Saltar directamente a búsqueda Saltar directamente al índice A-Z de los CDC Saltar directamente al menú de navegación Saltar directamente a la página de opciones Saltar directamente al contenido del sitio

¿Está en alto riesgo de enfermarse gravemente a causa de la influenza?

Una abuela y su nietoAlgunas personas están en alto riesgo de presentar complicaciones graves a causa de la influenza (gripe), incluidos los niños pequeños, las personas de edad avanzada, las mujeres embarazadas y aquellos que tienen ciertas afecciones. La vacuna contra la influenza y el uso correcto de medicamentos antivirales contra la influenza son muy importantes para esas personas.

La influenza puede ser grave

La influenza, también llamada "gripe", es una infección viral contagiosa que afecta el sistema respiratorio: la nariz, la garganta y los pulmones. Los síntomas de la influenza pueden incluir fiebre, tos, dolor de garganta, moqueo o congestión nasal, dolores corporales, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Algunas personas también pueden presentar vómitos y diarrea.

Doctora hablando con un paciente

Si usted está en alto riesgo de presentar complicaciones graves debido a la influenza y contrae esta enfermedad, es posible que su médico le recomiende un tratamiento con medicamentos antivirales.

Mujer embarazada afuera

La vacuna inyectable contra la influenza protege a las mujeres embarazadas contra esta enfermedad. Los estudios han mostrado que recibir una vacuna inyectable contra la influenza durante el embarazo puede disminuir el riesgo del bebé de contraer la enfermedad por hasta 6 meses después de su nacimiento.

¿Está enfermo con influenza? Es importante recibir tratamiento antiviral pronto

Si usted tiene una afección de alto riesgo (vea la lista más abajo) y contrae la influenza, es importante que reciba pronto tratamiento con medicamentos antivirales. Los antivirales son medicamentos recetados que se pueden usar para tratar la influenza. Para las personas con afecciones de alto riesgo, recibir tratamiento pronto con medicamentos antivirales podría ser la diferencia entre tener síntomas leves en la casa y sufrir un caso muy grave que podría llevar a la hospitalización. Los estudios muestran que estos medicamentos son más eficaces si se empiezan a tomar dentro de los 2 primeros días de la enfermedad. Sin embargo, si se empiezan a tomar más tarde también pueden ayudar, especialmente si la persona tiene una afección de alto riesgo o está muy enferma debido a la influenza.

Los medicamentos antivirales no son un sustituto de la vacuna. La vacuna anual contra la influenza es la primera y mejor manera de prevenir esta enfermedad, pero si la contrae, los medicamentos antivirales son una segunda línea de defensa para tratarla. Los medicamentos antivirales pueden ser recetados por un médico para ayudar a aliviar la enfermedad de influenza y acortar la duración. Los datos también muestran que los medicamentos antivirales pueden prevenir las complicaciones graves de la influenza. Si usted tiene una afección de alto riesgo y presenta síntomas de influenza, consulte pronto a su médico.

Alto riesgo

Aunque la influenza puede enfermar a cualquier persona, algunas tienen un riesgo mayor de presentar complicaciones graves relacionadas con la influenza, como neumonía y bronquitis, que pueden llevar a hospitalizaciones o incluso causar la muerte. Los grupos que se consideran de alto riesgo incluyen los siguientes:

  • Niños menores de 5 años, pero en especial los menores de 2.
  • Adultos de 65 años o más.
  • Mujeres embarazadas (y hasta por dos semanas después del parto).
  • Personas que viven en asilos de ancianos y otros establecimientos de cuidados prolongados.
  • Indoamericanos y nativos de Alaska [729 KB].*
  • Personas que tienen ciertas afecciones como las siguientes:
    • Asma.
    • Afecciones neurológicas y del desarrollo neurológico (incluidos trastornos del cerebro, de la médula espinal, de los nervios periféricos y de los músculos como parálisis cerebral, epilepsia [trastornos convulsivos], accidentes cerebrovasculares, discapacidad intelectual [retraso mental], retrasos del desarrollo de moderados a graves, distrofia muscular o lesiones de la médula espinal).
    • Enfermedades pulmonares crónicas (como enfermedad pulmonar obstructiva crónica [epoc] y fibrosis quística).
    • Enfermedades cardiacas (como cardiopatía congénita, insuficiencia cardiaca congestiva y arteriopatía coronaria).
    • Trastornos de la sangre (como la enfermedad de células falciformes).
    • Trastornos endocrinos (como la diabetes mellitus).
    • Trastornos de los riñones (renales).
    • Trastornos del hígado (hepáticos).
    • Trastornos metabólicos (como trastornos metabólicos hereditarios y mitocondriales).
    • Sistema inmunitario debilitado a causa de enfermedades o medicamentos (como las personas que tienen el VIH o sida o cáncer, o que reciben tratamiento prolongado con esteroides).
    • Personas menores de 19 años que reciben tratamiento con aspirina.
    • Personas con un índice de masa corporal (IMC) de 40 o más.

