Preguntas Frecuentes

Más abajo encontrará respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la marihuana en los Estados Unidos.

La marihuana es una droga que altera la mente (p. ej., sicoactiva), que proviene de la planta de cannabis. Si bien muchas personas usan la palabra “marihuana” cuando hablan del cannabis en general, en realidad la marihuana son solo las flores y las hojas secas de la planta. Otros nombres comunes de la marihuana son hierba, mota, porro o bareta. A veces, el término “marihuana” se usa para describir a los productos comestibles, como los alimentos y bebidas que contienen las partes activas de la marihuana.

La marihuana se puede consumir al fumarla o inhalarla, comerla en diversos tipos de productos (p. ej., comestibles) y absorberla al aplicar productos sobre la piel o en la boca.

La mayoría de las personas que consumen marihuana la fuman en un joint, que es como un cigarrillo, o en un bong, que es una pipa de agua. Para evitar inhalar humo, más personas están usando productos de vapor electrónicos, que permiten que la persona inhale vapor en lugar de humo. Otro método popular que está en aumento es fumar o inhalar el vapor de resinas ricas en THC tomadas de la planta de la marihuana, una práctica llamada dabbing.

Hay muchos tipos diferentes de marihuana, y la potencia de la droga puede variar ampliamente según el tipo y cómo es consumida.

Los dos compuestos más conocidos de la marihuana son el tetrahidrocanabinol, o THC, y el canabidiol, o CBD. El THC tiene efectos sicoactivos (que alteran la mente), que incluyen alteraciones de los sentidos y cambios del estado de ánimo, y puede llevar a cambios en el comportamiento.

El THC tiene efectos sicoactivos, que incluyen alteraciones de los sentidos y cambios del estado de ánimo, y puede llevar a cambios en el comportamiento. El THC llega rápidamente a cada órgano del cuerpo, incluido el cerebro, y se adhiere a receptores específicos en las células nerviosas. La activación de estos receptores en el cerebro afecta el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, el movimiento, la coordinación, el apetito, el dolor, y la percepción sensorial y del tiempo. Algunos de estos efectos duran solamente mientras la marihuana está en el organismo, y otros pueden acumularse con el tiempo y causar problemas más duraderos. [46, 47] El CBD, sin embargo, no produce euforia o exaltación.

Tanto el THC como el CBD están siendo estudiados por su potencial como tratamientos para varias afecciones graves.

La marihuana es ilegal bajo la ley federal y en todas la tierras de propiedad del gobierno federal, incluidos los parques nacionales. No obstante, algunos estados, ciudades y tribus han aprobado legislación que permite el consumo de marihuana con fines médicos o recreativos. Infórmese más sobre las leyes relativas a la marihuanaExternal.

Como con cualquier otra droga, los efectos de la marihuana en una persona dependen de varios factores, incluidos la experiencia previa de la persona con esta u otras drogas, la biología (los genes), el género, cómo se toma la droga y la potencia de la droga.

El término marihuana medicinal se refiere al uso de toda la planta de marihuana, sin procesar, para tratar una enfermedad o síntoma. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA)External de los Estados Unidos no ha reconocido o aprobado a la planta de la marihuana como medicinal. Sin embargo, el estudio científico de las sustancias químicas de la marihuana, llamadas canabinoides, ha llevado a la aprobación de tres medicamentos por la FDA que contienen sustancias químicas canabinoides en forma de píldoras o de líquido, y los científicos continúan estudiando maneras seguras en que los pacientes puedan usar THC y otros ingredientes de la marihuana con fines medicinales.

Sí, alrededor de 1 de cada 10 consumidores de marihuana se hará adicto. Para las personas que comienzan a consumir antes de los 18 años de edad, esa cifra aumenta a 1 de cada 6.[1-3] Para obtener más información, visite la sección de los CDC sobre la adicción o las páginas del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas acerca de la investigación científica sobre la adicción.External

Algunas de las señales de que una persona puede ser adicta a la marihuana incluyen:

  • Intentar sin éxito dejar de consumir marihuana.
  • Dejar de hacer actividades importantes con amigos y familiares para, en su lugar, consumir marihuana.
  • Consumir marihuana incluso cuando se sabe que causa problemas en la casa, el lugar de estudio o el trabajo.[4]

Las personas que son adictas a la marihuana tienen un riesgo mayor de las consecuencias negativas de consumir la droga, como problemas de atención, memoria y aprendizaje. Para obtener más información, visite la sección de los CDC sobre la adicción o las páginas del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas acerca de la investigación científica sobre la adicción.External

Para informarse más sobre los riesgos y efectos de la marihuana para la salud, visite la página web de los CDC sobre la marihuana y los efectos en la salud.

