conllevar a infecciones de la piel graves, neumonía, encefalitis (inflamación del cerebro) o incluso, la muerte.

Este calendario ha sido aprobado por el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización (ACIP), la Academia Estadounidense de Pediatría (AAPExternal file_external ) y la Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFPExternal file_external ).

Esta página fue revisada el: 5 de febrero de 2019