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Consideraciones operacionales provisionales para el manejo en la salud pública de trabajadores de atención médica expuestos al COVID-19 o con COVID-19 presunto o confirmado: entornos de atención médica extranjeros

Consideraciones operacionales provisionales para el manejo en la salud pública de trabajadores de atención médica expuestos al COVID-19 o con COVID-19 presunto o confirmado: entornos de atención médica extranjeros
Actualizado el 4 de sep. del 2020

Consideraciones operacionales provisionales para el manejo en la salud pública de trabajadores de atención médica expuestos al COVID-19 o con COVID-19 presunto o confirmado: entornos de atención médica fuera de los Estados Unidos (aquí).

1. Antecedentes

Si bien se siguen haciendo descubrimientos sobre el COVID-19, los primeros informes indican que la transmisión entre las personas ocurre con mayor frecuencia durante el contacto cercano con una persona infectada por el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. Los trabajadores de atención médica no solo tienen mayor riesgo de infección, sino que también pueden exacerbar los brotes dentro de los establecimientos de atención médica si se enferman. La identificación y el manejo de los trabajadores de atención médica que hayan estado expuestos a un paciente con COVID-19 es de gran importancia para prevenir la transmisión en la atención médica y proteger al personal y a los pacientes vulnerables en entornos de atención médica.

2. Audiencia destinataria

Estas consideraciones operacionales están dirigidas a los establecimientos de atención médica y a las autoridades de salud pública en entornos de atención médica fuera de los Estados Unidos, y se concentran particularmente en países de ingresos bajos y medianos, con el fin de asistir en el manejo de los trabajadores de atención médica expuestos a una persona con COVID-19 presunto o confirmado.

Esto incluye, entre otras cosas:

  • Directivos de establecimientos de atención médica
  • Personal para la prevención y el control de infecciones
  • Personal de salud ocupacional y seguridad de los trabajadores
  • Personal de salud pública a nivel nacional y subnacional

3. Objetivos

Las metas de la evaluación de riesgos, las restricciones laborales y el monitoreo de los trabajadores de atención médica son:

  • permitir la identificación temprana de los trabajadores de atención médica con alto riesgo de exposición al COVID-19;
  • reforzar la necesidad de que los trabajadores de atención médica se automonitoreen para ver si presentan fiebre y otros síntomas, y eviten trabajar cuando estén enfermos;
  • limitar la introducción y la propagación del COVID-19 por parte del personal de atención médica en los establecimientos de atención médica.

Este documento tiene el objetivo exclusivo de asesorar en cuanto al manejo de los trabajadores de atención médica sobre su trabajo en los establecimientos de atención médica. La orientación sobre el manejo de los trabajadores de atención médica expuestos fuera de los establecimientos de atención médica (p. ej., cuarentena, restricciones de viaje) va más allá del alcance de este documento. Las recomendaciones se formulan sobre la base de datos actualmente disponibles y están sujetas a cambios ante la disponibilidad de información nueva.

4. Definiciones

Trabajador de atención médica: todas las personas remuneradas y no remuneradas que se desempeñan en entornos de atención médica y que tienen el potencial de exponerse directa o indirectamente a pacientes o secreciones y materiales infecciosos (p. ej., médicos, enfermeros, trabajadores de laboratorio, trabajadores de establecimientos o mantenimiento, médicos internos residentes, voluntarios).

Exposición de alto riesgo:

  • contacto cercano por un total de 15 minutos o más con una persona con COVID-19 en la comunidad[1]; O
  • suministro de atención directa a un paciente con COVID-19 (p. ej., examen físico, cuidados de enfermería, procedimientos que generan aerosoles, recolección de muestras, pruebas radiológicas) sin el uso de equipo de protección personal (EPP) adecuado [2] o no higienizarse correctamente las manos después de estas interacciones; O
  • tener contacto con las secreciones infecciosas de un paciente con COVID-19 o el entorno contaminado de atención al paciente sin el uso de equipo de protección personal (EPP) adecuado o no higienizarse correctamente las manos.

Exposición de bajo riesgo: contacto con una persona con COVID-19 sin satisfacer los criterios para la exposición de alto riesgo (p. ej., interacciones breves con pacientes con COVID-19 en el hospital o en la comunidad).

