Testimonio de sobreviviente de Geraldine

Foto de Geraldine P.
“Escuchen siempre esa voz interior. Si sienten que algo no está bien, háganse chequear.”

—Geraldine P., Sobreviviente de cáncer de cuello uterino
Edad al momento del diagnóstico: 62

He sido peluquera durante más de 35 años. Me encanta leer y escuchar música. Mi hija está en el mundo de la música. Yo he trabajado en la ciudad de Nueva York para espectáculos de Broadway y para Saturday Night Live y estaba como estilista independiente cuando me enteré que tenía cáncer de cuello uterino. Nunca pensé que tendría cáncer, pero en el 2009, recibí el diagnóstico a través del programa de Servicios Oncológicos del Estado de Nueva York. En ese entonces no tenía seguro médico debido a lo mucho que cuesta para las personas que trabajan por su cuenta.

Fui a una clínica de urgencias porque sentía dolores y quería saber qué los estaba causando. No me habían hecho pruebas de Papanicoláu en los últimos años, así que el médico me hizo una. La prueba mostró resultados sospechosos. Sí llenaba los requisitos para otras pruebas diagnósticas y tratamiento a través del programa de Servicios Oncológicos del Estado de Nueva York. La clínica me remitió inmediatamente a un ginecólogo en un hospital cercano; las pruebas que me hicieron mostraron que tenía cáncer de cuello uterino.

Entré en asombro pero no en pánico. No lloré. Recuerdo que tuve una sensación que solo puedo describir como estar afuera de mi cuerpo y que nunca olvidaré. A las pocas semanas del diagnóstico comencé con el tratamiento con radio y quimioterapia. Las pruebas de seguimiento indican que ya no tengo cáncer y mi futuro ¡es prometedor! Incluso he vuelto a trabajar medio tiempo y me encanta estar activa.

A ustedes, las mujeres, les quiero recalcar lo importante que es estar pendientes de lo que ocurre con su salud que no parezca normal. Y háganse habitualmente las pruebas de Papanicoláu. En verdad esto puede salvar su vida.

Esta página fue revisada el: 7 de agosto de 2019