Tome Conciencia sobre los Antibióticos: Buen Uso, Mejor Tratamiento

Madre observando un termometro

Tome Conciencia sobre los Antibióticos,*
es la iniciativa educativa nacional de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) que tiene como fin ayudar a mejorar la prescripción y el uso de los antibióticos, y combatir la resistencia a estos medicamentos.

La resistencia a los antibióticos es una de las amenazas más urgentes para la salud pública. Esta resistencia ocurre cuando microbios como bacterias y hongos desarrollan la capacidad de neutralizar los medicamentos elaborados para eliminarlos. Eso significa que los microbios no se eliminan y continúan multiplicándose. Más de 2.8 millones de infecciones resistentes a los antibióticos ocurren en los Estados Unidos cada año, y más de 35.000 personas mueren por su causa.

Los antibióticos pueden salvan vidas, pero cada vez que se usan pueden causar efectos secundarios y contribuir al desarrollo de la resistencia a estos medicamentos. Cada año, se prescribe aproximadamente un 28 % de antibióticos de manera innecesaria en consultorios de médicos y salas de emergencias (ER, por sus siglas en inglés); esto hace que sea una prioridad nacional la mejora en la prescripción y el uso de los antibióticos.

Ayudar a los profesionales de atención médica a mejorar la forma en la que recetan antibióticos, así como mejorar la manera en la que los usamos, nos ayuda a mantenernos sanos ahora y a combatir la resistencia a los antibióticos, y garantiza que estos medicamentos que salvan vidas estén disponibles para las futuras generaciones.

Cuadro de afecciones comunes que indica si son necesarios o no los antibióticos
  • Infección estreptocócica de la garganta: Causada por bacterias. Se necesitan antibióticos.
  • Tosferina: Causada por bacterias. Se necesitan antibióticos.
  • Infección de las vías urinarias: Comúnmente causada por bacterias. Se necesitan antibióticos.
  • Sinusitis: Comúnmente causada por bacterias o virus. Podrían necesitarse antibióticos.
  • Infección del oído medio: Comúnmente causada por bacterias o virus. Podrían necesitarse antibióticos.
  • Bronquitis/resfriado del pecho (en niños y adultos que de otra forma son sanos)*: Comúnmente causada por bacterias o virus. No se necesitan antibióticos.
  • Resfriado común y moqueo: Causado por un virus. No se necesitan antibióticos.
  • Dolor de garganta (que no sea por infección estreptocócica): Comúnmente causado por virus. No se necesitan antibióticos.
    • Influenza (gripe): Causada por un virus. No se necesitan antibióticos.

*Los estudios muestran que los antibióticos no ayudarán a sentirse mejor a los niños y adultos con bronquitis que de otra forma son sanos.

Cuándo son necesarios los antibióticos

Los antibióticos solo son necesarios para tratar ciertas infecciones causadas por bacterias. Dependemos de los antibióticos para tratar infecciones graves y potencialmente mortales, como la neumonía y la septicemia, que es la respuesta extrema del cuerpo a una infección. También se necesitan antibióticos eficaces para las personas que tienen un riesgo alto de contraer infecciones. Entre quienes tienen un riesgo alto de contraer infecciones están los pacientes que van a ser operados, que tienen enfermedad renal terminal o que reciben terapia contra el cáncer (quimioterapia).

Cuándo no son necesarios los antibióticos

Los antibióticos no funcionan contra los virus, como los que causan los resfriados, la influenza (gripe), la bronquitis o el moqueo, aunque las secreciones sean espesas o de color amarillo o verde.

Los antibióticos solo se necesitan para tratar ciertas infecciones causadas por bacterias, pero incluso algunas infecciones bacterianas mejoran sin el uso de antibióticos. Los antibióticos no son necesarios para muchas sinusitis (infecciones de los senos paranasales) ni para algunas infecciones de oído. Los antibióticos pueden salvar vidas, y cuando un paciente los necesita, por lo general, los beneficios superan los riesgos de que provoquen efectos secundarios o de que lleven a la resistencia a este tipo de medicamentos. Los antibióticos no lo ayudarán si no los necesita y los efectos secundarios incluso podrían hacerle daño. Los efectos secundarios comunes de los antibióticos pueden incluir:

  • Sarpullido
  • Mareos
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Infecciones por hongos (candidiasis)

Entre los efectos secundarios más graves incluyen la infección por Clostridium difficile (también llamada C. difficile o C. diff), que causa diarrea grave, la cual puede dañar gravemente el colon y provocar la muerte. Las personas también pueden tener reacciones alérgicas graves y potencialmente mortales, como sibilancias, ronchas, dificultad para respirar y anafilaxia (que también incluye la sensación de que la garganta se cierra o de atragantamiento, o de que les está cambiando la voz).

Lo que usted puede hacer para sentirse mejor

  • Hable con el profesional de atención médica sobre el mejor tratamiento para su enfermedad o la de sus seres queridos.
  • Si necesita antibióticos, tómelos exactamente según las instrucciones de la receta. Hable con el profesional de atención médica, si tiene alguna pregunta sobre sus antibióticos.

Hable con el profesional de atención médica si tiene algún efecto secundario, especialmente diarrea grave, ya que podría ser una infección por C. difficile, que requiere un tratamiento inmediato. Los virus respiratorios generalmente desaparecen en una o dos semanas sin tratamiento. Consulte al profesional de atención médica sobre la mejor manera para sentirse mejor mientras su cuerpo combate el virus.

Para que usted y los demás se mantengan sanos:

  • Límpiese las manos lavándoselas con agua y jabón por al menos 20 segundos o use un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.
  • Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar.
  • Quédese en la casa cuando esté enfermo.
  • Póngase las vacunas recomendadas contra la influenza.

Para saber más la receta y el uso de antibióticos, visite, el sitio web de los CDC sobre la prescripción y el uso de antibióticos* Para saber más sobre la resistencia a los antibióticos, visite el sitio web de los CDC sobre la resistencia a los antibióticos.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.