Puntos clave
- Más de 2 billones de personas no tienen acceso a agua para beber limpia.
- Hervir el agua, agregarle cloro y usar la luz solar pueden hacer que el agua sea segura, pero estos métodos no pueden eliminar las sustancias químicas.
- La elección del método de tratamiento de agua depende de su disponibilidad, la calidad del agua y lo que la comunidad necesita para mantener a todos saludables.

Información general
Hoy en día, más de 2 billones de personas no tienen acceso a agua para beber limpia. Tratar el agua en casa o localmente puede hacerla segura y prevenir enfermedades.
Al elegir un método para limpiar el agua de los hogares o comunidades, considere lo siguiente:
- Condiciones actuales del agua.
- Calidad del agua.
- Capacidad para montar instalaciones de agua, saneamiento e higiene.
- Aceptación cultural.
- Accesibilidad.
- Disponibilidad de tecnología.
- Confiabilidad para uso a largo plazo.
- Factores locales específicos.
Hay muchas formas de hacer que el agua esté libre de microbios dañinos. Los métodos más comunes son hervirla, agregarle cloro, usar filtros y exponer el agua a la luz solar.
El agua que tenga combustible, sustancias químicas tóxicas o materiales radioactivos no se hará segura con ninguno de estos métodos de tratamiento. Use agua embotellada o una fuente diferente de agua si sabe o sospecha que el agua que va a usar podría estar contaminada con combustible o sustancias químicas tóxicas.
Cómo hacer que el agua sea segura
Hervir el agua
Hervir o calentar el agua es el método más usado y eficaz para matar los microbios causantes de enfermedades, incluidos los virus, las bacterias y los parásitos.
Pasos para hervir el agua:
- Hierva agua clara durante 1 minuto. A elevaciones de más de 6500 pies, hiérvala por 3 minutos.
- Después de hervir, deje que el agua se enfríe antes de usarla.
- Guarde el agua hervida en recipientes limpios y desinfectados con tapa hermética.
Si el agua tiene una sustancia química dañina o material radioactivo, hervirla no la hará segura para beber.
Cloración
La cloración es un tipo de desinfección química. Consiste en añadir productos a base de cloro al agua para matar bacterias y virus. Otros desinfectantes químicos como el yodo y el dióxido de cloro también se usan para desinfectar el agua. El agua para beber tratada con estas sustancias químicas en pequeñas cantidades es segura y ayuda a prevenir brotes de enfermedades.
Si bien el cloro es eficaz contra muchos patógenos, es posible que no funcione tan bien contra parásitos resistentes como Cryptosporidium y Giardia. Sin embargo, las tabletas de dióxido de cloro, cuando se usan según las instrucciones, pueden matar el Cryptosporidium.
Si el agua tiene una sustancia química dañina o material radioactivo, agregarle un desinfectante no la hará segura para beber.
Floculación y desinfección
La floculación y desinfección es una forma de limpiar el agua añadiendo un polvo floculante y desinfectante, como los sobres purificadores de agua PUR. Este polvo hace que las partículas de suciedad se junten entre sí y formen grumos más grandes, o flóculos, que luego son fáciles de eliminar del agua.
Los sobres purificadores de agua PUR tienen dos ingredientes principales: sulfato ferroso en polvo, que ayuda a formar los grumos, e hipoclorito de calcio, que mata los microbios.
Pasos para usar el polvo floculante:
- Se mezcla un sobre con 10 litros de agua durante 5 minutos.
- Después de mezclar, la suciedad se asienta en el fondo.
- Se vierte el agua a través de un paño en otro recipiente para mantenerla limpia para beber.
Este método de limpieza funciona mejor con agua turbia o lodosa.
Si el agua tiene una sustancia química dañina o material radioactivo, añadirle polvo floculante no la hará segura para beber.
Desinfección solar
La desinfección solar puede limpiar el agua usando calor y radiación UV para matar las bacterias y los parásitos en ella. Este método funciona de la siguiente manera:
- Se coloca el agua contaminada en un recipiente transparente.
- Se expone el recipiente a la luz solar intensa de 6 a 8 horas si está soleado o durante 2 días si está nublado.
Si el agua tiene una sustancia química dañina o material radioactivo, la desinfección solar no la hará segura para beber.
Filtración lenta con arena
La filtración lenta con arena es un método para limpiar el agua que funciona eliminando la turbidez y los microbios en un solo paso de tratamiento. Una vez construido, el filtro consta de un tanque, un lecho de arena fina, una capa de grava para sostener la arena, un sistema de drenajes subterráneos para recoger el agua filtrada y un regulador de flujo para controlar la tasa de filtración. No se añaden sustancias químicas para ayudar en este proceso de filtración.