Efectos en la Salud

Infórmese más sobre cómo la marihuana afecta al cerebro y al resto del cuerpo.

Adicción

Algunas personas piensan que la marihuana no es realmente “adictiva” o que no se puede quedar “enganchado” con la droga, pero las investigaciones muestran que cerca de 1 de cada 10 consumidores de marihuana se convertirá en adicto. Para las personas que empiezan a consumir antes de los 18 años de edad, esa cifra se eleva a 1 de cada 6.[1, 2, 3]

Algunos de los signos de que una persona puede ser adicta incluyen:

  • No tener éxito para dejar de consumir marihuana.
  • Dejar de hacer actividades importantes con amigos y familiares para, en su lugar, consumir marihuana.
  • Consumir marihuana incluso cuando se sabe que causa problemas para realizar las tareas de la casa, el lugar de estudio o el trabajo.[4]

Las personas que son adictas a la marihuana también pueden tener un riesgo mayor de otras consecuencias negativas de consumir la droga, como problemas de atención, memoria y aprendizaje.

También es importante saber que la cantidad de tetrahidrocanabinol (THC) en la marihuana (es decir, la potencia de la marihuana) ha aumentado en las décadas más recientes. Cuanto más alto es el contenido de THC, más fuertes son los efectos en el cerebro. Además, nuevos métodos populares de consumir marihuana (por ejemplo, en concentrados —dabbing— o comestibles) pueden suministrar niveles muy altos de THC al consumidor.[5]

Los investigadores aún no conocen en su totalidad las consecuencias de la exposición del cuerpo y el cerebro (especialmente el cerebro en desarrollo) a altas concentraciones de THC o de cómo los recientes aumentos en la potencia afectan el riesgo de que alguien se haga adicto.[5]

Salud del cerebro

El consumo de marihuana afecta al cerebro directamente, específicamente a las partes responsables de la memoria, el aprendizaje, la atención, la toma de decisiones, la coordinación, las emociones y el tiempo de reacción.[6, 7]

Efectos a corto plazo de la marihuana en el cerebro

Los consumidores asiduos de marihuana pueden tener problemas a corto plazo de atención, memoria y aprendizaje, que pueden afectar las relaciones y el estado de ánimo.

Efectos a largo plazo de la marihuana en el cerebro

La marihuana también afecta el desarrollo del cerebro. Cuando las personas comienzan a consumir marihuana en la adolescencia, la droga puede disminuir la atención, la memoria y funciones del aprendizaje, así como afectar cómo el cerebro construye conexiones entre las áreas que son necesarias para estas funciones.[6-8]

Los efectos de la marihuana en estas aptitudes pueden durar mucho tiempo o incluso ser permanentes. Esto significa que a alguien que consume marihuana tal vez no le vaya tan bien en sus estudios y puede tener problemas para recordar cosas.[6, 7]

El efecto depende de muchos factores y es diferente para cada persona. También depende de la cantidad de tetrahidrocanabinol (THC) en la marihuana (es decir, la potencia de la marihuana), la frecuencia del consumo, la edad a la que se consume por primera vez, y si otras sustancias (por ejemplo, tabaco y alcohol) son consumidas al mismo tiempo.

La marihuana y el cerebro en desarrollo

El cerebro en desarrollo, como el de los bebés y los niños, es especialmente susceptible a los efectos adversos de la marihuana. Si bien los científicos aún están aprendiendo sobre estos efectos de la marihuana en el cerebro en desarrollo, los estudios muestran que el consumo de marihuana por parte de madres durante el embarazo puede estar vinculado a dificultades con la atención, la memoria, aptitudes para la resolución de problemas, y problemas del comportamiento en sus niños.[8-12]

The Health Effects of cannabis and Cannabinoids. Current State of Evidence and Recommendations For Research

Cáncer

Hay evidencia contradictoria sobre si la marihuana puede causar cáncer, en parte porque la mayoría de las personas que consumen marihuana también consumen tabaco, una sustancia que sí causa cáncer.[13] Los investigadores han hallado una asociación entre los fumadores actuales, frecuentes o crónicos de marihuana y el cáncer testicular (de tipo no seminoma).[15] Es necesario investigar más para comprender el impacto total del consumo de marihuana con respecto al cáncer.

Salud del corazón

Los compuestos de la marihuana pueden afectar el sistema circulatorio y pueden aumentar el riesgo de tener ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares.

Los estudios han mostrado que fumar marihuana puede resultar en:

  • Ritmo cardiaco y presión arterial altos.[16]
  • Un aumento en los reportes de dolor de pecho al hacer ejercicio entre las personas que ya tienen dolor de pecho.[17]

Investigaciones previas han hallado un aumento significativo en el riesgo de tener un ataque al corazón en las horas posteriores al consumo de marihuana.[18] Es necesario investigar más para confirmar el riesgo total. Fumar marihuana puede dañar los tejidos pulmonares y causar cicatrices y daño en los vasos sanguíneos pequeños. También podría llevar a un aumento en el riesgo de tener accidentes cerebrovasculares, miniderrames y enfermedades cardiacas.[19-23] Es necesario investigar más para comprender el impacto total del consumo de marihuana en el sistema circulatorio, con el fin de determinar si el consumo de marihuana lleva a un riesgo mayor de muerte por estas causas.