Monitoreo activo: el establecimiento de atención médica o la autoridad de salud pública establece un mínimo de comunicación diaria con los trabajadores de atención médica expuestos para evaluar la presencia de fiebre o síntomas indicativos del COVID-19 [3]. El monitoreo puede implicar controles en persona de temperatura y síntomas o contacto a distancia (p. ej., comunicación telefónica o electrónica).

Automonitoreo: los trabajadores de atención médica se monitorean a sí mismos para ver si tienen fiebre tomando su temperatura dos veces al día y permaneciendo alertas a la aparición de síntomas respiratorios y de otro tipo que podrían ser indicativos de COVID-19. Los trabajadores de atención médica reciben un plan en el que se establece a quién contactar si presentan fiebre o incluso síntomas leves durante el periodo de automonitoreo a fin de determinar si necesitan evaluación médica y hacerse pruebas.

5. Consideraciones para el manejo de trabajadores de atención médica expuestos a personas con COVID-19

Los establecimientos de atención médica pueden optar por manejar a los trabajadores de atención médica expuestos de diferentes maneras y considerar múltiples factores al momento de decidir una estrategia para su manejo, como:

  • Epidemiología del COVID-19 en la comunidad que los rodea.
  • Capacidad para mantener niveles de personal a fin de prestar atención adecuada a todos los pacientes en el establecimiento.
  • Disponibilidad de personal de prevención y control de infecciones, salud de empleados y ocupacional u otro personal escogido para evaluar los riesgos de los trabajadores de atención médica y monitorear las actividades.
  • Acceso a recursos que pueden limitar la carga del monitoreo activo de los trabajadores de atención médica (p. ej., herramientas electrónicas).

Todos los establecimientos de atención médica deben tener un plan de comunicaciones establecido para notificar a las autoridades de salud pública adecuadas sobre cualquier trabajador de atención médica que requiera hacerse pruebas del COVID-19 durante el periodo de monitoreo. El personal debe ser consciente de los procedimientos establecidos para los trabajadores de atención médica que hayan estado expuestos a una persona con COVID-19, y los establecimientos deben formular normas de licencia por enfermedad remunerada y prórrogas contractuales que contemplen la capacidad del personal para evitar trabajar durante periodos de enfermedad.

Evaluación de riesgos, restricción laboral y monitoreo

El diagrama de flujo adjunto [ver la figura] describe las posibles situaciones para la evaluación de los riesgos de los trabajadores de atención médica expuestos. Se debe identificar rápidamente a todo trabajador de atención médica expuesto a una persona con COVID-19 en un establecimiento de atención médica o en la comunidad y determinar si tiene fiebre o síntomas de COVID-19. Si se establece que es sintomático, no se le debe permitir trabajar hasta que se evalúe médicamente y se analice hacerle la prueba del COVID-19. Si el trabajador expuesto no es sintomático, se puede evaluar la categoría de riesgo de la exposición, la restricción laboral necesaria y el monitoreo durante 14 días (ver el apéndice 1pdf icon).

Idealmente, los trabajadores de atención médica que hayan tenido una exposición de alto riesgo no deben trabajar y deben permanecer en cuarentena con monitoreo activo de los síntomas del COVID-19 durante 14 días después de la fecha de la última exposición. Si en algún momento el trabajador presenta fiebre o síntomas, debe someterse a evaluación médica y prueba del COVID-19, si se indica. Los que den negativo deben seguir alejados del trabajo, con monitoreo activo y podrían reincorporarse al trabajo al finalizar el periodo de monitoreo si se resuelven los síntomas. Los trabajadores de atención médica que permanezcan asintomáticos durante el periodo de monitoreo también podrían reincorporarse al trabajo después de 14 días. Consulte más abajo la sección Consideraciones cuando los recursos son limitados para ver estrategias alternativas si la falta de personal imposibilita la restricción laboral a los trabajadores de atención médica.

