Síntomas y complicaciones de la enfermedad neumocócica

Puntos clave

  • La bacteria Streptococcus pneumoniae puede causar muchos tipos de infecciones diferentes.
  • Los síntomas dependen de la parte del cuerpo que esté infectada.
  • Las infecciones graves pueden causar problemas de salud a largo plazo o la muerte.
  • No es común que se presenten complicaciones en casos de infecciones leves.
  • Hable con su médico si le preocupa la enfermedad neumocócica.
Madre viendo si su hijo enfermo tiene fiebre mientras habla por teléfono.

Síntomas

Generalmente, los síntomas de neumonía tardan entre 1 y 3 días en aparecer después de que la bacteria Streptococcus pneumoniae entra en el cuerpo de una persona. Los expertos no saben cuánto tiempo tardan en aparecer los síntomas para los otros tipos de enfermedad neumocócica.

Los síntomas de la enfermedad neumocócica dependen de la parte del cuerpo que esté infectada. Por lo general, los síntomas son similares a los de otras infecciones bacterianas en esa parte del cuerpo.

Infecciones graves

Neumonía

Los síntomas de la neumonía neumocócica, una infección de los pulmones, incluyen:

  • Dolor de pecho
  • Tos
  • Fiebre y escalofríos
  • Respiración rápida o dificultad para respirar

Los adultos mayores pueden presentar confusión o disminución del estado de alerta, en lugar de los síntomas más frecuentes ya mencionados.

Meningitis

Los síntomas de la meningitis neumocócica, una infección del tejido que recubre el cerebro y la médula espinal, incluyen:

  • Confusión
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Fotofobia (mayor sensibilidad de los ojos a la luz)
  • Rigidez de cuello

En los bebés, la meningitis podría causar dificultad para alimentarse e hidratarse, disminución del estado de alerta y vómitos.

Bacteriemia (infección del torrente sanguíneo)

Los síntomas de la bacteriemia neumocócica, una infección del torrente sanguíneo, incluyen:

  • Escalofríos
  • Fiebre
  • Disminución del estado de alerta

Infecciones leves

Infección de oído

Los síntomas de una infección de oído incluyen:

  • Enrojecimiento e inflamación del tímpano
  • Dolor de oído
  • Fiebre
  • Somnolencia

Sinusitis (infección de los senos paranasales)

Los síntomas de sinusitis (infección de los senos paranasales) incluyen:

  • Mal aliento
  • Tos
  • Dolor o presión en la cara
  • Dolor de cabeza
  • Goteo retronasal (acumulación de mucosidad en la parte de atrás de la nariz o garganta)
  • Moqueo o congestión nasal
  • Dolor de garganta
Dolor de cabeza, rigidez de cuello, fiebre o escalofríos, confusión, dificultad para respirar, sensibilidad a la luz, dolor de oído, tos, dolor de pecho y dolor de garganta son todos síntomas de infecciones neumocócicas.
Los síntomas dependen de la parte del cuerpo que esté infectada.

Complicaciones

Cuándo buscar atención médica

Llame a un proveedor de atención médica de inmediato si cree que usted o su hijo o hija podrían tener una infección neumocócica.

Las infecciones graves pueden causar septicemia, problemas a largo plazo o la muerte. La septicemia es una emergencia potencialmente mortal causada por la respuesta extrema del cuerpo a una infección.

Neumonía

La neumonía puede causar:

  • Bloqueo de las vías respiratorias, colapso de pulmón y abscesos pulmonares (pus)
  • Empiema (infección alrededor de los pulmones y en la cavidad torácica)
  • Pericarditis (inflamación del recubrimiento exterior del corazón)

La neumonía neumocócica causa la muerte a aproximadamente 1 de cada 20 personas que la contraen.

Meningitis

La meningitis puede causar retraso en el desarrollo o pérdida auditiva.

Aproximadamente 1 de cada 12 niños y 1 de cada 6 adultos mayores que contraen la meningitis neumocócica mueren a causa de la infección.

Bacteriemia

La bacteriemia puede causar la pérdida de extremidades.

Aproximadamente 1 de cada 30 niños con bacteriemia neumocócica muere a causa de la infección. La bacteriemia neumocócica mata a aproximadamente 1 de cada 8 adultos que la contraen.

Infecciones menores

Es raro que se presenten complicaciones, y estas no suelen ser graves, en casos de infecciones leves, como las infecciones de oído y la sinusitis.