Sangrado menstrual abundante

La menorragia es un sangrado menstrual que dura más de 7 días y también puede ser un sangrado muy abundante. ¿Cómo sabe si tiene un sangrado abundante? Si tiene que cambiarse el tampón o la toalla higiénica antes de 2 horas o si libera coágulos del tamaño de una moneda de 25 centavos de dólar o más grandes, ese es un sangrado abundante. Si usted tiene este tipo de sangrado, consulte al médico.

El sangrado abundante o prolongado que no se trate puede impedirle vivir su vida a plenitud. También le puede causar anemia, un problema de la sangre común que le puede generar cansancio o debilidad. Si tiene un trastorno hemorrágico, esto le podría ocasionar otros problemas de salud. Algunas veces se hacen tratamientos como el de dilatación y curetaje (D y C) o una histerectomía, aunque se hubieran podido evitar.

Causas

Las posibles causas se enmarcan en las siguientes tres áreas:

  1. Problemas relacionados con el útero
    • Bultos o tumores en el útero que no son cáncer, llamados fibromas o pólipos uterinos.
    • Cáncer del útero o del cuello uterino.
    • Ciertos tipos de métodos anticonceptivos, por ejemplo, un dispositivo intrauterino (DIU).
    • Problemas relacionados con el embarazo, como un aborto espontáneo o un embarazo ectópico, pueden causar sangrado anormal. Un aborto espontáneo se produce cuando un bebé en gestación (también llamado feto) muere en el útero. Un embarazo ectópico ocurre cuando el feto comienza a crecer por fuera de la matriz (útero), lo cual no es seguro.
  2. Problemas relacionados con las hormonas
  3. Otras enfermedades o trastornos
    • Trastornos relacionados con la sangre, como la enfermedad de Von Willebrand o trastornos de la función plaquetaria.
    • Trastornos que no se relacionan con la sangre, como las enfermedades del hígado, de los riñones o de la tiroides; la enfermedad inflamatoria pélvica; y el cáncer.

Además, ciertos medicamentos como la aspirina pueden causar mayor sangrado. Los médicos no han podido establecer la causa en la mitad de las mujeres que tienen este problema. Si tiene un sangrado de este tipo y su ginecólogo no ha encontrado ningún problema durante el chequeo de rutina, debería hacerse una prueba de detección de trastornos hemorrágicos.

Signos

Usted puede tener menorragia si:

  • Tiene un flujo menstrual que empapa una o más toallas higiénicas o tampones cada hora por varias horas seguidas.
  • Necesita usar doble toalla para controlar su flujo menstrual.
  • Necesita cambiarse las toallas o tampones durante la noche.
  • Tiene periodos menstruales que duran más de 7 días.
  • Tiene un flujo menstrual con coágulos del tamaño de una moneda de 25 centavos de dólar o más grandes.
  • Tiene un flujo menstrual abundante que le impide hacer las cosas que haría normalmente.
  • Tiene dolor constante en la parte baja del estómago durante sus periodos menstruales.
  • Está cansada, sin energía o tiene dificultad para respirar.

Diagnóstico

Establecer si una mujer tiene sangrado menstrual abundante no siempre es fácil, porque cada persona puede tener una idea diferente de lo que es “sangrado abundante”. Por lo general, el sangrado menstrual dura unos 4 a 5 días y la cantidad de sangre perdida es pequeña (2 a 3 cucharadas). Sin embargo, las mujeres con menorragia por lo general sangran por más de 7 días y pierden el doble de sangre. Si usted tiene sangrados que duran más de 7 días por periodo menstrual, o su sangrado es tan abundante que tiene que cambiarse la toalla higiénica o el tampón casi cada hora, debe consultar con su médico.

Para saber si tiene menorragia, su doctor le preguntará sobre sus antecedentes médicos y sus ciclos menstruales.

