Tratamiento contra la infección de tuberculosis latente y contra la tuberculosis para personas que tengan el VIH

Las personas que tengan el VIH y también la infección de tuberculosis latente o la enfermedad de tuberculosis pueden ser tratadas eficazmente. El primer paso es asegurarse de que las personas que tengan el VIH se hagan pruebas para detectar la infección de tuberculosis. Si se detecta que tienen una infección de tuberculosis, es necesario hacer más pruebas para descartar la enfermedad de tuberculosis. El próximo paso es comenzar el tratamiento contra la infección de tuberculosis latente o la enfermedad de tuberculosis según cuáles sean los resultados de las pruebas.

Afortunadamente, hay varias opciones de tratamiento para las personas que tienen el VIH y también infección de tuberculosis latente o enfermedad de tuberculosis. Consulte a su proveedor de atención médica o al departamento de salud estatal o local acerca de las opciones de tratamiento.

La infección de tuberculosis latente y el VIH

Una persona que tenga infección de tuberculosis latente no tratada e infección por el VIH tiene muchas más probabilidades de presentar la enfermedad de tuberculosis en el transcurso de su vida que alguien sin una infección por el VIH. Hay varias opciones de tratamiento eficaces para la tuberculosis latente en el caso de las personas que tengan el VIH. Los proveedores de atención médica deberían recetar los tratamientos más cortos, que son más convenientes, siempre que fuera posible, ya que es más probable que los pacientes completen el esquema posológico de tratamiento cuando tiene una menor duración.

  • Doce semanas de isoniacida y rifapentina (3HP) una vez a la semana, autoadministradas o mediante terapia por observación directa, es el nuevo esquema posológico de tratamiento recomendado por los CDC para las personas que tengan una infección de tuberculosis latente y el VIH, y que estén tomando medicamentos antirretrovirales que tengan interacciones farmacológicas aceptables con la rifapentina.
  • Otra opción de tratamiento es cuatro meses de rifampina diaria. Este esquema posológico no debería usarse en personas que tengan el VIH y estén tomando algunas combinaciones de terapia antirretroviral. En situaciones donde la rifampina no pueda usarse, a veces otro fármaco, la rifabutina, podría sustituirla.
  • En el caso de las personas que estén tomando medicamentos antirretrovirales con interacciones farmacológicas clínicamente significativas con la rifapentina (tomada una vez por semana) o la rifampina (diaria), un tratamiento alternativo es tomar la isoniacida diaria por nueve meses.

Vea las Directrices para el uso de agentes antirretrovirales en adultos y adolescentes que tengan el VIHExternal para obtener más información sobre las interacciones de los medicamentos.

La enfermedad de tuberculosis y el VIH

El tratamiento recomendado contra la enfermedad de tuberculosis en adultos infectados por el VIH es un esquema posológico diario durante seis meses que consiste en lo siguiente:

  • Una fase intensiva de isoniacida (INH), una rifamicina (ver las interacciones farmacológicas a continuación), piracinamida (PZA), y etambutol (EMB) durante los primeros 2 meses.
  • Una fase de continuación de INH y una rifamicina durante los últimos 4 meses.

Se debe considerar que seis meses es la duración mínima para el tratamiento de adultos que tengan el VIH, aun en pacientes que tengan un cultivo de tuberculosis negativo. En el caso inusual en que pacientes infectados por el VIH NO reciban terapia antirretroviral durante el tratamiento contra la tuberculosis, se recomienda prolongar el tratamiento a 9 meses (extender la fase de continuación a 7 meses). Se debería tener en consideración la posibilidad de prolongar el tratamiento a 9 meses (extender la fase de continuación a 7 meses) en el caso de los pacientes infectados por el VIH con respuesta tardía a la terapia (p. ej., cultivo positivo después de 2 meses de tratamiento).

La tuberculosis resistente a los medicamentos y el VIH

El tratamiento contra la tuberculosis resistente a los medicamentos en las personas infectadas por el VIH es el mismo que para los pacientes que no tienen el VIH; sin embargo, el manejo de la tuberculosis relacionada con el VIH requiere de experiencia en el manejo tanto del VIH como de la tuberculosis.

La terapia antirretroviral durante el tratamiento contra la tuberculosis

En el caso de las personas que tengan el VIH y todavía no estén en TARV, el tratamiento contra el VIH debería iniciarse durante el tratamiento contra la enfermedad de tuberculosis, en lugar de hacerlo al final, para mejorar los resultados en los pacientes que tengan tuberculosis y al mismo tiempo una infección por el VIH. La terapia antirretroviral idealmente debería iniciarse dentro de las primeras 2 semanas del tratamiento contra la tuberculosis en el caso de los pacientes con recuentos de células CD4 <50/mm3, y a más tardar 8 a 12 semanas del inicio del tratamiento contra la tuberculosis en el caso de pacientes con recuentos de células CD4 ≥50/mm3. Una excepción importante es el caso de los pacientes infectados por el VIH que tengan meningitis tuberculosa, en quienes la terapia antirretroviral no debería iniciarse en las primeras 8 semanas de la terapia antituberculosa.

 

Interacciones entre medicamentos

A medida que haya nuevos agentes antirretrovirales y más datos farmacocinéticos disponibles, estas recomendaciones (sobre cómo manejar las interacciones) probablemente serán modificadas. Para ver las recomendaciones más recientes, visite los sitios Manejo de las interacciones farmacológicas en el tratamiento contra la tuberculosis relacionada con el VIH y Directrices para el uso de agentes antirretrovirales en adultos y adolescentes infectados por el VIH-1External.En todos los pacientes que tengan tuberculosis relacionada con el VIH se deberían usar la terapia por observación directa (DOT, por sus siglas en inglés) y otras estrategias que promuevan el cumplimiento del tratamiento. La atención de los casos de tuberculosis relacionada con el VIH debería ser provista por, o en consulta con, expertos en el manejo tanto de la tuberculosis como del VIH. El cuidado de las personas que tengan tuberculosis relacionada con el VIH debería incluir que se preste especial atención al cumplimiento de ambos esquemas posológicos de tratamiento, tanto el de la tuberculosis como el antirretroviral; a las interacciones farmacológicas; a la reacción paradójica o el síndrome inflamatorio de reconstitución inmunitaria (IRIS); a los efectos secundarios de todos los medicamentos usados; y a la posibilidad de que el tratamiento de la tuberculosis no funcione o haya una recaída.

 

Manejo de casos

Las rifamicinas (una categoría de fármacos para el tratamiento de la enfermedad de tuberculosis y de la infección de tuberculosis latente) pueden interactuar con ciertos medicamentos (antirretrovirales) usados para tratar el VIH. Una preocupación es la interacción de la rifampina (RIF) con ciertos agentes antirretrovirales (algunos inhibidores de la proteasa [PIs] e inhibidores no nucleosídicos de la retrotranscriptasa [NRTIs]). La rifabutina, que tiene menos interacciones problemáticas con otros fármacos, podría usarse como alternativa a la RIF en el caso de los pacientes infectados por el VIH.

Esta página fue revisada el: 4 de septiembre de 2018