Información básica sobre tromboembolismo venoso (coágulos de sangre)

coágulo de sangre

La trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar (TVP y EP) son afecciones que no se diagnostican con frecuencia y son graves, pero se pueden prevenir.

La trombosis venosa profunda (TVP) es una afección que ocurre cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda. Estos coágulos por lo general se forman en la parte inferior de las piernas, los muslos o la pelvis, pero también pueden aparecer en el brazo.

Es importante saber lo que es la TVP porque puede afectar a cualquier persona y causarle una enfermedad grave, una discapacidad y, en algunos casos, la muerte. La buena noticia es que se puede prevenir y tratar si se detecta en su etapa inicial.

Complicaciones de la trombosis venosa profunda

La complicación más grave de la TVP ocurre cuando una parte del coágulo se desprende y viaja por el torrente sanguíneo hasta los pulmones, causando un bloqueo llamado embolia pulmonar (EP). Si el coágulo es pequeño, con un tratamiento adecuado la persona se puede recuperar de una EP. Sin embargo, puede dejar secuelas en los pulmones. Si el coágulo es grande, puede impedir que la sangre llegue a los pulmones y es mortal.

Además, cerca de una tercera parte de las personas con TVP presentarán complicaciones a largo plazo a causa del daño que ocasiona el coágulo en las válvulas de la vena, lo que se conoce como síndrome postrombótico (SPT). Las personas con síndrome postrombótico tienen síntomas como inflamación, dolor, decoloración y, en los casos graves, descamación o úlceras en la parte del cuerpo afectada. En algunos casos, los síntomas pueden ser muy graves y ocasionar discapacidad en la persona.

La TVP y la EP pueden convertirse en una enfermedad crónica para algunas personas.

Factores de riesgo de la trombosis venosa profunda

La TVP puede afectar prácticamente a cualquier persona. Sin embargo, algunos factores aumentan el riesgo de presentar esta afección. Las posibilidades aumentan todavía más en el caso de quienes tienen más de un factor de riesgo al mismo tiempo.

La siguiente es una lista de los factores que aumentan el riesgo de presentar una TVP:

  • Lesión en una vena, a menudo causada por lo siguiente:
    • fracturas,
    • lesiones musculares graves; o
    • cirugía mayor (particularmente si involucra el abdomen, la pelvis, las caderas o las piernas).
  • Circulación lenta de la sangre, a menudo causada por lo siguiente:
    • permanencia prolongada en la cama (p. ej., debido a una enfermedad o después de una cirugía);
    • movimiento limitado (p. ej., por usar un yeso en la pierna para ayudar a que se sane un hueso lesionado);
    • mantenerse sentado por mucho tiempo, especialmente con las piernas cruzadas; o
    • parálisis.
  • Aumento en el nivel de estrógeno, a menudo causado por lo siguiente:
    • píldoras anticonceptivas;
    • terapia de reemplazo hormonal, a veces utilizada después de la menopausia;
    • embarazo, por hasta 6 semanas después del parto.
  • Algunas afecciones crónicas, como las siguientes:
    • enfermedad cardiaca;
    • enfermedad pulmonar;
    • cáncer y su tratamiento;
    • enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa).
  • Otros factores que aumentan el riesgo de presentar una TVP incluyen:
    • TVP o EP previas;
    • antecedentes familiares de TVP o EP;
    • edad (el riesgo aumenta con la edad);
    • obesidad
    • presencia de un catéter en una vena central;
    • trastornos de la coagulación hereditarios.
medias de compresión

Si usted tiene riesgo de trombosis venosa profunda, hable con su médico sobre lo siguiente las medias de compresión graduada (a veces llamadas “medias de compresión médica”).