Le hará preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuántos años tenía cuando tuvo su primer periodo?
  • ¿Cuánto dura su ciclo menstrual?
  • ¿Cuántos días dura su periodo por lo general?
  • ¿Cuántos días considera que su sangrado es abundante?
  • ¿De qué manera sus periodos menstruales afectan su calidad de vida?

Su médico también le puede preguntar si alguna de las mujeres de su familia ha tenido sangrados menstruales abundantes. Es posible que también le haga completar este cuestionario Cdc-pdf[126 KB, 2 páginas en inglés] para ayudar a determinar si es necesario hacerle pruebas para detectar un posible trastorno hemorrágico.

Usted le puede hacer seguimiento a sus periodos anotando las fechas en que ocurren y qué tan abundante cree que es su flujo (tal vez contando cuántos tampones o toallas higiénicas usa). Haga esto antes de visitar al médico para que le pueda dar tanta información como sea posible. Arriba encontrará una imagen de un cuadro que utilizan algunos médicos para hacerle seguimiento a los periodos de sus pacientes. Con base en ese cuadro usted puede hacer el suyo. Su médico también le hará un examen pélvico, y tal vez le hable de otras pruebas que se pueden realizar y ayudarían a saber si usted tiene menorragia.

Pruebas

Su médico podría decirle que una o más de las siguientes pruebas le ayudará a establecer si tiene un problema de sangrado:

  • Examen de sangre. En esta prueba, se le tomará una muestra de sangre con una jeringa. Luego, se analiza para detectar si hay anemia, problemas con la tiroides o problemas con la manera en que se coagula la sangre.
  • Prueba de Papanicolaou. Para esta prueba, se remueven células del cuello uterino y luego se examinan para saber si la paciente tiene una infección, inflamación o cambios en las células que pueden ser cáncer o causar cáncer.
  • Biopsia endometrial. Se toman muestras de tejido del revestimiento interno del útero o “endometrio” para saber si la mujer tiene cáncer u otras células anormales. Puede sentir como si estuviera teniendo un cólico menstrual bien doloroso mientras se realiza esta prueba. Pero no tarda mucho y el dolor por lo general se va cuando termina el examen.
  • En esta prueba que no causa dolor se utilizan ondas sonoras y una computadora para mostrar cómo se ven los vasos sanguíneos, los tejidos y los órganos. Después el médico puede ver cómo están funcionando y revisar el flujo sanguíneo.

Con base en los resultados de estas primeras pruebas, el médico puede recomendar más exámenes, por ejemplo:

  • Histerosonografía. Esta ecografía se realiza después de que se inyecta líquido al útero mediante una sonda que pasa por la vagina y el cuello uterino. Esto le permite al médico hacer un examen para detectar si hay problemas en el revestimiento del útero. Se pueden sentir cólicos leves a moderados o presión durante este procedimiento.
  • Este procedimiento examina el interior del útero utilizando un instrumento diminuto para ver si hay fibromas, pólipos y otros problemas que puedan estar causando sangrado. Se le pueden dar a la paciente medicamentos para anestesiarla (esto se conoce como “anestesia general”) o medicamentos que solo adormecerán el área que se examina (esto se conoce como “anestesia local”).
  • Dilatación y curetaje (D y C). Este procedimiento (o prueba), también conocido como dilatación y raspado, puede utilizarse para encontrar y tratar la causa del sangrado. Durante un procedimiento de D y C, el revestimiento interior del útero se raspa y se examina para ver qué puede estar causando el sangrado. El procedimiento de D y C es sencillo. La mayor parte de las veces se lleva a cabo en un quirófano, pero la paciente no tiene que quedarse en el hospital después de que termine. Se le pueden dar medicamentos para anestesiarla durante el procedimiento o puede que solo se le administre algo para adormecer el área en que se trabajará.

