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Causas

A pesar de una intensa investigación, los científicos no han podido identificar la causa del SFC. Si bien todavía no se ha identificado una causa específica para el SFC, otra posibilidad es que el SFC tenga múltiples desencadenantes. Las afecciones que se han estudiado para determinar si causan o desencadenan la aparición del SFC incluyen infecciones, trastornos inmunitarios, estrés, traumas y toxinas.

Infección

Se han estudiado varios tipos de infecciones para determinar si podrían causar o desencadenar el SFC:

  • Infección por el virus de Epstein-Barr, también conocida como mononucleosis.
  • Infección por el virus del herpes humano 6, un virus que puede causar problemas a las personas con sistemas inmunitarios debilitados como los pacientes con sida o los que han recibido trasplantes de órganos y que toman medicamentos inmunodepresores.
  • Infección por enterovirus, un tipo de virus que ingresa al cuerpo a través del tubo digestivo y puede no tener síntomas, presentar síntomas leves parecidos a los de la influenza o, en raras ocasiones, tener síntomas graves y que incluso pueden causar la muerte.
  • Rubéola, una infección viral también conocida como sarampión alemán.
  • Candida albicans, un hongo que causa candidiasis vaginal.
  • Bornavirus que causan la enfermedad de Borna, un síndrome neurológico infeccioso.
  • Micoplasma, una causa de neumonía atípica.
  • Virus del río Ross que causa la fiebre del río Ross, una enfermedad tropical transmitida por mosquitos.
  • Coxiella burnetti, el microbio que causa la fiebre Q.
  • Infecciones por retrovirus humanos tales como el VIH, el virus que causa el sida, o el virus xenotrópico relacionado con el virus de la leucemia murina (XMRV, por sus siglas en inglés), un retrovirus gamma.

¿Un solo tipo de infección puede causar el SFC?

Investigadores de todo el mundo han estudiado si un tipo de infección en particular puede ser la causa del SFC. Han analizado los datos y hasta ahora no han descubierto ningún vínculo entre el SFC y una infección. Los investigadores todavía están estudiando las muestras de pacientes con SFC, usando los métodos moleculares más modernos en busca de infecciones desconocidas anteriormente (descubrimiento de agentes patógenos). Hasta el momento, estos estudios parecen indicar que ninguna infección o agente patógeno específico causa el SFC, y que es posible que la enfermedad sea desencadenada por una variedad de enfermedades o afecciones. De hecho, la infección por los virus de Epstein-Barr, el virus del río Ross y Coxiella burnetti derivarán en un trastorno posinfeccioso que reúne los criterios de SFC en aproximadamente el 10 a 12% de los casos. Las personas que tuvieron síntomas intensos al infectarse tenían más probabilidades de presentar más tarde síntomas del SFC que aquellos que tuvieron síntomas leves. La probabilidad de que haya diferentes maneras en las que los pacientes presenten el SFC persiste.

Sistema inmunitario y algerias

Los estudios han tratado de determinar si cambios en el sistema inmunitario de una persona pueden causar el SFC. Los resultados han sido mixtos. Las similitudes detectadas en los síntomas de las respuestas inmunitarias a una infección y al SFC llevan a la hipótesis de que el SFC puede ser causado por el estrés o una infección viral lo cual puede conducir a la producción crónica de citocinas y luego al SFC.

En algunos pacientes con SFC se han observado anticuerpos que actúan contra partes normales del cuerpo (autoanticuerpos) y complejos inmunitarios. Sin embargo, en los pacientes con SFC no se ha descrito un daño a los tejidos típico de una enfermedad autoinmunitaria. En el SFC tampoco se ven infecciones oportunistas o un mayor riesgo de cáncer observados en personas con enfermedades inmunosupresoras o en personas inmunodeprimidas.

Se han reportado expresiones distintas de los marcadores de activación de células T en grupos de pacientes con SFC en comparación con las personas sanas, pero no todos los investigadores han observado estas diferencias de manera constante.

Las alergias y las enfermedades secundarias, como la sinusitis, podrían ser un factor de predisposición al SFC, pero no todos los pacientes con SFC tienen alergias. Sin embargo, muchos pacientes reportan intolerancia a ciertas sustancias, como el alcohol, que pueden contener los alimentos o los medicamentos vendidos sin receta.

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Eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA)

El sistema nervioso central desempeña un papel importante en el SFC. El estrés físico o emocional, que frecuentemente reportan los pacientes con SFC como una situación que precedió a la aparición de su enfermedad, altera la actividad del eje hipotalámico-pituitario-adrenal —o eje HPA— lo que conlleva a una variación en la descarga de la hormona liberadora de corticotropina (CRH), el cortisol y otras hormonas. Estas hormonas pueden influir en el sistema inmunitario y en muchos otros sistemas del organismo.

Algunos pacientes con SFC producen niveles menores de cortisol que las personas sanas. También se han observado anomalías hormonales similares en los pacientes con SFC y en personas con trastornos relacionados como la fibromialgia. El cortisol suprime la inflamación y la activación de las células inmunitarias, y estas disminuciones pueden relajar el control en los procesos inflamatorios y la activación de las células inmunitarias. Aun cuando los pacientes con SFC tenían niveles menores de cortisol que las personas sanas, esos niveles todavía estaban dentro del margen aceptable de lo que se considera normal. Por lo tanto, los médicos no pueden usar los niveles de cortisol para diagnosticar el SFC.

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Presión arterial baja anormal y mareos (hipotensión mediada neuralmente)

En los pacientes con SFC se han detectado alteraciones en la regulación autonómica de la presión arterial y el pulso. Este problema con la mantención de la presión arterial se puede diagnosticar mediante la prueba de la mesa inclinada en la cual se acuesta al paciente de manera horizontal sobre una tabla que se inclina a unos 70 grados hacia arriba durante 45 minutos mientras se vigila la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Bajo estas condiciones, a las personas con hipotensión mediada neuralmente (HMN) o taquicardia ortostática postural (POTS, por sus siglas en inglés) se les bajará la presión arterial y presentarán otros síntomas característicos como mareos, oscurecimiento de la visión o una respuesta lenta a los estímulos verbales. Otros pueden presentar una frecuencia cardiaca inusualmente rápida también asociada a los síntomas del síndrome. Muchos pacientes con SFC tienen mareos o una fatiga agravada cuando están de pie por periodos prolongados o con la exposición a altas temperaturas, como en una ducha caliente (se sabe que todas estas condiciones desencadenan HMN o POTS).

La HMN y la POTS comparten algunos de los síntomas del SFC. Estos se deben tomar en cuenta en el caso de los pacientes con SFC cuyos síntomas empeoran con los cambios de postura, después de comer, tras la ingestión de cantidades inusuales o inadecuadas de líquidos o cuando se aumenta el nivel de actividad. Sin embargo, no todos los pacientes con SFC tendrán estas afecciones.

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Deficiencia nutricional

No existen evidencias en la literatura científica publicada de que el SFC sea causado por una deficiencia nutricional. Si bien no hay pruebas actuales de que los pacientes con SFC presenten deficiencias nutricionales, cabe agregar que una alimentación balanceada puede favorecer la salud en general y se esperaría que tuviera efectos benéficos en una persona con una enfermedad crónica.

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