Cómo tener pollos y otras aves de corral domésticas

ALERTA: Brotes de infecciones por Salmonella vinculados a aves de corral domésticas

Los CDC y muchos estados están investigando varios brotes de infecciones por Salmonella vinculados al contacto con aves de corral domésticas. Estos brotes son un recordatorio de que siempre hay que lavarse bien las manos con agua y jabón después de tocar pollos, patitos y cualquier objeto en su ambiente.

Los pollos y otras aves de corral (patos, pavos) domésticas pueden portar microbios como Salmonella. Después de tocar un ave, o cualquier objeto que se encuentre en el área donde las aves viven y merodean, ¡lávese las manos para no enfermarse!

Un hombre y una niña alimentando aves de corral domésticas al aire libre.

Tener pollos y otras aves de corral domésticas puede ser una gran experiencia. Sin embargo, las personas se han enfermado con Salmonella al manipular aves de corral u objetos en el área donde estas viven y merodean. Incluso manipular los pollitos en las tiendas o exposiciones puede transmitir una infección por Salmonella a las personas.

Hay muchas formas en que usted pueden infectarse con la Salmonella proveniente de aves de corral

Las aves de corral podrían tener bacterias Salmonella en sus excrementos o en su cuerpo (plumas, patas y pico), incluso cuando parecen estar sanas y limpias. Las bacterias pueden estar en jaulas, gallineros, recipientes para alimentos y agua, heno, plantas y el suelo del área donde las aves viven y merodean. Las bacterias también pueden pasar a las manos, los zapatos y la ropa de las personas que manipulan o cuidan las aves.

Las personas pueden infectarse con las bacterias Salmonella cuando se llevan a la boca o alrededor de la boca las manos u otros objetos que estuvieron en contacto con aves de corral. Los niños menores de 5 años son más propensos a enfermarse porque su sistema inmunitario todavía está en desarrollo y es más probable que se pongan los dedos y otros objetos en la boca.

En realidad, las personas también pueden enfermarse sin tocar un ave. Los microbios en sus manos pueden propagarse fácilmente a otras personas o superficies. Por eso es importante lavarse las manos inmediatamente con agua y jabón después de tocar las aves de corral o cualquier cosa que se encuentre en el área donde viven y merodean.

Algunas veces, las personas se enferman tan gravemente por una infección de Salmonella que deben ir al hospital. Es más probable que las infecciones graves por Salmonella se presenten en las personas en estos grupos:

  • Niños menores de 5 años.
  • Adultos mayores de 65 años.
  • Las personas con el sistema inmunitario debilitado por una afección, como diabetes, enfermedad del hígado o de los riñones, y cáncer o tratamientos contra el cáncer.

No juegue con su salud.

No arriesgue su salud. Desde el 2000, se han vinculado 70 brotes de Salmonella a las aves de corral domésticas: 4 794 casos de enfermedad, 894 hospitalizaciones y 7 muertes. No arriesgue su saludpdf icon* [887 KB] (En español)pdf icon [886 KB]

Lávese las manos y tome otras medidas para reducir sus probabilidades de contraer una infección por Salmonella

  • Siempre lávese las manos con agua y jabón inmediatamente después de tocar aves de corral u otros objetos que se encuentren en el área donde viven y merodean.
    • Los adultos deben supervisar el lavado de manos de los niños pequeños.
    • Si no hay agua y jabón a su disposición enseguida, utilice desinfectante de manos.
  • No deje que las aves de corral entren a la casa, especialmente a las áreas donde se preparan, se sirven o se guardan alimentos y bebidas.
  • Separe un par de zapatos para usarlos cuando esté ocupándose de las aves de corral y manténgalos fuera de la casa.
  • Los niños menores de 5 años, los adultos mayores de 65 años y las personas con el sistema inmunitario debilitado no deben manipular ni tocar pollitos, patitos u otras aves de corral.
  • No se debe tener aves de corral en guarderías, prescolares, hospitales ni hogares de ancianos.
  • No coma ni beba en el área donde las aves viven o merodean.
  • No bese ni abrace a las aves de corral y luego se toque la cara o la boca.
  • Quédese afuera al limpiar equipos o materiales utilizados para criar o cuidar a las aves de corral, como jaulas o recipientes de alimento o agua.
  • Compre las aves de corral en criaderos que participen en el Programa de Monitoreo de Salmonella de los EE. UU.pdf iconexternal icon*, voluntario, del Plan Nacional de Mejoramiento Avícola del Departamento de Agricultura de los EE. UU. (USDA-NPIP, por sus siglas en inglés). Este programa tiene el objetivo de reducir la presencia de Salmonella en los pollitos en el criadero, lo que ayuda a prevenir la transmisión de enfermedades de las aves a las personas.

