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Día Internacional de la Talasemia

Glóbulos rojos de la sangreEl 8 de mayo es el Día Internacional de la Talasemia. ¿Sabía que la talasemia beta mayor, el tipo de talasemia más grave, afecta a cerca de 1000 personas en los Estados Unidos? Al seguir firmemente un tratamiento a largo plazo, las personas con talasemia pueden disfrutar una vida plena.

La talasemia es un grupo de trastornos de la sangre que se transmite de padres a hijos a través de los genes (hereditario). Las personas con talasemia producen menos cantidad de glóbulos rojos sanos. Sus glóbulos rojos no producen suficiente hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno por todo el cuerpo. Las personas con talasemia grave pueden tener distintas complicaciones médicas* y podrían necesitar transfusiones de sangre de por vida como tratamiento.

La vida con talasemia

Recibir atención médica especializada a lo largo de la vida puede ayudar a las personas que tienen talasemia a vivir lo más saludablemente posible. La talasemia es un trastorno tratable que puede ser bien manejado con transfusiones de sangre y terapia de quelación.* Las personas con talasemia tendrán que recibir la atención médica de manera periódica de un hematólogo (un especialista que trata enfermedades o trastornos de la sangre) o un médico que se especializa en tratar a pacientes con talasemia. Si el médico ha recetado transfusiones de sangre o terapia de quelación, lo más importante que las personas con talasemia pueden hacer es seguir el calendario de transfusiones y quelación para prevenir la anemia grave (baja cantidad de glóbulos rojos) y un posible daño a los órganos a causa del exceso de hierro,* respectivamente.

La historia de Aaron

Aaron

"Mantener la rutina de mi tratamiento es mi máxima prioridad".

“No recuerdo cuándo recibí el diagnóstico de talasemia beta mayor (también conocida como anemia de Cooley), pero mis padres dicen que yo tenía alrededor de un año”, dijo Aaron Cheng. “He estado en tratamiento desde que tengo memoria. Cada tres semanas, recibo una transfusión de sangre para mantener mi nivel de glóbulos rojos sanos”, agregó.

“Otra parte del tratamiento implica tomar medicamentos de quelación de hierro para tratar el exceso de hierro que se produce por las transfusiones. Desde la niñez hasta el final de la escuela secundaria media (middle school), tuve que inyectarme un fármaco llamado deferoxamina cuatro veces a la semana. Estas inyecciones, aplicadas debajo de la piel, duraban unas ocho horas cada noche. Ahora, en vez de ponerme inyecciones diarias, tomo un nuevo medicamento oral llamado deferasirox, que puedo tomar cada noche, lo cual permite que mi horario sea mucho más flexible. Como estudiante universitario, agradezco el hecho de que el tratamiento se esté haciendo más manejable para las personas con talasemia”, afirmó Aaron.

Aaron está en su último año en Harvard, estudiando lo que le apasiona: biología. Aaron ha hecho investigaciones de laboratorio acerca del exceso de hierro y está estudiando su propio trastorno. “En el futuro, quisiera incorporar la investigación biomédica y la atención de pacientes a mi carrera como médico”, dijo. Aaron también dedica tiempo a participar en actividades de la Fundación de la Anemia de Cooley,* una organización dedicada a proporcionar servicios para las personas con talasemia.

“Mantener la rutina de mi tratamiento es mi máxima prioridad”, afirmó Aaron. “A veces puede ser un reto, pero vale la pena. El futuro se ve promisorio y espero con ansias tener la oportunidad de hacer algo por la comunidad de la talasemia en compensación”, agregó.

El trabajo de los CDC

El Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades del Desarrollo, de los CDC, realiza las siguientes actividades:

Vigilancia de la seguridad de la sangre para las personas con trastornos de la sangre

Los CDC cuentan con dos proyectos principales en los que se vigila la seguridad de la sangre en las personas con trastornos de la sangre. La Universidad Estatal de Georgia recibió fondos para analizar las complicaciones relacionadas con las transfusiones en las personas con trastornos de la hemoglobina (enfermedad de células falciformes y talasemia) y diseñar estrategias para reducirlas.

El Centro Médico de la Universidad de Misisipi, el Departamento de Salud de Michigan, el Hospital de Niños de Los Ángeles y el Hospital de Niños Memorial en Chicago están analizando los datos de un proyecto que fue financiado por los CDC para lograr los siguientes objetivos:

  1. Saber más acerca de los tipos de sangre raros y de las prácticas de los bancos de sangre.
  2. Vigilar las tasas de problemas relacionados con las transfusiones.
  3. Aprender más sobre los riesgos asociados a las transfusiones de sangre, incluidos los riesgos de infecciones.
  4. Diseñar intervenciones para prevenir los problemas derivados de las transfusiones frecuentes.
  5. Realizar un análisis de laboratorio anual para obtener más información sobre las nuevas infecciones que se pueden propagar a través de las transfusiones.

Promoción de la salud

Para entender mejor los desafíos que implica mantenerse al día con los tratamientos de la talasemia, los CDC le otorgaron fondos a la Fundación de la Anemia de Cooley (CAF, por sus siglas en inglés) para seguir proporcionando asistencia a las personas que tienen talasemia. La CAF le tiende la mano a las personas que tienen este trastorno para conectarlas con la información y los servicios que las ayudarán a manejar la talasemia.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

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