Información para los proveedores de atención médica

Cada año, acerca de 650,000 de pacientes de cáncer en los Estados Unidos reciben quimioterapia en una clínica de oncología. Los pacientes que están recibiendo quimioterapia están en riesgo de infecciones graves que pueden llevar a hospitalización, interrupciones en el curso de su quimioterapia y hasta la muerte. La neutropenia está considerada como la toxicidad hematológica más grave que se puede presentar durante el tratamiento del cáncer con quimioterapia.

Los continuos brotes e informes sobre pacientes en entornos de atención ambulatoria demuestran la necesidad de un mayor entendimiento e implementación de las directrices básicas de prevención de infecciones.

Los establecimientos de oncología ambulatoria pueden utilizar el Plan Básico de Prevención y Control de Infecciones para Entornos de Atención Ambulatoria para estandarizar y mejorar las prácticas de prevención de infecciones. El plan incluye políticas y procedimientos clave descritos en la Guía para la prevención de infecciones en entornos ambulatorios de los CDC. Una guía de referencia rápida de bolsillo para el Plan Básico de Prevención y Control de Infecciones para Entornos de Atención Ambulatoria también está disponible.

Estos documentos se crearon para ayudar a que los establecimientos de oncología ambulatoria cumplan las expectativas mínimas sobre seguridad de los pacientes.

Seguridad de inyección

Desde el 2002, han ocurrido al menos nueve brotes de enfermedades infecciosas graves en centros oncológicos (tratamiento de cáncer). Estos brotes estuvieron relacionados con el uso de prácticas inseguras en la aplicación de inyecciones, como la reutilización de jeringas. Como resultado, cientos de pacientes se infectaron y miles más requirieron ser notificados y hacerse pruebas de detección de patógenos de transmisión sanguínea.

Esta página fue revisada el: 5 de noviembre de 2018