Tratamiento

El tipo de tratamiento que usted reciba dependerá de la causa de su sangrado y de qué tan grave sea. El médico también tendrá en cuenta aspectos como su edad, salud en general y antecedentes médicos; qué tan bien reacciona usted a ciertos medicamentos, procedimientos o tratamientos; y lo que usted quiera y necesite. Por ejemplo, algunas mujeres no quieren tener un periodo, algunas quieren saber cuándo pueden esperar tener su periodo por lo general y otras solo quieren reducir la cantidad del sangrado. Algunas mujeres quieren asegurarse de que todavía podrán tener hijos. A otras les interesa más aliviar los cólicos que reducir la cantidad del sangrado. Algunos tratamientos tienen que continuar por algún tiempo y otros solo se tienen que hacer una vez. Usted debe hablar sobre todas sus opciones con el médico para decidir cuál es la que más le conviene. La siguiente es una lista de los tratamientos más comunes.

Tratamiento farmacológico
  • Suplementos de hierro. Para que llegue más hierro a la sangre a fin de ayudarla a transportar oxígeno si muestra señales de anemia.
  • Ibuprofeno (Advil). Para ayudar a reducir el dolor, los cólicos menstruales y la cantidad del sangrado. En algunas mujeres, los medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden aumentar el riesgo de sangrado.
  • Píldoras anticonceptivas. Para ayudar a hacer los periodos más regulares y reducir la cantidad del sangrado.
  • Dispositivo intrauterino anticonceptivo (DIU). Para ayudar a hacer los periodos más regulares y reducir la cantidad del sangrado mediante la colocación en el útero de un dispositivo que libera un medicamento.
  • Tratamiento hormonal (con medicamentos que contienen estrógeno o progesterona). Para reducir la cantidad del sangrado.
  • Desmopresina en atomizador nasal (Stimate®). Para detener el sangrado en personas que tienen ciertos trastornos hemorrágicos, como la enfermedad de Von Willebrand y hemofilia leve. Esto se logra mediante la liberación de una proteína o “factor” de la coagulación que se encuentra en el revestimiento de los vasos sanguíneos, y que ayuda a que la sangre se coagule y a que aumente temporalmente el nivel de estas proteínas en la sangre.
  • Medicamentos antifibrinolíticos (ácidos tranexámico y aminocaproico). Para reducir la cantidad del sangrado al impedir que un coágulo se desprenda una vez que se haya formado.
 Tratamiento quirúrgico
  • Dilatación y curetaje (D y C). Es un procedimiento en el que se remueve la capa superior del revestimiento del útero para reducir el sangrado menstrual. Con el tiempo, puede ser necesario repetir este procedimiento.
  • Histeroscopia quirúrgica. Es un procedimiento quirúrgico en el que se utiliza un instrumento especial para ver el interior del útero. Puede utilizarse para extirpar pólipos y fibromas, corregir anomalías del útero, y extraer el revestimiento del útero para controlar el flujo menstrual abundante.
  • Ablación o resección endometrial. Son dos tipos de procedimientos quirúrgicos que utilizan técnicas diferentes, en los que se extirpa todo o parte del revestimiento del útero para controlar el sangrado menstrual. Algunas pacientes dejarán de tener periodos menstruales por completo, mientras que otras puede que sí los tengan, aunque con un flujo menor que el de antes. En estos procedimientos no se extirpa el útero, pero sí impedirán que la mujer tenga hijos en el futuro.
  • Histerectomía. Es una cirugía mayor que requiere hospitalización e implica la extirpación quirúrgica completa del útero. Después de este procedimiento, una mujer no podrá quedar embarazada nunca más y dejará de tener su periodo.

La menorragia es común en las mujeres, pero muchas no saben que pueden buscar ayuda para tratarla. Otras no buscan ayuda porque les da vergüenza hablar con el médico sobre este problema. Es importante hablar con franqueza con su médico para garantizar que le hagan el diagnóstico correcto y obtener el tratamiento adecuado.

 A quiénes afecta

El sangrado abundante (menorragia) es uno de los problemas que las mujeres les reportan con más frecuencia a sus médicos. Afecta a más de 10 millones de mujeres en los Estados Unidos anualmente. Esto significa que alrededor de una de cada cinco mujeres lo tiene.