Prevención de la obesidad infantil: 5 cosas que puede hacer en casa

La obesidad es una enfermedad compleja con muchos factores contribuyentes, pero hay formas en que los padres y cuidadores pueden ayudar a los niños en su camino hacia la buena salud.

Aproximadamente 1 de cada 5 niños en los Estados Unidos tiene obesidad  (enlace solo en inglés).  En comparación con los niños con un peso saludable, los niños con sobrepeso u obesidad tienen un mayor riesgo de padecer asma, apnea del sueño, problemas de huesos y articulaciones, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas. Los niños con obesidad también son más propensos a sufrir acoso, aislamiento social, depresión y baja autoestima. Aunque no existe una solución simple, hay muchas formas en que los padres y cuidadores pueden ayudar a los niños a alcanzar un peso saludable.

Comer alimentos de muchos colores

Tener una dieta saludable puede ayudar a los niños a obtener los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables, y ayudarlos a alcanzar un peso saludable. Una dieta saludable es rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa o sin grasa.

Desafortunadamente, muy pocas personas obtienen suficientes frutas y verduras. En 2017, solo el 2% de los estudiantes de secundaria comió suficientes verduras, y el 7% comió suficiente fruta. Ayude a sus hijos a comerse el arcoíris: prepare la mitad de su plato con frutas y verduras para una salud óptima.

¿Qué cantidad de cada grupo de alimentos necesita su familia?

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Moverse más

En comparación con los que están inactivos, los jóvenes físicamente activos tienen músculos más fuertes y una mejor condición cardiovascular. También suelen tener menos grasa corporal y huesos más fuertes. La actividad física regular en la infancia también reduce el riesgo de depresión. Los niños necesitan al menos 60 minutos de actividad física todos los días; pruebe estos consejos para ayudarlos a moverse másexternal icon.

Reduzca la cantidad de azúcar

La mayoría de nosotros comemos y bebemos demasiados azúcares agregados, lo que puede provocar problemas de salud como aumento de peso y obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas. Los niños menores de 2 años no deben tener azúcar agregada en su dieta, y los niños mayores de 2 años deben mantener los azúcares en menos del 10% de sus calorías diarias.

Una buena forma de reducir el consumo de azúcar es evitar las bebidas azucaradas como los refrescos, los jugos y la leche con sabor. Ayude a sus hijos a reconsiderar su bebida ofreciéndoles agua, leche baja en grasa o jugo 100% natural.

Sea consciente del crecimiento de su hijo

Aprenda cómo se mide la obesidad en los niños y use la Calculadora de IMC para niños y adolescentes de los CDC para evaluar a su hijo en busca de posibles problemas de peso.

Reducir el tiempo frente a una pantalla

Los adultos y los niños pasan más de 7 horas al día siendo sedentarios, ¡y eso no incluye el tiempo que pasan durmiendo! Muchas de estas horas sedentarias se pasan sentado o acostado en un teléfono, tableta o computadora; viendo la televisión; o jugando videojuegos (también conocido como tiempo de pantalla).

Demasiado tiempo frente a una pantalla tiene consecuencias para la salud: está asociado con la falta de sueño, el aumento de peso, las calificaciones más bajas en la escuela (enlace solo en inglés) y problemas de salud mental en los jóvenes. Cuando reduce el tiempo frente a la pantalla, libera tiempo para actividades familiares. La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda crear un plan de medios familiarexternal icon y tiene ejemplos como mantener los horarios de las comidas sin tecnología, cargar dispositivos por la noche fuera del dormitorio, apagar las pantallas una hora antes de acostarse y muchos más.

Dormir bien

Dormir bien es fundamental para prevenir la diabetes tipo 2, la obesidad, las lesiones, problemas de la salud mental y los problemas de atención y comportamiento. ¿Sabía que los niños de 6 a 12 años necesitan de 9 a 12 horas de sueño ininterrumpido por noche y los jóvenes de 13 a 18 años necesitan de 8 a 10 horas? Dormir muy poco está asociado con la obesidad, en parte porque un sueño inadecuado puede hacernos comer más y hacer menos actividad física. Ayude a sus hijos a dormir mejor (enlace solo en inglés) asegurándose de que estén activos durante el día, quitando las pantallas de sus dormitorios y estableciendo un horario de sueño constante, incluso en los fines de semana.

Los niños imitan a los adultos en sus vidas. Sea un modelo a seguir para ellos adoptando estos hábitos saludables, ¡y ellos también lo harán! Finalmente, recuerde que la obesidad es una enfermedad compleja con muchos factores contribuyentes. Obtenga más información sobre lo que los estados y las comunidades pueden hacer para que una vida activa y saludable sea accesible para todos.