Prevención

La mejor defensa contra la enfermedad meningocócica es estar al día con todas las vacunas recomendadas. También ayuda mantener hábitos saludables, como descansar lo suficiente y no acercarse mucho a las personas que estén enfermas.

Vacunación

Las vacunas ayudan a proteger contra los tres serogrupos (B, C e Y) de las bacterias Neisseria meningitidis que más comúnmente se encuentran en los Estados Unidos. Como ocurre con cualquier vacuna, las vacunas antimeningocócicas no son 100 % eficaces. Esto significa que todavía existe la posibilidad de que una persona presente enfermedad meningocócica después de vacunarse. Las personas deberían saber cuáles son los síntomas de la enfermedad meningocócica porque su identificación temprana y la atención médica inmediata son sumamente importantes.

Obtenga más información sobre lo que todas las personas deberían saber acerca de las vacunas antimeningocócicas.

Antibióticos

Los contactos cercanos de una persona con enfermedad meningocócica deben recibir antibióticos para evitar que se enfermen. Según los expertos, esto se llama profilaxis. Los ejemplos de contactos cercanos son:

  • Personas en el mismo hogar
  • Compañeros de casa
  • Cualquier persona que tenga contacto directo con las secreciones orales (saliva o escupo) del paciente, como un novio o una novia

Los médicos o los departamentos de salud locales son los que recomiendan quiénes deben recibir la profilaxis.

Reinfección

Si contrae la enfermedad meningocócica dos veces, su médico debería ver si usted tiene una deficiencia inmunitaria subyacente.

Aunque esto es raro, las personas pueden contraer la enfermedad meningocócica más de una vez. Una infección previa no proveerá protección de por vida contra futuras infecciones. Por eso, los CDC recomiendan las vacunas antimeningocócicas para todos los preadolescentes y adolescentes. En ciertas situaciones, los niños y los adultos también deberían recibir las vacunas antimeningocócicas.

Esta página fue revisada: el 31 de mayo del 2019