Una sobredosis mortal es poco probable, pero eso no significa que la marihuana no haga daño. En realidad, la potencia de las variantes actuales, determinada por la cantidad de THC en la marihuana, puede llevar a intoxicaciones, especialmente si se come o traga. Además, las personas pueden lesionarse, y lo hacen, debido a los efectos de la marihuana en el juicio, la percepción, el movimiento y la coordinación. Para obtener más información, visite la sección de los CDC sobre intoxicaciones. Si cree que usted o un ser querido ha consumido demasiada marihuana y está teniendo problemas graves, llame al 911.

Cuando las personas mezclan marihuana con alcohol al mismo tiempo, los resultados pueden ser impredecibles. Por ejemplo, cuando las personas fuman marihuana y beben alcohol al mismo tiempo, pueden tener náuseas o vómitos, o pueden reaccionar con pánico, ansiedad o paranoia. Mezclar cannabis con alcohol también puede aumentar, en las personas vulnerables, el riesgo de síntomas sicóticos como ver o escuchar cosas que en realidad no están sucediendo (alucinaciones).[54] El consumo combinado de alcohol y marihuana también parece aumentar el riesgo de choques vehiculares más que si se consume alguna de las sustancias por sí sola.[55, 56]

Los canabinoides sintéticos (marihuana sintética, K2, Spice, Spike) o las plantas rociadas con sustancias químicas desconocidas son peligrosos e impredecibles. Los canabinoides sintéticos no son marihuana pero, al igual que el THC, se adhieren a los mismos receptores de canabinoides en el cerebro y otros órganos.

Las investigaciones muestran que los canabinoides sintéticos afectan el cerebro de forma mucho más potente que la marihuana, al provocar efectos impredecibles y, en algunos casos, posiblemente mortales, entre ellos náuseas, ansiedad, paranoia, inflamación del cerebro, convulsiones, alucinaciones, agresión, palpitaciones y dolores en el pecho. Si tiene más preguntas sobre los canabinoides sintéticos, visite la página del Centro Nacional de Salud Ambiental de los CDC sobre la marihuana sintética o la página del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas sobre la marihuana sintética.External

Si alguien que conoce ha consumido canabinoides sintéticos y necesita ayuda, usted puede tomar las siguientes medidas:

  • Llame al 911 inmediatamente si alguien deja de respirar, se desmaya o tiene una convulsión. Estos síntomas pueden ser mortales y requieren atención médica inmediata.
  • Llame al centro local para intoxicaciones: 1-800-222-1222.
  • Llame al médico.

Consumir marihuana y tabaco al mismo tiempo puede llevar a efectos en la salud más graves que si se consume cualquiera de las dos sustancias sola, entre ellos:

  • Un aumento en la exposición a sustancias químicas dañinas, lo que causa mayores riesgos para los pulmones, los órganos respiratorios y el sistema cardiovascular.
  • Una mayor adicción a cualquiera de las dos sustancias.
  • Mayor dificultad para dejar de consumir cualquiera de las dos sustancias.[2, 57-60]

Se necesita investigar más para entender si la marihuana es una “droga de iniciación”, una droga que se cree lleva al consumo de drogas más peligrosas (como la cocaína y la heroína). Para informarse más sobre el porqué, visite: El riesgo de consumir otras drogas.

El consumo de marihuana durante el embarazo puede ser dañino para la salud del bebé. Para obtener más información, visite Lo que usted debe saber sobre el consumo de marihuana y el embarazo Cdc-pdf[PDF 229KB].

Las sustancias químicas de la marihuana pueden pasar a su bebé por medio de la leche materna. El THC es almacenado en la grasa y liberado poco a poco con el tiempo, lo que significa que un bebé puede estar expuesto durante un periodo más largo. Sin embargo, los datos sobre los efectos de la exposición a la marihuana en el bebé, como resultado de la lactancia materna, son limitados y contradictorios. Con el fin de limitar un posible riesgo para el bebé, las madres que estén amamantando deben reducir o evitar el consumo de marihuana. [64-66] Para obtener más información, visite Lo que usted debe saber sobre el consumo de marihuana y el embarazo Cdc-pdf[PDF 229KB].

