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Protéjase y proteja a su familia contra la influenza

Familia que juega en la nieveLa actividad de la influenza (gripe) sigue aumentando en los Estados Unidos y se ha generalizado en más de 35 estados. La vacunación contra la influenza puede reducir los casos de esta enfermedad, las visitas al médico, las faltas al trabajo y a la escuela, y también puede prevenir las hospitalizaciones relacionadas con la influenza. Si todavía no se ha vacunado en esta temporada, debería hacerlo ahora. ¡No es demasiado tarde!

Las personas sanas pueden enfermarse gravemente a causa de la influenza y contagiársela a sus amigos y seres queridos. A continuación están las medidas más importantes para ayudar a proteger a su familia contra la influenza en esta temporada.

Tome 3 medidas para combatir la influenza

La primera y mejor manera de protegerse contra esta enfermedad es ponerse la vacuna cada temporada de influenza.

  • Se recomienda que todas las personas a partir de los 6 meses de edad se vacunen contra la influenza cada año, con pocas excepciones.
  • Esta temporada hay vacunas contra la influenza creadas para proteger contra tres virus distintos (llamadas vacunas "trivalentes"). Además, hay vacunas contra la influenza creadas para proteger contra cuatro virus distintos (llamadas vacunas "cuadrivalentes"). Después de recibir la vacuna, el cuerpo tarda dos semanas en producir anticuerpos para protegerlo de los virus. Se prevé que todavía quedan muchas semanas de actividad de la influenza en esta temporada, así que aún hay tiempo para vacunarse si no lo ha hecho. Mientras los virus de la influenza estén circulando, la vacuna puede protegerlo contra esta enfermedad.
  • Un recordatorio importante para padres y cuidadores de niños: Muchos niños que se vacunen contra la influenza por primera vez necesitarán 2 dosis de la vacuna contra la influenza para estar protegidos. Si un niño no ha recibido su primera dosis, vacúnelo ahora. En el caso de aquellos que hayan recibido una dosis y tengan menos de 9 años, los padres deben confirmar con el médico del niño u otro profesional de la salud si se necesita una segunda dosis para lograr la mejor protección posible.
  • Los CDC no recomiendan una vacuna contra la influenza en particular. Lo importante es vacunarse todos los años.
  • Los CDC realizan estudios cada año para determinar cuánto protege la vacuna contra la enfermedad de la influenza. Si bien la eficacia de la vacuna puede variar, estudios recientes muestran que reduce el riesgo de contraer la influenza aproximadamente entre el 50 y el 60 % en la población general durante las temporadas en las que la mayoría de los virus de la influenza que están circulando son similares a los de la vacuna.

Tome medidas preventivas todos los días para detener la propagación de microbios.

  • Cuando sea posible, trate de evitar el contacto cercano con personas enfermas. Si usted se enferma, limite lo más que pueda el contacto con los demás para evitar contagiarlos. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón. Si no hay agua y jabón, frótese las manos con un producto a base de alcohol. También limpie y desinfecte las superficies y los objetos que puedan estar contaminados con microbios como los de la influenza.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca porque esta es la manera en que se propagan los microbios. Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude.

Tome medicamentos antivirales contra la influenza si su médico se los receta.

  • Si usted contrae la influenza, hay medicamentos antivirales que se pueden usar para tratar la enfermedad. Los CDC recomiendan el tratamiento inmediato con medicamentos antivirales de los pacientes gravemente enfermos y de alto riesgo con influenza presunta. El tratamiento oportuno con antivirales puede salvar la vida, en especial en el caso de las personas con alto riesgo de presentar complicaciones por la influenza. La personas con un alto riesgo de presentar complicaciones por la influenza deben comunicarse inmediatamente con un profesional de atención médica si tienen síntomas de la enfermedad, aun cuando se hayan vacunado en esta temporada.
Abuelo con su nieta en los hombros

Algunas personas tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones relacionadas con la influenza, como los niños pequeños y los adultos a partir de los 65 años de edad.

¿Quién está en riesgo?

Todos están en riesgo de contraer la influenza. Cada año, la influenza puede causar fiebre, tos, dolor de garganta, moqueo o congestión nasal, dolores musculares y de cabeza, escalofríos y fatiga a millones de personas. Pero en algunos casos, la influenza puede ser más grave. Los CDC estiman que desde el 2010 las hospitalizaciones relacionadas con la influenza en los Estados Unidos fluctuaron entre 140 000 y 710 000 personas y que las muertes relacionadas con esta enfermedad oscilaron entre 12 000 y 56 000.

Algunas personas tienen un riesgo mayor de presentar complicaciones graves relacionadas con la influenza, como la neumonía, o un empeoramiento de las afecciones crónicas que tengan. Para aquellas personas que tienen un riesgo mayor de presentar complicaciones es especialmente importante que se vacunen en cada temporada. También es importante que esas personas hablen de inmediato con un médico acerca de tomar antivirales si presentan síntomas de la influenza. Algunos de los grupos que tienen un riesgo mayor son los siguientes:

Y las personas que tienen ciertas afecciones como las siguientes:

  • Asma.
  • Afecciones neurológicas y del desarrollo neurológico (incluidos los trastornos del cerebro, la médula espinal, los nervios periféricos y los músculos como la parálisis cerebral, la epilepsia [trastornos convulsivos], los accidentes cerebrovasculares, la discapacidad intelectual [retraso mental], los retrasos moderados a graves en el desarrollo, la distrofia muscular o las lesiones de la médula espinal).
  • Enfermedades pulmonares crónicas (como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica [epoc] y la fibrosis quística).
  • Enfermedades cardiacas (como la cardiopatía congénita, la insuficiencia cardiaca congestiva y la arteriopatía coronaria).
  • Trastornos de la sangre (como la enfermedad de células falciformes).
  • Trastornos endócrinos (como la diabetes mellitus).
  • Trastornos de los riñones.
  • Trastornos del hígado.
  • Trastornos metabólicos (como los trastornos metabólicos hereditarios y los trastornos mitocondriales).
  • Sistema inmunitario debilitado a causa de enfermedades o medicamentos (como las personas que tienen el VIH o sida o cáncer o que reciben tratamiento prolongado con esteroides).
  • Personas menores de 19 años que reciben tratamiento prolongado con aspirina.
  • Personas con obesidad extrema (índice de masa corporal [IMC] de 40 o mayor).

Es importante que usted se vacune si cuida a una persona en estos grupos de alto riesgo, los cuales incluyen a los bebés menores de 6 meses porque son demasiado pequeños para ser vacunados. Recuerde, no es demasiado tarde para protegerse y proteger a sus seres queridos de la influenza por medio de la vacunación. El poco tiempo que lleva ponerse la vacuna contra la influenza es mucho menor que el tiempo que le tomará recuperarse de esta enfermedad.

Para obtener más información acerca de la gravedad de la influenza y de los beneficios de la vacuna contra esta enfermedad, hable con el médico de su familia o visite el sitio web de los CDC sobre la influenza.

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