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Adultos con afecciones crónicas: Vacúnense

Grupo de adultosSe recomienda que todos los adultos se vacunen para ayudar a evitar enfermarse y propagar enfermedades. Las vacunas son particularmente importantes para aquellos con afecciones crónicas, quienes son más propensos a presentar complicaciones por ciertas enfermedades prevenibles con vacunas. Averigüe qué vacunas se recomiendan para usted.

Las vacunas son una medida importante en la protección de los adultos contra enfermedades graves y a veces mortales. Aunque usted se haya vacunado cuando era más joven, la protección que ofrecen algunas vacunas puede dejar de tener efecto y los virus o las bacterias contra los cuales protegen las vacunas cambian, con lo cual su resistencia no es tan fuerte. A medida que usted envejece, puede que también esté en riesgo de contraer enfermedades prevenibles con vacunas debido a su edad, trabajo, pasatiempos, viajes u otras afecciones.

Los CDC recomiendan que todos los adultos reciban las siguientes vacunas:

Los adultos con afecciones crónicas son más propensos a tener complicaciones, incluidas enfermedades de larga duración, hospitalización, e incluso la muerte, a causa de ciertas enfermedades prevenibles con vacunas. Hable con su médico para asegurarse de estar al día con las vacunas recomendadas para usted.

Enfermedades cardiacas

Las personas que tienen una enfermedad cardiaca* o aquellas que han tenido un accidente cerebrovascular tienen más riesgo de sufrir complicaciones médicas graves a causa de la influenza, incluido el empeoramiento de su enfermedad cardiaca. El riesgo de hospitalización a causa de la influenza es casi tres veces más alto entre las personas con una enfermedad cardiaca que entre aquellas que no tienen esta afección.

Los CDC recomiendan que las personas con enfermedad cardiaca reciban la vacuna anual contra la influenza (o gripe). También deberían recibir las vacunas antineumocócicas* una vez como adultos, antes de los 65 años, y luego dos dosis más a los 65 o más adelante. Para obtener más información, visite la página web de los CDC sobre enfermedades cardiacas y vacunas.

Para obtener más información sobre la prevención de enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares, visite millionhearts.hhs.gov.*

Enfermedades pulmonares

El riesgo de complicación a causa de la influenza (o gripe) es más alto en las personas con asma,* enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc* o cualquier otra afección de los pulmones aun cuando sea leve y los síntomas estén controlados. Debido a que las personas con asma y con epoc tienen vías respiratorias sensibles, la inflamación a causa de la influenza puede causar ataques de asma o empeorar el asma y los síntomas de la epoc. Aquellos con asma, epoc u otra afección de los pulmones son más propensos a contraer una pulmonía o cualquier otra enfermedad respiratoria después de haber tenido la influenza en comparación con aquellos que no tienen estas afecciones.

Mujer mayor que habla con su médico

Pregúntele a su médico qué vacunas son adecuadas para usted.

Los CDC recomiendan que las personas con asma, epoc u otra afección de los pulmones reciban la vacuna anual contra la influenza. Si usted tiene una afección pulmonar, también debería recibir las vacunas antineumocócicas,* una vez como adulto antes de los 65 años y luego dos dosis más a los 65 o más adelante. Es probable que su doctor le recomiende otras vacunas según su estilo de vida, hábitos de viaje y otros factores. Para obtener más información, visite la página web de los CDC enfermedades pulmonares y vacunas para adultos.

Diabetes

Las personas con diabetes tipo 1 o tipo 2 tienen un mayor riesgo de contraer la infección por el virus de la hepatitis B. La hepatitis B puede propagarse a través del uso compartido de los medidores de glucosa en la sangre, los dispositivos de punción o cualquier otro instrumento para el cuidado de la diabetes, como las plumas para administrar insulina. La diabetes, sea de tipo 1 o de tipo 2, también puede debilitar la capacidad del sistema inmunitario de luchar contra la influenza. Las personas con diabetes, incluso si esta está bien controlada, son más propensas que aquellas que no tienen diabetes a sufrir complicaciones a causa de la influenza, tales como la pulmonía, que puede requerir hospitalización.

Los CDC recomiendan que las personas con diabetes reciban las vacunas antineumocócicas* una vez como adultos a los 65 años de edad y luego dos dosis más a los 65 o más adelante, una vacuna anual contra la influenza (o gripe) y una serie de vacunas contra la hepatitis B* si tienen entre 19 y 59 años de edad. Si usted tiene 60 años de edad o más, pregúntele a su médico si debería recibir la vacuna contra la hepatitis B. Los CDC tienen más información sobre la diabetes y la vacunación de adultos para ayudarle a que se informe sobre las vacunas que necesita.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

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