Los trabajadores de atención médica considerados esenciales que hayan tenido una exposición de bajo riesgo podrían seguir trabajando durante los 14 días posteriores a la última exposición a un paciente con COVID-19. Estos trabajadores de atención médica deben ser asignados preferentemente al cuidado de pacientes con COVID-19 y automonitorearse dos veces al día. Si el trabajador está asignado a un turno, se debe tomar su temperatura y autoevaluar para determinar si tiene síntomas antes de presentarse a trabajar. Los establecimientos de atención médica pueden considerar el establecimiento de protocolos en los que los trabajadores de atención médica que se automonitoreen notifiquen su temperatura y si tienen síntomas o no al personal de prevención y control de infecciones, al de salud de los empleados y ocupacional o a un supervisor designado antes de comenzar un turno. Si el trabajador de atención médica presenta fiebre o síntomas, debe:

  • abstenerse de concurrir al trabajo (o de inmediato interrumpir la atención de pacientes si los síntomas comienzan durante un turno de trabajo);
  • alertar a su punto de contacto designado;
  • restringirse su acceso al trabajo hasta que se evalúe médicamente y se realice la prueba del COVID-19.

Si la prueba da negativa y se resuelven los síntomas, podría regresar al trabajo con la observación de precauciones estándar y la continuidad del automonitoreo el resto de los 14 días. Algunos establecimientos han indicado al personal expuesto que sigue trabajando durante los 14 días posteriores a la exposición (p. ej., exposición de bajo riesgo asintomática o personal que tenía síntomas, dio negativo y regresó al trabajo dentro del periodo de exposición) que use una mascarilla médica en todo momento que se encuentre en el establecimiento para reducir el riesgo de transmisión asintomática o presintomática.

Todo trabajador de atención médica que da positivo al COVID-19, ya sea en el curso del monitoreo después de una exposición o de otra manera, debe ser alejado de inmediato del trabajo y se debe notificar a salud pública para el manejo adicional del caso.

Consideraciones cuando los recursos son limitados

Puede que haya situaciones en las que los establecimientos de atención médica no puedan realizar el rastreo de los contactos de todos los trabajadores de atención médica expuestos a un paciente con COVID-19 confirmado ni evaluar el riesgo individual para todos los trabajadores de atención médica expuestos. Algunas de estas situaciones son:

  • Incapacidad para hacer el rastreo de contactos
    La prestación de atención médica y la circulación de personas en un establecimiento de atención médica pueden ser dinámicas y es posible que la documentación sistemática de las asignaciones del personal no sea una práctica habitual. Esto ha dificultado la identificación por parte de algunos establecimientos de atención médica de todos los trabajadores de atención médica que hayan tenido contacto con un caso. En situaciones en las que no ha sido posible identificar a todos los trabajadores de atención médica expuestos, los establecimientos han enviado una comunicación general a todo el personal de las instalaciones en la que informan sobre lo siguiente:
    • Riesgo de exposición.
    • Lugares de los establecimientos asociados.
    • Fechas y horas de la exposición potencial.
    • Instrucciones para que el personal identifique por sí mismo cualquier exposición conocida y notifique al punto de contacto designado de manera que se evalúen los riesgos y formulen recomendaciones para la salud pública.
    • Instrucciones para que el personal se automonitoree para determinar si tiene fiebre o síntomas respiratorios durante un periodo dado y notifique al punto de contacto si se enferma.
  • Incapacidad para evaluar el riesgo individual del personal de atención médica
    Si muchos trabajadores de atención médica estuvieron expuestos a un caso o si fuese limitado el personal para la prevención y el control de infecciones, el de salud de los empleados u ocupacional o el de salud pública para asistir con el manejo de la salud pública, resulta poco práctico o imposible para algunos establecimientos evaluar el riesgo individual de todos los trabajadores de atención médica expuestos. En cambio, los esfuerzos se han concentrado en identificar al personal con el riesgo de exposición más alto al COVID-19, incluidos aquellos que estuvieron expuestos en el entorno de un procedimiento que generó aerosol [4] sin el uso del EPP adecuado, dado que esto presentaría el riesgo más alto de transmisión a los trabajadores de atención médica. Estos miembros del personal han sido designados como exposiciones de alto riesgo potenciales, con el resto del personal expuesto como potencialmente expuesto. Los establecimientos y las autoridades de salud pública después determinaron si manejarían a estos miembros del personal como de bajo riesgo o alto riesgo mientras sopesaban los riesgos y los beneficios de cada estrategia (p. ej., recursos disponibles, capacidad para restringir laboralmente a los trabajadores de atención médica, etc.).
  • Escasez de personal que limita la capacidad para implementar restricciones laborales
    La imposición de restricciones laborales a los trabajadores de atención médica expuestos podría llevar a escasez de personal y el posible perjuicio para la atención de los pacientes en instalaciones que frecuentemente funcionan por encima de su capacidad o establecimientos pequeños que mantienen solo al personal esencial. En este caso, los establecimientos aún deben hacer el rastreo de contactos y evaluar los riesgos, si es posible, con monitoreo activo o automonitoreo recomendado según el nivel de riesgo de exposición. A fin de evitar la escasez de personal crítico, algunos establecimientos han permitido a personal expuesto asintomático, incluso a aquellos con exposiciones de alto riesgo, seguir trabajando con el uso de una mascarilla médica para reducir el riesgo de transmisión asintomática o presintomática. Sin embargo, la escasez de EPP a veces no permite que esta estrategia funcione para muchos establecimientos.
  • Transmisión comunitaria generalizada
    En el entorno de la transmisión comunitaria, todos los trabajadores de atención médica tienen algún riesgo de exposición al COVID-19, ya sea en el lugar de trabajo o en la comunidad. La dedicación de recursos al rastreo de contactos y la evaluación retrospectiva de riesgos podría desviar recursos de salud pública valiosos de otras actividades importantes para la prevención y el control de infecciones. En cambio, los establecimientos han concentrado sus esfuerzos en el fortalecimiento de las prácticas habituales para la prevención y el control de infecciones, como:
    • Reforzar la necesidad de precauciones estándar para todos los encuentros con pacientes.
    • Destacar la importancia de la higiene de las manos, las precauciones al toser y la higiene respiratoria.
    • Hacer cumplir el distanciamiento social entre los trabajadores de atención médica y los pacientes cuando no participen en la atención directa del paciente.
    • Instruir a todos los trabajadores de atención médica en el establecimiento para que notifiquen las exposiciones reconocidas.
    • Hacer que el personal se automonitoree regularmente para ver si presenta fiebre y síntomas.
    • Recordar a los miembros del personal que eviten presentarse a trabajar cuando estén enfermos.
    • Cuando haya recursos disponibles, instruir al personal a que use una mascarilla médica en todo momento cuando se encuentre en el establecimiento como una medida de protección adicional para limitar la propagación potencial entre el personal y a los pacientes.

