Tasa de realización de las pruebas de detección del cáncer entre los adultos con discapacidades

Es menos probable que las personas con discapacidades se realicen las pruebas de detección del cáncer recomendadas, si se compara con las personas sin discapacidades.

En el 2013, alrededor de uno de cada cinco adultos en los Estados Unidos tenía una discapacidad. Las personas con discapacidades frecuentemente tienen dificultad para recibir atención médica. Entre las múltiples razones están no poder programar una cita o no tener cómo trasladarse hasta el centro médico. Como consecuencia, las personas con discapacidades generalmente tienen tasas de pruebas de detección del cáncer más bajas, lo que hace más probable que se les detecte el cáncer cuando ha pasado más tiempo y la enfermedad es más difícil de tratar.

En el estudio se analizó a cuántas personas sin discapacidades se les realizaron las pruebas recomendadas de detección de cáncer de mama, cuello uterino y colorrectal en el 2013, y a cuántas con dispacacidades, por tipo de discapacidad. A nivel general, se identificó que el 17 % de los adultos de 21 a 75 años de edad tenían al menos uno de cuatro tipos de discapacidad: auditiva, visual, cognitiva (la capacidad de una persona para concentrarse o tomar decisiones) y móvil (dificultad para trasladarse).

Hallazgos clave

Realización de las pruebas de detección del cáncer

El uso reportado de la prueba de Papanicoláu para la detección del cáncer de cuello uterino entre las mujeres de 21 a 65 años con discapacidades osciló entre el 66 y el 80 %; en comparación, la tasa de realización de la prueba entre mujeres sin discapacidades fue del 81 %.

  • Alguna discapacidad: 72 %.
  • Discapacidad auditiva: 73 %.
  • Discapacidad visual: 77 %.
  • Discapacidad cognitiva: 80 %.
  • Discapacidad móvil: 66 %.
  • Ninguna discapacidad: 81 %.

La tasa de realización de mamografías para detectar el cáncer de mama entre las mujeres de 50 a 74 años de edad con discapacidades también fue más baja (osciló entre el 61 y el 68 %), al comparar con las mujeres sin discapacidades (73 %).

  • Alguna discapacidad: 67 %.
  • Discapacidad auditiva: 67 %.
  • Discapacidad visual: 64 %.
  • Discapacidad cognitiva: 61 %.
  • Discapacidad móvil: 68 %.
  • Ninguna discapacidad: 73 %.

La tasa de realización de la prueba para la detección del cáncer colorrectal fue del 57 % entre los adultos de 50 a 75 años de edad sin discapacidades, y osciló entre el 49 y el 65 % entre los adultos con discapacidades.

  • Alguna discapacidad: 62 %.
  • Discapacidad auditiva: 65 %.
  • Discapacidad visual: 49 %.
  • Discapacidad cognitiva: 56 %.
  • Discapacidad móvil: 63 %.
  • Ninguna discapacidad: 57 %.

Recomendaciones para la realización de las pruebas de detección

Fue más probable que las mujeres cuyo médico había recomendado una prueba de Papanicoláu o una mamografía se hicieran la prueba, tuvieran o no una discapacidad. Aun así, siguió siendo menos probable que las mujeres con discapacidades se hicieran las pruebas, al comparar con las mujeres sin discapacidades.

Barreras para la realización de las pruebas de detección

Las razones más comunes que las personas dieron para no hacerse las pruebas fueron:

  • Dificultad para programar una cita (9 % de las personas con una discapacidad y 5 % de las personas sin una discapacidad)
  • Tiempo de espera en el centro médico demasiado largo (7 % de las personas con una discapacidad y 3 % de las personas sin una discapacidad)
  • Falta de transporte hasta el centro médico (7 % de las personas con una discapacidad y 1 % de las personas sin una discapacidad)
Esta página fue revisada el: 3 de febrero de 2017