Salud pulmonar

El humo es dañino para la salud pulmonar. Cuando se quema marihuana, se liberan toxinas y carcinógenos. Cuando estas toxinas y carcinógenos se fuman, entran en los pulmones (se inhalan), lo que aumenta los riesgos para la salud. El humo de la marihuana contiene muchos de los mismos irritantes, toxinas y carcinógenos del humo del tabaco.[24, 25] Fumar marihuana puede llevar a un mayor riesgo de bronquitis, tos y producción de flema.[26-31] Estos síntomas generalmente mejoran cuando se deja de fumar marihuana.[32, 33]

El humo de marihuana de segunda mano

El humo de marihuana de segunda mano contiene tetrahidrocanabinol (THC) —la sustancia química responsable de la mayor parte de los efectos sicológicos de la marihuana— y muchos de los mismos compuestos tóxicos del tabaco que se fuma. Por lo tanto, inhalarlo puede afectar la salud y el comportamiento de los no fumadores, incluidos los bebés y los niños que están expuestos.[28, 34, 35]

Salud mental

Todavía hay mucho que aprender sobre si el consumo de marihuana puede llevar a problemas de salud mental o si tener una enfermedad mental hace más probable que las personas consuman marihuana. Y al igual que con otras drogas, los factores como la edad de los consumidores, qué tan temprano comienzan, la cantidad de drogas que consumieron, y sus genes, podrían influir en si se presentan o no problemas a largo plazo.[42] Pero las investigaciones actuales muestran:

  • Es significativamente más probable que los consumidores de marihuana —comparado con los no consumidores— presenten trastornos mentales crónicos, incluida la esquizofrenia. La esquizofrenia es un tipo de enfermedad mental por la cual las personas pueden ver o escuchar cosas que realmente no están ocurriendo (alucinaciones).
  • Algunos consumidores de marihuana tienen un riesgo mayor de sicosis (pérdida de contacto con la realidad), un trastorno mental grave en el cual las personas tienen creencias falsas (delirios).
  • El consumo de marihuana también ha sido vinculado a la depresión y a la ansiedad, así como a pensamientos suicidas entre los adolescentes. Sin embargo, se desconoce si se trata de una relación causal o simplemente una asociación.
  • El consumo de marihuana puede desencadenar sicosis en las personas con esquizofrenia.[39-41]

Intoxicación

Comer alimentos o tomar bebidas que contienen marihuana tienen algunos riesgos diferentes que fumar marihuana, incluido un mayor riesgo de intoxicación. Estos “comestibles” son productos como galletitas, gaseosas, bizcochos de chocolate (brownies) y caramelos que han sido hechos con THC, el ingrediente activo de la marihuana.[43-46]

Al contrario de la marihuana que se fuma, los comestibles pueden:

  • Tomar entre 30 minutos y 2 horas para hacer efecto.
  • Tener efectos que duran más de lo esperado, según la cantidad, lo último que se comió, y los medicamentos o el alcohol que se consumieron al mismo tiempo.

La cantidad de THC, el principal ingrediente sicoactivo en la marihuana, puede variar en los productos comestibles de marihuana. Esto hace más difícil controlar cuánto THC se consume. Por ejemplo, en los estados donde el consumo recreativo de la marihuana es legal, una galletita o brownie puede contener múltiples “raciones” en el producto o paquete. Eso significa que una sola galletita o brownie de marihuana, o cualquier otro comestible de marihuana, puede contener tanto como 100 mg de THC. Por eso, si alguien comiese una galletita o brownie entera, cada una considerada una “ración”, sería como darle muchas fumadas a un cigarrillo de marihuana al mismo tiempo. La cantidad de THC en los comestibles caseros de marihuana puede variar todavía más. Muchos consumidores pueden ser tomados de sorpresa por la potencia mayor y los efectos duraderos de los comestibles.[46, 47]

Los efectos del THC también toman más tiempo para sentirse cuando se lo come en lugar de fumarlo. Por eso algunas personas comen demasiado, lo que puede llevar a una intoxicación o lesión grave.[48-50]

También es importante recordar que la marihuana afecta a los niños de manera diferente que a los adultos. Desde que la marihuana se legalizó en algunos estados, algunos niños han comido accidentalmente productos de marihuana que parecían caramelos y golosinas, lo que los enfermó tanto como para necesitar atención de emergencia.[43-45, 51]

Si usted consume productos de marihuana, manténgalos en recipientes a prueba de niños y en lugares donde no los puedan alcanzar. Si tiene otras preguntas, puede comunicarse con su proveedor de atención médica, la Línea de ayuda para casos de intoxicacionesexternal icon en el número 1-800-222-1222, o su departamento de salud.

Riesgo de consumir otras drogas

El concepto de la marihuana como “droga de iniciación”, según el cual la marihuana lleva a una persona a consumir otras drogas, genera mucha polémica. Los investigadores aún no han encontrado una respuesta definitiva.[52, 53]

Es importante recordar que las personas de cualquier edad, sexo o condición económica pueden volverse adictas a la marihuana u otras drogas. La probabilidad de consumir sustancias puede ser afectada por lo siguiente:

  • Antecedentes familiares.
  • Tener otra enfermedad mental (como ansiedad o depresión).
  • Presión de los amigos.
  • Soledad o aislamiento social.
  • Falta de participación familiar.
  • Disponibilidad de drogas.
  • Condición socioeconómica.[52, 53]
Esta página fue revisada el: 27 de abril de 2017