Prevención de la trombosis venosa profunda

Los siguientes consejos pueden ayudar a prevenir la TVP:

  • Comience a moverse tan pronto como sea posible después de haber estado en cama durante un tiempo, como después de una cirugía, enfermedad o lesión.
  • Si usted tiene riesgo de trombosis venosa profunda, hable con su médico sobre lo siguiente:
    • Las medias de compresión graduada (a veces llamadas “medias de compresión médica”).
    • Los medicamentos (anticoagulantes) para prevenir la trombosis.
  • Después de permanecer sentado por mucho tiempo, como ocurre durante un viaje de más de 4 horas:
    • Levántese y camine cada 2 o 3 horas.
    • Mientras esté sentado ejercite las piernas de la siguiente manera:
      • Levante y baje los talones manteniendo las puntas de los pies en el suelo.
      • Levante y baje las puntas de los pies mientras mantiene los talones en el suelo.
      • Apriete y afloje los músculos de las piernas.
    • Use ropa suelta.
  • Usted puede reducir su riesgo al mantener un peso saludable, evitar la vida sedentaria y seguir las recomendaciones del médico según sus factores de riesgo en particular.

Síntomas

Todos deberían conocer los signos y síntomas de la TVP y EP, saber si corren el riesgo de sufrirlas, consultar con el médico sobre este riesgo y buscar atención médica de inmediato si se presenta alguno de los signos o síntomas de estas dos afecciones.

Trombosis venosa profunda

Aproximadamente la mitad de las personas con trombosis venosa profunda no tienen ningún síntoma. Los siguientes son los síntomas más comunes de la TVP que ocurren en la parte del cuerpo afectada:

  • hinchazón
  • dolor
  • sensibilidad al tacto
  • enrojecimiento de la piel

Si usted tiene alguno de estos síntomas, consulte a su médico lo antes posible.

Embolia pulmonar

Se puede tener embolia pulmonar sin ninguno de los síntomas de la trombosis venosa profunda.

Los signos y síntomas de la embolia pulmonar pueden incluir:

  • dificultad para respirar
  • latidos del corazón irregulares o más rápidos que lo normal
  • dolor o molestias en el pecho que generalmente empeoran al respirar profundo o toser
  • tos con sangre
  • presión arterial muy baja, mareos o desmayos

Si usted tiene alguno de estos síntomas, debe buscar atención médica de inmediato.

Diagnóstico de la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar

El diagnóstico de la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar requiere pruebas especiales que solo un médico puede realizar. Esta es la razón por la cual es importante que busque atención médica si experimenta alguno de los síntomas de estas afecciones.

Tratamiento de la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar

Trombosis venosa profunda

Existen medicamentos para prevenir y tratar la trombosis venosa profunda. Las medias de compresión (también llamadas medias de compresión graduada) a veces se recomiendan para prevenir la TVP y aliviar el dolor y la inflamación. Puede ser necesario usarlas durante 2 años o más después de tener una TVP. En los casos graves, puede que sea necesaria la cirugía para sacar el coágulo.

Embolia pulmonar

Para el tratamiento de la embolia pulmonar se necesita atención médica inmediata. En los casos de embolia pulmonar grave, que ponga la vida en peligro, hay medicamentos llamados trombolíticos que pueden disolver el coágulo. Se pueden recetar otros medicamentos, llamados anticoagulantes, para prevenir la formación de coágulos futuros. Es posible que algunas personas necesiten estar medicadas a largo plazo para prevenir coágulos en el futuro.

¿Sabía usted?

La TVP no causa ataques cardiacos ni accidentes cerebrovasculares. Hay dos tipos principales de coágulo de sangre.
La manera en que un coágulo afecta al cuerpo depende de su tipo y localización:

  • Los coágulos de sangre en una vena profunda de la pierna, la pelvis y a veces el brazo, se llaman trombosis venosa profunda (TVP). Este tipo de coágulo no causa ataques cardiacos ni accidentes cerebrovasculares.
  • Los coágulos de sangre en una arteria, por lo general en el corazón o el cerebro, se denominan trombosis arterial. Este tipo de coágulo sanguíneo puede causar ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares.

Ambos tipos de coágulo pueden ocasionar problemas graves de salud, pero tienen distintas causas y requieren medidas de protección diferentes.