Algunos establecimientos han formulado un plan para que todos los trabajadores de atención médica notifiquen la ausencia de fiebre y síntomas a un punto de contacto escogido antes de comenzar a trabajar a diario para fines de rendición de cuentas.

Disponibilidad de pruebas limitada

Cuando la capacidad general para hacer pruebas ha sido limitada y se debe racionar, los establecimientos y las autoridades de salud pública han priorizado la prueba para trabajadores de atención médica sintomáticos en lugar de grupos de bajo riesgo en la comunidad (p. ej., personas jóvenes y sanas). Si no hay pruebas disponibles, para los fines de la reincorporación laboral, estos trabajadores de atención médica han sido considerados potencialmente infectados por el SARS-CoV-2 y su reincorporación se basa en las estrategias que se describe a continuación.

6. Consideraciones para el manejo de los trabajadores de atención médica con COVID-19 presunto o confirmado

Las recomendaciones previas de los CDC de los EE. UU. y de la OMS incluían una estrategia basada en los síntomas y una estrategia basada en la realización de pruebas para la reincorporación laboral o la interrupción del aislamiento de los trabajadores de atención médica con COVID-19 presunto o confirmado. Como se describe en un memorando de decisión, de acuerdo con la evidencia actual, los CDC de los EE. UU. ya no recomiendan una estrategia basada en la realización de pruebas. Esto concuerda con un informe científicoexternal icon de la OMS sobre la interrupción del aislamiento para el COVID-19. No se ha aislado un virus competente para la replicación tras 10 días después de la aparición de síntomas en personas con COVID-19 de leve a moderado. En pacientes grave o críticamente enfermos, incluso en algunos con afecciones gravemente inmunodepresoras, se estima que el 95 % ya no tiene virus competente para la replicación 15 días después de la aparición de síntomas. Aunque puede que las personas sigan excretando ARN del SARS-CoV-2 detectable más allá de esos periodos, ya no se recomienda la estrategia basada en la realización de pruebas, con raras excepciones, porque en la mayoría de los casos eso da como resultado que se excluya del trabajo a trabajadores de atención médica que sigan excretando el virus, pero que ya no sean infecciosos.

