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Hepatitis virales y cáncer de hígado

Una pareja latina mayor hablando con una profesional de la medicina

Para el Mes de Concientización sobre la Hepatitis, y el Día Nacional de Pruebas de Detección de la Hepatitis el 19 de mayo, sepa más sobre los diferentes tipos de hepatitis virales. Averigüe si debe hacerse la prueba de detección o vacunarse al completar en línea una breve evaluación de riesgo de hepatitis. 

Mayo es el Mes de Concientización sobre la Hepatitis. La hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C son tres tipos de hepatitis virales. Aunque cada tipo produce síntomas similares, cada virus de la hepatitis afecta el hígado de manera distinta, se transmite por vías diferentes y afecta comúnmente a poblaciones diferentes.

Los CDC crearon una evaluación de riesgo de hepatitis* en línea para ayudar a las personas a averiguar si se deben hacer una prueba de detección o si se deben vacunar contra las hepatitis virales. La evaluación, que solamente toma unos cinco minutos, le proporcionará recomendaciones personalizadas sobre las pruebas de detección y las vacunas contra la hepatitis A, la hepatitis B o la hepatitis C.

Hepatitis A

La hepatitis A es una enfermedad de corto plazo causada por una infección por el virus de la hepatitis A. La hepatitis A fue alguna vez muy común en los Estados Unidos, pero el número de casos que ocurren cada año es de menos de 3000. La mayoría de las personas que contraen la hepatitis A se recuperan con el tiempo y no tienen efectos duraderos. La hepatitis A se puede prevenir fácilmente con una vacuna segura y eficaz que se recomienda para todos los niños a la edad de un año y para los adultos que podrían estar en riesgo,* incluidas las personas que viajan a ciertos países. Desde la introducción de la vacuna, los casos de hepatitis A nuevos han disminuido notablemente.

Hepatitis B

La hepatitis B es una infección causada por el virus de la hepatitis B. En algunas personas que se contagian, especialmente los niños pequeños, se puede llegar a producir una infección crónica o de por vida. Con el tiempo, la infección por el virus de la hepatitis B crónica puede causar un daño grave al hígado, e incluso cáncer de hígado. La hepatitis B es común en muchas partes del mundo, como Asia, las islas del Pacífico y África.

La hepatitis B es prevenible con una vacuna. El virus de la hepatitis B puede pasar de la madre infectada al bebé al nacer si el bebé no recibe la vacuna contra la hepatitis B. Por eso, la vacuna contra la hepatitis B se recomienda para todos los bebés al nacer y para todas las personas que estén en riesgo. Desafortunadamente, muchas personas se infectaron antes de que la vacuna contra la hepatitis B estuviera ampliamente disponible. Por eso los CDC recomiendan que todas las personas nacidas en áreas donde la hepatitis B es común, o cuyos padres nacieron en estas regiones, se hagan la prueba de detección de la hepatitis B. Hay tratamientos disponibles que pueden retrasar o reducir el riesgo de presentar cáncer de hígado.

Hepatitis C

La hepatitis C es una infección causada por el virus de la hepatitis C. La mayoría de las personas que se contagian tendrán una infección crónica o de por vida que puede causarles un daño grave al hígado, e incluso, con el tiempo, cáncer de hígado. Por razones que no se comprenden totalmente, las personas que nacieron entre 1945 y 1965 tienen cinco veces más probabilidades de presentar hepatitis C que otros grupos de edad. En el pasado, la hepatitis C se propagaba por medio de transfusiones de sangre y trasplantes de órganos. Sin embargo, en 1990 se comenzaron a hacer pruebas generalizadas en los bancos de sangre y para 1992 el virus de la hepatitis C fue virtualmente eliminado de estos bancos. En la actualidad, la mayoría de las personas se infectan con hepatitis C por compartir agujas, jeringas o cualquier otro implemento para inyectarse drogas. De hecho, han aumentado las tasas de infecciones nuevas entre las personas jóvenes que se inyectan drogas.

En la actualidad no hay una vacuna para prevenir la hepatitis C. Afortunadamente, los nuevos tratamientos ofrecen la cura para la mayoría de las personas. Una vez que han recibido el diagnóstico, la mayoría de las personas con hepatitis C pueden curarse en apenas 8 a 12 semanas, lo que reduce el riesgo de cáncer de hígado en un 75 %.

Averigüe si debe hacerse pruebas de detección de hepatitis virales o vacunarse al completar en línea la breve evaluación de riesgo de hepatitis de los CDC.

Para obtener más información, visite www.cdc.gov/hepatitis.*

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

Más información (en inglés)

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