Transmisión

Las personas contraen culebrilla cuando el virus de la varicela-zóster, que causa la varicela, se reactiva en su cuerpo después de que hayan tenido varicela.

Datos breves
  • No se puede contraer la culebrilla de alguien que la tenga.
  • Si usted nunca ha tenido varicela o nunca recibió la vacuna contra la varicela, puede contraer varicela de alguien que tenga culebrilla.

La culebrilla es causada por el virus de la varicela-zóster (VVZ), el mismo virus que causa varicela. Después de que una persona se recupera de la varicela, el virus permanece latente (inactivo) en el cuerpo. El virus se puede reactivar más tarde y causar culebrilla.

La mayoría de las personas que presentan culebrilla tienen un solo episodio en la vida. Sin embargo, usted puede tener culebrilla más de una vez.

Si tiene culebrilla, el contacto directo con las secreciones de las ampollas del sarpullido puede propagar el VVZ a las personas que nunca han tenido varicela o que nunca recibieron la vacuna contra la varicela. Si ellas se infectan, presentarán varicela y no culebrilla. Luego podrían llegar a tener culebrilla más adelante en la vida.

El riesgo de propagar el VVZ a otras personas es bajo si se cubre el sarpullido de la culebrilla. Las personas con culebrilla no pueden propagar el virus antes de que aparezcan las ampollas del sarpullido o después de que se formen costras en el sarpullido.

Es más probable que las personas con varicela propaguen el VVZ que las personas con culebrilla.

Para prevenir la transmisión del VVZ a los demás:

  • Cubra el sarpullido.
  • Evite tocarse o rascarse el sarpullido.
  • Evite el contacto con las siguientes personas hasta que se formen costras en el sarpullido:
    • Mujeres embarazadas que nunca hayan tenido varicela o no se hayan vacunado contra esta enfermedad.
    • Bebés prematuros o con bajo peso al nacer.
    • Personas con el sistema inmunitario debilitado, como las que toman medicamentos inmunodepresores o están recibiendo quimioterapia, las que han recibido trasplantes de órganos y las que tienen la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Algunas personas están en mayor riesgo de tener la culebrilla. Estas incluyen a aquellas que:

  • tengan alguna afección que no permite que el sistema inmunitario funcione correctamente, por ejemplo, algunos tipos de cáncer, como la leucemia o el linfoma, y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH);
  • tomen algún medicamento que no permite que el sistema inmunitario funcione correctamente, como los corticosteroides y los medicamentos que se dan después de un trasplante de órgano.
Esta página fue revisada el: el 19 de agosto del 2016