Recomendaciones de los CDC de los EE. UU. para una estrategia basada en los síntomas, a fin de determinar cuándo pueden regresar al trabajo los trabajadores de atención médica:

Trabajadores de atención médica con casos de enfermedad de leves a moderados [5] y que no estén gravemente inmunodeprimidos[6]:

  • cuando hayan pasado al menos 10 días desde la aparición de los síntomas y
  • hayan pasado al menos 24 horas desde la desaparición de la fiebre sin usar medicamentos para reducirla, y
  • los síntomas (p. ej., tos, dificultad para respirar) hayan mejorado.

Nota: Los trabajadores de atención médica que no estén gravemente inmunodeprimidos y hayan sido asintomáticos durante su infección, podrían regresar al trabajo cuando hayan pasado al menos 10 días desde la fecha de su primer resultado positivo en la prueba diagnóstica viral.

Trabajadores de atención médica con casos de enfermedad de graves a críticos5 o que estén gravemente inmunodeprimidos:

  • cuando hayan pasado al menos 10 días y hasta 20 desde la aparición de los síntomas y
  • hayan pasado al menos 24 horas desde la desaparición de la fiebre sin usar medicamentos para reducirla, y
  • los síntomas (p. ej., tos, dificultad para respirar) hayan mejorado.
  • Considere consultar a expertos en control de infecciones.

Nota: Los trabajadores de atención médica que estén gravemente inmunodeprimidos, pero que hayan sido asintomáticos durante su infección, podrían regresar al trabajo cuando hayan pasado al menos 10 días y hasta 20 desde la fecha de su primer resultado positivo en la prueba diagnóstica viral.

Se desconocen los criterios exactos que determinan qué trabajadores de atención médica excretarán virus competentes para la replicación por periodos más largos. Se deben tener en cuenta los factores de gravedad de la enfermedad y la presencia de afecciones inmunodepresoras para determinar la duración adecuada del aislamiento (vea las notas a pie de página 5 y 6). También se debe considerar la posibilidad de consultar a expertos en control de infecciones para determinar el momento óptimo para que un trabajador de atención médica en particular regrese al trabajo.

Según el informe científico de la OMSexternal icon, los países pueden tomar la decisión de seguir usando un algoritmo de pruebas de laboratorio como parte de los criterios para sacar del aislamiento a personas infectadas. Los países que decidan adoptar una estrategia basada en la realización de pruebas para la reincorporación laboral de los trabajadores de atención médica deben tener en cuenta las limitaciones de este enfoque, como los trabajadores de atención médica que siguen excretando virus, pero ya no son infecciosos, y la presión en los recursos para la realización de pruebas.

Los CDC y la OMS recomiendan que todos los trabajadores de atención médica usen una mascarilla médica para el control universal de fuente si hay transmisión del SARS-CoV-2 en la comunidad. En los países donde no se usen mascarillas médicas para el control universal de fuente, los trabajadores de atención médica que regresen al trabajo después de una infección por SARS-CoV-2 deben usar una mascarilla médica en todo momento que se encuentren en el establecimiento médico, hasta la resolución completa de todos los síntomas o hasta que estos se encuentren en el punto de referencia. Después de regresar al trabajo, los trabajadores de atención médica deben seguir observando la higiene de las manos, la higiene respiratoria y las precauciones al toser en todo momento, y seguir automonitoreando los síntomas, solicitando la evaluación médica si la fiebre o los síntomas respiratorios empeoran o si estos vuelven a presentarse.

La guía de los CDC para la realización de las pruebas y la reincorporación al trabajo se basa en la evidencia actualmente disponible y está sujeta a cambios a medida que se disponga de más información. Consulte Criterios de los CDC para la reincorporación laboral del personal de atención médica con COVID-19 presunto o confirmado (Guía interina) para ver más actualizaciones a estas recomendaciones.