Sí, el humo de marihuana de segunda mano contiene tetrahidrocanabinol (THC) —la sustancia química que produce la mayor parte de los efectos sicológicos de la marihuana— y muchos de los mismos compuestos tóxicos del tabaco que se fuma.[28, 34, 35]

Sí, según una creciente cantidad de evidencia científica, el consumo intenso y regular de marihuana que comienza en la adolescencia puede disminuir el coeficiente intelectual de una persona e interferir con otros aspectos de sus estudios, vida social y bienestar.[6, 67-70] También es más probable que los consumidores adolescentes de marihuana se hagan adictos que las personas que comienzan a consumir la droga cuando son mayores.[2] Los investigadores también han hallado que algunos consumidores de marihuana tienen mayor riesgo de sicosis, un trastorno mental grave por el cual las personas tienen creencias falsas (delirios) o ven o escuchan cosas que no están (alucinaciones).[64] Para obtener más información, visite Lo que usted debe saber sobre el consumo de marihuana y los adolescentes Cdc-pdf[PDF 224KB].

Tal vez usted sepa que fumar marihuana puede presentar riesgos para la salud física y el desarrollo cerebral de una persona, especialmente para los adolescentes. Pero estas son otras cosas que debe saber:

  • Es más probable que los adolescentes que beben alcohol y fuman tabaco prueben la marihuana. También es más probable que los adolescentes consuman marihuana si sus padres o amigos la consumen, y menos probable que consuman marihuana si sus padres no están de acuerdo.[71]
  • Tal vez los adolescentes consuman marihuana porque creen que no es tan dañina como el tabaco[72], pero deben saber que el consumo de marihuana puede tener un efecto duradero en su cerebro. Las investigaciones indican que los efectos en la atención, la memoria y el aprendizaje pueden ser a largo plazo e incluso permanentes en las personas que comienzan a consumir marihuana de forma regular en la adolescencia. Las capacidades mentales tal vez no se recuperen plenamente, incluso si una persona deja de consumir marihuana en la adultez.
  • Además de sicosis, el consumo regular de marihuana en la adolescencia ha sido vinculado con un mayor riesgo de varios problemas mentales, entre ellos depresión, ansiedad, pensamientos suicidas y trastornos de la personalidad.
  • Nuevas formas de marihuana o productos de marihuana (por ejemplo, comestibles, incluidos los caramelos y las gaseosas, así como aceites concentrados de marihuana consumidos en vaporizadores en forma de bolígrafo) se han convertido en alternativas populares a la acción de fumarla.

Para obtener más información, visite Lo que usted debe saber sobre el consumo de marihuana y los adolescentes Cdc-pdf[PDF 224] o Datos que los padres deben saber, del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.External

Comer o beber alimentos que contienen marihuana (comestibles) tiene algunos riesgos diferentes a fumar marihuana. Los comestibles tardan más en ser digeridos y en sentir euforia. Por lo tanto, las personas pueden consumir más para sentir los efectos más pronto, lo que puede llevar a resultados peligrosos. Para obtener más información sobre la intoxicación por marihuana, visite la página web de los CDC sobre la marihuana y los efectos en la salud.

Todavía no hay suficiente evidencia para conocer los efectos específicos en la salud de consumir marihuana por medio de vaporizadores, ceras concentradas o aceites hechos de diferentes partes de la planta de la marihuana. Sin embargo, sí sabemos lo siguiente:

  • Estos productos pueden tener mucho más THC que otras formas de marihuana y el proceso de extracción no está reglamentado, lo que significa que la potencia y la pureza pueden variar de un producto a otro.
  • Algunos de estos productos tienen un contenido muy alto de THC (hasta un 80 %), lo que aumenta la probabilidad de intoxicación.
  • El uso de vaporizadores para consumir marihuana también puede exponer al consumidor a sustancias tóxicas, según los materiales usados para la fabricación y las temperaturas a las que se calientan los aparatos.[3]

La marihuana que se fuma tiene muchas de las mismas sustancias que causan cáncer que el tabaco que se fuma, pero aún hay muchas preguntas sin respuesta sobre la posibilidad de que cause enfermedades crónicas como ataques al corazón, cáncer y enfermedades pulmonares. Esto es lo que ya sabemos:

  • Ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares: Los compuestos de la marihuana pueden afectar el sistema circulatorio en el corazón y el cerebro y pueden aumentar el riesgo de tener ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares isquémicos.[22]
  • Cáncer: Aún se desconoce si la marihuana puede causar cáncer, en parte porque la mayoría de las personas que consumen marihuana también consumen tabaco, una sustancia que sí causa cáncer.[13] Es necesario investigar más para comprender el impacto total del consumo de marihuana con respecto al cáncer.
  • Salud pulmonar: El humo de la marihuana contiene muchos de los mismos irritantes, toxinas y carcinógenos del humo del tabaco.[24, 25] Esto puede resultar en un mayor riesgo de bronquitis, tos y producción de flema.

Para obtener más información sobre la marihuana y las enfermedades crónicas, visite la página web de los CDC sobre la marihuana y sus efectos en la salud.

Esta página fue revisada el: 4 de mayo de 2017