La biografía de Julia

Julia probó su primer cigarrillo por curiosidad cuando tenía poco más de 20 años. Había dejado a su numerosa familia en Mississippi en busca de la aventura y las oportunidades de vivir en Nueva York. Un año después de esa primera pitada, Julia era adicta y fumaba una cajetilla al día. Nunca pasó por su cabeza que pudiera enfermarse. Siguió fumando por muchos años y cuando tenía 49 le diagnosticaron cáncer de colon, uno de los riesgos que corren todos los fumadores.

Los primeros síntomas de Julia fueron cólicos, gases, diarrea y vómitos, que ella trató de manejar por su cuenta por un tiempo. Hasta que un día, el dolor y la hinchazón abdominal se volvieron mucho, mucho peor. Había vuelto a vivir en Mississippi y estaba criando a su pequeño hijo cerca de su familia: su madre, tres hermanas y tres hermanos. Una de sus hermanas la llevó al médico para que le hiciera una colonoscopia, un simple examen del colon en el que se usa un tubo delgado y una cámara diminuta. El examen ayudó a salvarle la vida.

“Nunca olvidaré ese día. Estaba tan enferma. Me encontraron el tumor en el colon y me llevaron deprisa al hospital”, dijo Julia. El tumor le bloqueaba completamente los intestinos, lo cual puede ser mortal. Julia se sometió a una operación de inmediato, seguida de meses de quimioterapia para tratar el cáncer. También necesitó una bolsa de colostomía, que le pegaron en un orificio en el abdomen, para recolectar las heces.

“Cuando mi hijo vino al hospital y me vio acostada allí con los tubos y las demás cosas, se largó a llorar. Apenas tenía 9 años. Pero no pudo más y se largó a llorar”, dijo Julia.

A lo largo de los años, Julia había tratado de dejar de fumar. No fumó mientras estuvo embarazada e hizo todo lo posible para no fumar cerca de su hijo. Sus familiares le insistían que dejara de fumar. “Mi sobrina me decía: ‘Piensa en tu hijo. ¿Qué es más importante para ti, él o los cigarrillos?’. Sabía que no eran buenos, pero era adicta”.

Los familiares de Julia siguieron insistiendo en que dejara de fumar y la apoyaron durante los primeros días difíciles, mientras se adaptaba a la vida sin cigarrillos. “La colostomía fue una parte importante de mi proceso de sanación. Me permitió sanar y evitó que me diera una infección o algo peor. Lo haría otra vez, porque me salvó la vida”.

Hoy, Julia dice que su vida es mucho mejor sin cigarrillos: su energía, su respiración y su voz fuerte en el coro de la iglesia. “Cuando canto, mi voz está mejor que nunca”.

Julia espera que las personas que conozcan su historia sobre el tabaquismo y el cáncer de colon dejen de fumar lo antes posible. “Si puedo ayudar aunque sea a una persona a darse cuenta de que no vale la pena perder el tiempo con el cigarrillo. No vale la pena poner en riesgo la salud”, dijo Julia. “¡Piensen en sus familias! ¡Piensen en sus vidas!”.

Estoy Listo para Dejar de Fumar! Recursos Gratuitos de smokefree espanol

 

 

 Julia

Julia, 58 años, Mississippi; se le diagnosticó cáncer de colon a los 49 años.

Infórmese
Más Historias
Más historias reales sobre el tabaquismo y el cáncer:

Descargo de responsabilidad: Es posible que en este sitio encuentre algunos enlaces que le lleven a contenido disponible sólo en inglés. Además, el contenido que se ha traducido del inglés se actualiza a menudo, lo cual puede causar la aparición temporal de algunas partes en ese idioma hasta que se termine de traducir. Llame al 1-800-CDC-INFO si tiene preguntas, cuyas respuestas no ha encontrado en este sitio. Agradecemos su paciencia.

 

[Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.]

Esta página fue revisada el: 21 de marzo de 2018