Si usted no se ha vacunado, ¡este es el momento de hacerlo!

¿Se ha puesto la vacuna contra la influenza? Hay poca actividad de influenza en este momento, pero hay señales tempranas de que se acerca la temporada. Le toma al cuerpo dos semanas para producir la respuesta inmunitaria protectora después de recibir la vacuna, así que vacúnese ahora. La vacunación anual es el primer paso y el más importante para protegerse contra la influenza y se recomienda que todas las personas a partir de los 6 meses se vacunen todos los años. Esa es su mejor defensa contra la influenza y sus posibles complicaciones. La vacuna contra la influenza es segura y puede reducir los casos de la enfermedad, las visitas al médico, la cantidad de días de trabajo perdidos, y también prevenir las hospitalizaciones relacionadas con la influenza. Para las personas con afecciones crónicas se recomienda la vacuna inyectable contra la influenza y no la que se administra en atomizador nasal. La vacuna para esta temporada ha sido actualizada para que coincida mejor con los virus que hay en circulación.

Además de los consultorios de los médicos y los departamentos de salud que la siguen proporcionando, la vacuna también se puede conseguir en muchas farmacias, lugares de trabajo, supermercados y otros puntos de venta, así como en centros médicos en su área. Encuentre un centro médico cercano de vacunación contra la influenza en el buscador de vacunas.*

Las complicaciones relacionadas con la influenza pueden afectarlo

Hay millones de personas en los Estados Unidos con afecciones crónicas, pero muchas de ellas no saben que las tienen. Por ejemplo, la diabetes afecta a unos 29 millones de personas en los Estados Unidos, pero se estima que 1 de cada 4 personas con esta enfermedad ni siquiera sabe que la tiene. Es importante que le pregunte a su médico si usted tiene una afección que lo haga más vulnerable a complicaciones si contrae la influenza. Además de las personas que tienen afecciones crónicas, muchas otras están en alto riesgo de complicaciones por la influenza debido a su edad u otros factores.

Tenga en cuenta los siguientes datos:

  • Durante la temporada de influenza 2014-2015, cerca de la mitad de los adultos hospitalizados con influenza confirmada por laboratorio tenía enfermedad cardiaca.
  • En las mujeres embarazadas, los cambios que se producen en el sistema inmunitario, el corazón y los pulmones las hacen más propensas a enfermarse más gravemente por la influenza. Además, las mujeres embarazadas y con la influenza tienen probabilidades mayores de tener un aborto espontáneo o un parto prematuro.
  • En los Estados Unidos, un promedio de 20 000 niños menores de 5 años son hospitalizados todos los años debido a complicaciones por la influenza.
  • Según lo reportado en la temporada de la influenza 2014-2015, 146 niños murieron por causas relacionadas con la influenza.
  • Los datos pasados indican que el 80-85 % de las muertes relacionadas con la influenza en niños de 6 meses y más ocurrieron en niños que no habían sido vacunados contra la influenza.

En los últimos años, se estima* que entre el 80 y el 90 % de las muertes relacionadas con la influenza ocurrieron en personas de 65 años o más, y que entre el 50 y el 70 % de las hospitalizaciones relacionadas con la influenza estacional ocurrieron en personas pertenecientes a ese grupo de edad. Si usted actualmente tiene una afección crónica (como enfermedad cardiaca, diabetes o asma), es probable que ciertas conductas sean parte de su rutina diaria, como cuidar su alimentación o los niveles de azúcar en la sangre, tomar los medicamentos que le han recetado o mantener su inhalador a mano. Haga que la vacuna anual contra la influenza sea otra parte de su rutina de cuidados de la salud. Es su mejor defensa contra la influenza y las complicaciones relacionadas con esta enfermedad. Como la influenza es contagiosa, también es importante que se vacunen todas las personas que están en contacto cercano con usted.

Si usted está en alto riesgo de complicaciones por la influenza, asegúrese de preguntarle al médico sobre la vacuna antineumocócica* para prevenir la neumonía, que es una posible complicación de la enfermedad de la influenza. La vacuna antineumocócica puede aplicarse en cualquier momento del año y puede administrarse al mismo tiempo que la vacuna contra la influenza.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

Arriba