Vacunación

La culebrilla es un sarpullido doloroso que por lo general se presenta en un lado del cuerpo, a menudo en la cara o el torso. El sarpullido consiste de ampollas que generalmente se convierten en costras entre los 7 y 10 días, y desaparecen entre las 2 y 4 semanas. Algunas personas describen el dolor como una sensación de quemazón intensa. En algunas personas el dolor puede prolongarse por meses o incluso años después de que el sarpullido haya desaparecido. Este dolor de larga duración se llama neuralgia posherpética (NPH) y es la complicación más común de la culebrilla. El riesgo de contraer la culebrilla y de presentar neuralgia posherpética aumenta a medida que se envejece.

Una nueva vacuna contra la culebrilla llamada Shingrix recibió la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA) en el 2017. Los CDC recomiendan que los adultos sanos de 50 años o más reciban dos dosis de la vacuna Shingrix, con 2 a 6 meses de intervalo. Esta vacuna proporciona fuerte protección contra la culebrilla y la neuralgia posherpética. La vacuna Shingrix es la que tiene preferencia sobre la Zostavax®, una vacuna que se usa desde el 2006.

La vacuna Zostavax® todavía puede usarse para prevenir la culebrilla en ciertos casos en adultos sanos de 60 años y más. Por ejemplo, se puede usar la vacuna Zostavax si una persona es alérgica a la Shingrix, si prefiere la Zostavax, o exige vacunación inmediata y la Shingrix no está disponible. Infórmese más acerca de la vacuna Zostavax (en inglés).

Mujer mayor aplicándose la vacuna contra la culebrilla.

Los CDC recomiendan la vacuna Shingrix para los adultos de 50 años o más. Incluso las personas que han tenido culebrilla o previamente recibieron la vacuna Zostavax pueden vacunarse con la Shingrix para prevenir la culebrilla y las complicaciones causadas por esta enfermedad.

Esta página fue revisada el: 25 de enero de 2018