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Los preadolescentes y adolescentes necesitan la vacuna antimeningocócica

Un grupo de adolescentesAsegúrese de que su preadolescente y adolescente reciban la vacuna antimeningocócica conjugada para obtener protección contra la enfermedad meningocócica, que es una enfermedad muy grave que puede causar la muerte en cuestión de horas. Se recomienda la administración de la vacuna antimeningocócica conjugada a los 11 o 12 años de edad y una dosis de refuerzo a los 16 años.

La enfermedad meningocócica no es muy común en los Estados Unidos; sin embargo, puede ser devastadora, y frecuente e inesperadamente ataca a personas que en general están sanas. La buena noticia es que hay vacunas aprobadas para ayudar a prevenir los serogrupos (las “cepas”) más comunes de la enfermedad meningocócica en los Estados Unidos.

Se recomienda la vacuna antimeningocócica conjugada en todos los preadolescentes y adolescentes

Vacunas recientemente aprobadas: dos vacunas contra meningococos del serogrupo B

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recientemente aprobó dos vacunas contra meningococos del serogrupo B, para su uso en personas de 10 a 25 años. Las recomendaciones de uso de las vacunas contra meningococos del serogrupo B en adolescentes y jóvenes adultos están siendo consideradas por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización

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La vacuna antimeningocócica conjugada se recomienda de rutina a todos entre los 11 y los 18 años. Los preadolescentes deben recibir la primera dosis de esta vacuna en su chequeo médico de los 11 a 12 años. Se recomienda que los adolescentes reciban una dosis de refuerzo a los 16 años. Si a su hijo adolescente le falta una dosis, pregúntele al médico si la puede recibir ahora. La vacuna antimeningocócica conjugada protege contra varios serogrupos, incluidos los serogrupos Y y C, pero no el serogrupo B.

Riesgos y efectos secundarios de la vacuna antimeningocócica conjugada

La vacuna antimeningocócica conjugada es segura, pero se pueden producir efectos secundarios. La mayoría de los efectos secundarios son leves o moderados, lo que significa que no afectan las actividades de la vida diaria. Los efectos secundarios más comunes en los preadolescentes y adolescentes se producen en el lugar donde se puso la inyección (en el brazo) y pueden incluir:

  • dolor y sensibilidad
  • hinchazón
  • endurecimiento de la piel
Una adolescente recibiendo una vacuna

La vacuna antimeningocócica conjugada se recomienda de rutina a los 11 o 12 años de edad. Se necesita una dosis de refuerzo a los 16 años.

Otros efectos secundarios comunes incluyen:

  • náuseas
  • sentirse un poco cansado
  • dolor de cabeza

Por lo general, estas reacciones duran poco tiempo y desaparecen solas a los pocos días. En los preadolescentes y adolescentes también existe el riesgo de desmayarse después de recibir esta o cualquier otra vacuna. 

¿Qué es la enfermedad meningocócica?

Enfermedad meningocócica se refiere a cualquier enfermedad causada por las bacterias Neisseria meningitidis. Las dos enfermedades más graves y frecuentes causadas por estas bacterias son las infecciones del líquido y revestimiento del cerebro y la médula espinal (meningitis), y las infecciones en el torrente sanguíneo (bacteriemia o septicemia).

El diagnóstico y tratamiento tempranos son muy importantes. La enfermedad meningocócica puede tratarse con varios antibióticos eficaces. Sin embargo, aun con tratamiento antibiótico, entre 10 y 15 de cada 100 personas que contraen la enfermedad meningocócica morirán. Aproximadamente entre 11 y 19 de cada 100 sobrevivientes tendrán discapacidades a largo plazo, como pérdida de extremidades, sordera, problemas en el sistema nervioso o daño cerebral.

¿Cómo se propaga la enfermedad meningocócica?

Las bacterias que causan la enfermedad meningocócica se transmiten de una persona a otra a través de las secreciones respiratorias (como la saliva, al darse un beso o toser) durante el contacto cercano o prolongado, en especial entre las personas que comparten una habitación o viven en la misma casa. Aunque cualquier persona puede contraer la enfermedad meningocócica, los adolescentes y los adultos jóvenes están en mayor riesgo.

Las personas pueden ser “portadoras” de las bacterias que causan esta afección sin enfermarse. Ser portador significa que las bacterias viven en la nariz o la garganta de la persona, pero que no invaden su organismo ni hacen que se enferme. Por lo tanto, los portadores no presentan síntomas de la enfermedad meningocócica. Debido a que las bacterias son transmitidas con mayor frecuencia por portadores, la mayoría de los casos de enfermedad meningocócica (97 o 98 de cada 100) parecen ser casos aislados y no se asocian a otros casos. Sin embargo, las personas que están en contacto cercano con otra que ha recibido un diagnóstico de enfermedad meningocócica tienen el mayor riesgo de contraer la infección y deben recibir antibióticos para prevenir contraer la enfermedad. Este tratamiento se conoce como profilaxis.

Los brotes de enfermedad meningocócica pueden producirse en comunidades, escuelas, universidades, prisiones y otras poblaciones. Muy pocos casos (2 o 3 de cada 100) ocurren como parte de un brote.

Síntomas de la enfermedad meningocócica

Los síntomas de la enfermedad meningocócica pueden incluir la aparición repentina de fiebre alta, dolor de cabeza o rigidez en el cuello. La enfermedad puede comenzar con síntomas similares a los de la influenza (gripe), y con frecuencia causa también náuseas, vómitos, aumento de la sensibilidad a la luz, sarpullido y confusión. Si cree que usted o su hijo tienen cualquiera de estos síntomas, llame al médico de inmediato.

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