Septiembre es el Mes Nacional de Concientización sobre la Obesidad Infantil

Infórmese sobre maneras de fomentar el crecimiento saludable en los niños y prevenir la obesidad.

Tres niñas en sus bicicletas

Aproximadamente 1 de cada 5 niños en los Estados Unidos (19%) tiene obesidad y ciertos grupos de niños son más afectados que otros. Aunque no existe una solución única o simple, el Mes Nacional de Concientización sobre la Obesidad Infantil brinda una oportunidad para informarnos sobre maneras de prevenir y abordar este grave problema de salud.

La obesidad infantil es un problema grave de salud pública.

  • Los niños con obesidad tienen más probabilidades de tenerla cuando sean adultos. Esto puede causar problemas de salud físicos y mentales para toda la vida, entre ellos diabetes y un mayor riesgo de presentar ciertos cánceres.
  • Los niños que tienen obesidad enfrentan más acoso (bullying) y estigma.
  • En la obesidad infantil influyen muchos factores. En algunos niños y familias, esos factores incluyen pasar demasiado tiempo en actividades sedentarias como ver televisión; la falta de una rutina a la hora de irse a dormir lo que lleva a tener muy pocas horas de sueño; la falta de lugares en la comunidad donde poder hacer actividad física adecuada; fácil acceso a bebidas y refrigerios baratos y con muchas calorías; o la falta de acceso a alimentos asequibles y más saludables.

Hay maneras en las que los padres pueden ayudar a prevenir la obesidad y respaldar el desarrollo saludable de sus hijos.

  • Para ayudar a garantizar que los niños tengan un peso saludable, el equilibrio energético es importante. Para lograr este equilibrio, los padres deben asegurarse de que sus hijos duerman lo suficiente, sigan las recomendaciones sobre la cantidad de tiempo diario que pueden pasar frente a una pantalla, participen en actividades físicas con regularidad y consuman la cantidad correcta de calorías.
  • Los padres pueden sustituir los alimentos con ingredientes de mayor contenido calórico (como azúcar añadida y grasas sólidas) por alimentos con menos calorías y mayor contenido nutritivo como las frutas y verduras.*
  • Los padres pueden servirles a sus hijos frutas y verduras en las comidas y como refrigerios.
  • Los padres pueden garantizar que los niños tengan acceso a agua como una alternativa sin calorías a las bebidas endulzadas con azúcar.
  • Ayude a los niños a realizar los 60 minutos recomendados de actividad física cada día. La actividad física regular puede tener beneficios inmediatos para la salud como un mejor sueño, un mejor rendimiento académico, y una reducción de ansiedad y estrés. Busque aquí las actividades apropiadas para la edad que su niño puede hacer.
  • Asegúrese de que su niño tenga hábitos de sueño saludables. El sueño ayuda a mejorar la atención y reduce el riesgo de desarrollar el diabetes tipo 2, e incluso obesidad, más adelante en la vida. Es importante que su niño se duerma a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana. Eliminar los dispositivos electrónicos del dormitorio y mantener su dormitorio oscuro y fresco también es importante. Su niño necesita dormir al menos ocho horas cada noche, puede ser más dependiendo de la edad. Averigua cuánto sueño necesita su niño.

Para hacerle frente a la obesidad se puede comenzar en el hogar, pero también es necesario el apoyo de las comunidades.

Todos podemos formar parte del esfuerzo para alentar a más niños a que sean físicamente activos y tengan una alimentación saludable.

Los departamentos de salud, las empresas y los grupos comunitarios estatales y locales pueden:

  • Asegúrese de que los vecindarios tengan oportunidades de actividad física de bajo costo, como parques, senderos y centros comunitarios.
  • Ofrezca fácil acceso a agua potable segura y gratuita y opciones de alimentos saludables y asequibles.

Los proveedores de atención médica pueden:

  • Medir el peso, la altura y el índice de masa corporal de los niños de forma rutinaria.
  • Conectar familias a los servicios de apoyo a la lactancia materna, educación nutricional, o programas de peso saludable en la infancia según sea necesario.

Los centros y escuelas de cuidado temprana y educación pueden:

  • Adoptar políticas y prácticas que apoyen una alimentación saludable, actividad física regular y tiempo de pantalla limitado.
  • Proporcionar oportunidades para que los estudiantes aprendan y practiquen estos comportamientos.

Trabajando juntos, todos tenemos un papel en hacer que los alimentos más saludables y la actividad física sean la opción fácil para los niños y adolescentes para ayudar a prevenir la obesidad infantil.

 

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.