Huevos de patio.

Los pollos y otras aves de corral pueden ser portadores de bacterias como Salmonella, que pueden contaminar la parte interior de los huevos antes de que se forme la cáscara. Los excrementos de las aves o el área donde se ponen los huevos también pueden contaminarlos.

Consejos para manipular de forma segura los huevos de las aves de corral

Las cáscaras de los huevos también pueden ser contaminadas por Salmonella que se encuentra en los excrementos de las aves (caca) o el área donde se ponen los huevos. Para mantener a su familia sana, cuando recoja y manipule los huevos de las aves de corral siga estos consejos:

  • Lávese siempre las manos con agua y jabón después de manipular los huevos, los pollos o lo que se encuentre en su entorno.
  • Mantenga el gallinero limpio. Limpiar el gallinero, los pisos, los nidos y los posaderos regularmente ayudará a mantener limpios los huevos.
  • Recoja los huevos con frecuencia. Los huevos que se dejan más tiempo en el nido pueden ensuciarse con más caca o romperse. Bote a la basura los huevos rotos.
  • Limpie los huevos que tengan polvo o residuos con un papel de lija fino, un cepillo o un trapo. No lave los huevos, porque el agua más fría podría hacer que las bacterias Salmonella que se encuentran en la cáscara entren al huevo.
  • Refrigere los huevos después de recogerlos.
  • Cocine bien los huevos a fin de que la yema no esté líquida y la clara esté firme. Los huevos crudos o poco cocidos podrían contener bacterias Salmonella que lo pueden enfermar.
  • Conozca las reglamentaciones locales sobre la venta de huevos. Si vende huevos, cumpla con los requisitos de las licencias locales.

Sepa más sobre la Salmonella y los huevos.

Influenza aviar

Un pollito siendo examinado por la gripe aviar

Las aves de corral también pueden ser portadoras de los virus de la influenza (gripe) aviar. La influenza aviar muy rara vez enferma a las personas. Sepa más acerca de la influenza aviar y las medidas que puede tomar para protegerse.

Síntomas de la infección por Salmonella

Las bacterias Salmonella pueden enfermar a las personas con lo siguiente::

  • Diarrea
  • Vómitos
  • Fiebre
  • Cólicos abdominales

El sitio web de los CDC sobre Salmonella*tiene más información acerca de las infecciones por Salmonella y los signos de una infección grave.

Llame al médico si su hijo presenta lo siguiente:

  • Diarrea que no mejora después de 1 día.
  • Vómitos que duran más de 12 horas en los bebés, 1 día en los niños menores de 2 años de edad o 2 días para los demás niños.
  • Signos de deshidratación, como no orinar por 3 horas o más, tener la boca o lengua secas o llorar sin lágrimas.
  • Fiebre de más de 102 ˚F (39 ˚C).
  • Heces con sangre.

Llame al médico si tiene:

  • Diarrea que no mejora después de 2 días.
  • Vómitos que duren más de 2 días.
  • Signos de deshidratación, como orinar poco o no orinar, tener sed excesiva, tener la boca muy seca, estar mareado o aturdido, o producir una orina muy oscura.
  • Fiebre de más de 102 ˚F (39 ˚C).
  • Heces con sangre.

Las reglas para tener aves de corral vivas dependen del lugar donde usted resida

Las reglas para tener aves de corral varían según la ciudad, el condado y el estado. Consulte con su gobierno local para conocer las reglas del lugar donde usted vive.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

Influenza aviar