Figura: Diagrama de flujo para el manejo de los trabajadores de atención médica con exposición a una persona con COVID-19

Versión de texto

  • Contacto con una persona con COVID-19 en los últimos 14 días:
    • ¿Síntomas del COVID-19?
    • Si la respuesta es “Sí”, restringir acceso al trabajo y hacer prueba del COVID-19
      • Si el resultado es positivo, manejo de casos
      • Si el resultado es negativo, evaluar nivel de riesgo de exposición
    • Si la respuesta es “No”, evaluar nivel de riesgo de exposición
      • Exposición de alto riesgo:
        • Monitoreo activo; restringir acceso al trabajo durante 14 días después de la última exposición
        • ¿Presenta fiebre o síntomas?
          • Si la respuesta es “Sí”, hacer prueba del COVID-19
            • Si el resultado es positivo, manejo de casos
            • Si el resultado es negativo, regresar a monitoreo activo
          • Si la respuesta es “No”, regresar al trabajo
      • Exposición de bajo riesgo:
        • Automonitoreo durante 14 días después de la última exposición; sin restricción para el trabajo
        • ¿Presenta fiebre o síntomas?
          • Si la respuesta es “Sí”, restringir acceso al trabajo y hacer prueba del COVID-19
            • Si el resultado es positivo, manejo de casos
            • Si el resultado es negativo y los síntomas desaparecen, regresar al automonitoreo durante 14 días después de la última exposición
          • Si la respuesta es “No”, regresar al trabajo

7. Referencias adicionales

Notas a pie de página

1Vivir en el mismo hogar que una persona con COVID-19; tener contacto físico directo con una persona con COVID-19 (p. ej., darle un apretón de manos) o con sus secreciones infecciosas (p. ej., estar expuesto a la tos o tocar pañuelos desechables usados sin guantes); estar a menos de 1 metro de distancia (las directrices de los CDC recomiendan 6 pies o 1.8. metros), durante un total de 15 minutos o más, de una persona con COVID-19 (p. ej., en una sala de reuniones, espacio de trabajo, salón de clases o viajar en un medio de transporte); proveer atención directa a un paciente con COVID-19 sin usar el EPP adecuado según las directrices de la OMSexternal icon.

2EPP adecuado conforme a la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Prevención y control de infecciones durante la atención sanitaria de casos en los que se sospecha una infección por el nuevo coronavirus (nCoV)external icon.

3Fiebre,tos o dificultad para respirar subjetivas o medidas. Los trabajadores de atención médica también deben monitorear síntomas leves o atípicos que hayan sido notificados respecto del COVID-19, como el dolor de garganta, moqueo, fatiga, dolores musculares, pérdida del gusto o el olfato y síntomas gastrointestinales. Para síntomas leves o atípicos, se debe considerar hacer una evaluación médica y pruebas caso por caso. Si el índice de sospecha es bajo, se puede considerar el monitoreo sintomático continuo y reservar las pruebas para cuando haya síntomas nuevos o los síntomas empeoren.

4Los procedimientos que generan aerosoles incluyen, entre otros, la intubación traqueal, la ventilación no invasiva, la traqueotomía, la reanimación cardiopulmonar, la ventilación manual previa a la intubación, la broncoscopiaexternal icon.

5Adaptado de las Directrices para el tratamiento del COVID-19 de los Institutos Nacionales de la Saludexternal icon.

Enfermedad leve: personas que tienen algunos de los diferentes signos y síntomas del COVID-19 (p. ej., fiebre, tos, dolor de garganta, malestar general, dolor de cabeza, dolores musculares) sin dificultad para respirar, disnea o hallazgos anormales en imágenes del tórax.

Enfermedad moderada: personas que tienen evidencia de enfermedad de las vías respiratorias inferiores mediante una evaluación clínica o imágenes, y una saturación de oxígeno (SpO2) ≥94 % con aire ambiente a nivel del mar.

Enfermedad grave: personas que tienen una frecuencia respiratoria >30 ciclos respiratorios por minuto, SpO2 <94 % con aire ambiente a nivel del mar (o, en pacientes con hipoxemia crónica, una disminución en comparación con la inicial >3 %), cociente entre la presión parcial arterial de oxígeno y la fracción inspirada de oxígeno (PaO2/FiO2) <300 mmHg, o infiltrados pulmonares >50 %.

Enfermedad crítica: personas que tienen insuficiencia respiratoria, choque séptico o disfunción multiorgánica.

Annexe 1 : Évaluation des risques pour le personnel soignant exposé aux personnes atteintes de COVID-19

Apéndice 1: Evaluación de riesgos para los trabajadores de atención médica expuestos a personas con COVID-19
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Annexe 2

Apéndice 2: Formulario para el automonitoreo de trabajadores de atención médica asintomáticos con exposición de bajo riesgo
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