Los detectives de enfermedades de los CDC responden al brote de la enfermedad del Ébola 2014

Detective de enfermedades: Greg

Greg (a la izquierda), detective de enfermedades de los CDC, posa fuera de la Unidad Médica Conjunta en Sierra Leona.

Greg (a la izquierda), detective de enfermedades de los CDC, posa fuera de la Unidad Médica Conjunta en Sierra Leona.

Greg (a la derecha), detective de enfermedades de los CDC, habla sobre el rastreo de contactos de la enfermedad del Ébola con un oficial de las Fuerzas Armadas de Sierra Leona.

Greg (a la derecha), detective de enfermedades de los CDC, habla sobre el rastreo de contactos de la enfermedad del Ébola con un oficial de las Fuerzas Armadas de Sierra Leona.

Greg está familiarizado con el peligro. Originalmente capacitado como buzo de la Armada, ahora es un detective de los CDC y un funcionario del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. Ha trabajado en la respuesta a varias enfermedades potencialmente peligrosas, incluida la leishmaniasis, la influenza (gripe) H1N1, el SARM (o MRSA, por sus siglas en inglés) y la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas. Así que cuando lo llamaron para decirle que iba a ser enviado a África Occidental debido al brote de la enfermedad del Ébola, no se preocupó.

De hecho, se ofreció inmediatamente como voluntario.

Greg es solo uno de los más de 50 expertos en enfermedades que los CDC han enviado a África durante las últimas dos semanas para ayudar a controlar el mayor brote de la enfermedad del Ébola en la historia. Esta es la tercera vez que Greg está en África Occidental. Anteriormente vivió en Ghana durante tres años en los cuales trabajó en el estudio y la vigilancia de enfermedades infecciosas y, antes de eso, estuvo en Kenia trabajando en la respuesta a la hambruna.

Esta vez va a ayudar con la vital y enorme tarea de rastrear contactos durante el brote de la enfermedad del Ébola. El rastreo de contactos está en el centro de los esfuerzos para controlar este virus mortal. Implica entrevistar al paciente con la enfermedad del Ébola para identificar a todos los que hayan estado en contacto con él desde que comenzaron sus síntomas. Luego se debe controlar a cada contacto durante 21 días. Si se pierde tan solo un contacto, hay un riesgo más de propagación. El rastreo de contactos es una tarea abrumadora, pero Greg dice: “Es una para la cual los CDC me capacitaron. Será una buena oportunidad para que use mis habilidades y mi capacitación”.

Al igual que todo el personal de los CDC, Greg está tan consciente del riesgo de no hacer nada como de los riesgos personales que enfrenta. “Estar seguros y ser cuidadosos son los principios guía de nuestra misión para detener la propagación de la enfermedad del Ébola. Mi meta a corto plazo es ayudar con los fundamentos de la epidemiología de la salud pública —prevenir la propagación a través del rastreo de contactos— con el objetivo a largo plazo de ponerle fin al brote. Esto se logrará, pero solo a través de un trabajo duro y meticuloso”.

Esta página fue revisada el: 21 de octubre de 2014