Saltar directamente a búsqueda Saltar directamente al índice A-Z de los CDC Saltar directamente al menú de navegación Saltar directamente a la página de opciones Saltar directamente al contenido del sitio

Investigación sobre la mielitis flácida aguda

La mielitis flácida aguda (AFM, por sus siglas en inglés) es una afección rara, pero grave. Afecta el sistema nervioso, en particular el área de la médula espinal llamada materia gris (o sustancia gris), lo cual causa que los músculos y reflejos del cuerpo se debiliten. Los CDC han estado investigando con profundidad los casos de AFM que han ocurrido desde el 2014, año en que notamos por primera vez una gran cantidad de casos que estaban siendo reportados.

Qué conocimientos han adquirido los CDC desde el 2014

  • La mayoría de los pacientes con AFM (más del 90 %) había tenido una enfermedad respiratoria leve o fiebre, indicativas de una infección viral, antes de presentar la AFM.
    • Las infecciones virales, como las producidas por los enterovirus, son comunes, especialmente en los niños, y la mayoría de las personas se recupera. No sabemos por qué una pequeña cantidad de personas presentan AFM, mientras que la mayoría de las otras se recupera. Seguimos investigándolo.
  • Estos casos de AFM no son causados por el virus de la poliomielitis; los análisis de todas las muestras de heces de los pacientes con AFM que recibimos dieron resultados negativos para el virus de la poliomielitis.
  • Hemos detectado el virus Coxsackie A16, el enterovirus A71 (EV-A71) y el enterovirus D68 (EV-D68) en el líquido cefalorraquídeo de cuatro de los 484 casos confirmados de AFM desde el 2014, lo cual apunta a la causa de esta afección en esos casos. En todos los otros pacientes, no se ha detectado ningún patógeno (microbio) en el líquido cefalorraquídeo para confirmar una causa.
  • En la mayoría de los pacientes, la AFM comenzó entre agosto y octubre, y se presentó un aumento de los casos cada dos años desde el 2014. Hay muchos virus que circulan con frecuencia en esa misma época del año, como los enterovirus, y esos virus se asociarán temporalmente a la AFM.
  • La mayoría de los casos de AFM han ocurrido en niños (más del 90 %) y han tenido lugar en 46 estados y en el Distrito de Columbia.

Qué están haciendo los CDC

Estamos trabajando en estrecha colaboración con expertos nacionales, proveedores de atención médica, y departamentos de salud locales y estatales para investigar con profundidad la AFM, buscando los posibles factores de riesgo y causas, determinando por qué algunas personas presentan esta afección, vigilando la actividad de la AFM en todo el país, y actualizando las posibles opciones de tratamiento. Las actividades específicas incluyen:

Obtener datos nacionales y vigilar la actividad de la AFM

  • Alentar a los proveedores de atención médica a que reconozcan y notifiquen los casos presuntos de pacientes que podrían tener AFM a sus departamentos de salud, y que estos a su vez envíen esa información a los CDC para ayudarnos a entender la actividad de esta enfermedad en todo el país.
  • Llevar a cabo la vigilancia intensificada de la AFM al emprender un estudio en siete hospitales pediátricos a lo largo de un área geográficamente diversa de los Estados Unidos. Estos hospitales también están realizando la vigilancia de enfermedades respiratorias y gastrointestinales agudas, y recolectando muestras para hacer pruebas de detección de virus. Intensificar la vigilancia de la AFM en estos hospitales permitirá hacer una comparación entre la cantidad de casos de AFM y los virus respiratorios y gastrointestinales que actualmente están circulando en estos lugares.
  • Apoyar a los estados que deseen confirmar sus propios casos, al suministrarles procedimientos de operación estándar, una herramienta para extraer datos de los expedientes médicos, y capacitación sobre cómo interpretar la información. También creamos una base de datos segura para recolectar información médica, como síntomas, hallazgos de exámenes clínicos y resultados de análisis de laboratorio.
  • Colaborar con expertos para que analicen imágenes de resonancia magnética de personas, tomadas en los últimos 10 años para estimar cuántos casos de AFM ocurrieron antes del 2014.

Confirmar los casos de AFM

  • Verificar la información clínica de pacientes que estén siendo investigados (PUI, por sus siglas en inglés) por AFM, presentada por los departamentos de salud, y trabajar con departamentos de salud y neurólogos para clasificar los casos mediante el uso de una definición de caso adoptada por el Consejo de Epidemiólogos Estatales y Territoriales (CSTE, por sus siglas en inglés).

Explorar las opciones de tratamiento

  • Proporcionar las “Consideraciones provisionales para el abordaje clínico de pacientes con AFM” desarrolladas en noviembre del 2014 con la asesoría de expertos nacionales en enfermedades infecciosas, neurología, pediatría, medicina de atención crítica, epidemiología de salud pública, y virología, en respuesta a la rápida aparición de la AFM. En estos momentos estamos actualizando este documento teniendo en cuenta las mejores prácticas en la atención de pacientes y experiencia de tratamiento obtenidas en los últimos cuatro años.

Análisis de laboratorio de muestras de PUI por AFM

  • Realizar pruebas a muestras de heces, sangre y líquido cefalorraquídeo de PUI para la detección de enterovirus y otros virus.
  • Recolectar datos de laboratorios fuera de los CDC sobre los resultados de sus propios análisis para completar los registros de los resultados de pruebas de laboratorio de todos los PUI.
  • Usar enfoques de secuenciación metagenómica para identificar patógenos (microbios) conocidos y desconocidos, que no están considerados en la actualidad en los enfoques que se concentran específicamente en el enterovirus EV-D68.
  • Desarrollar pruebas para buscar biomarcadores asociados a la AFM para la identificación más temprana de los niños en riesgo de quedar paralizados.
  • Investigar cómo el daño a la médula espinal en los pacientes con AFM podría ocurrir días o semanas después de una infección para comprender cómo los virus podrían estar causando esta enfermedad.

Consultar a expertos para comprender mejor la AFM

  • Establecer un grupo de trabajo dedicado a la AFM para propiciar la colaboración entre los CDC y la comunidad científica a fin de comprender mejor qué está causando la AFM, cómo prevenirla y cómo tratarla.
  • En septiembre del 2017 se organizó una sesión de consulta técnica de un día de duración con 12 expertos en AFM reconocidos nacionalmente, y 20 funcionarios médicos, epidemiólogos y científicos de laboratorio de los CDC para analizar cómo los virus podrían causar la AFM y cuáles virus tendrían más probabilidades de ser los responsables.

Educar a los proveedores de atención médica y al público

  • Trabajar con los departamentos de salud para que instruyan a los médicos en cada estado a fin de que estén atentos a los síntomas de la AFM, que sepan cómo reportar los PUI, qué muestras recolectar, y las consideraciones de abordaje clínico para los pacientes con AFM. Algunas actividades y materiales educativos incluyen alertas de salud, herramientas de apoyo, kits de herramientas, seminarios web, y publicaciones y presentaciones científicas.
  • Actualizar nuestro sitio web sobre la mielitis flácida aguda (AFM) regularmente con información nueva sobre la AFM, y la cantidad actual de casos confirmados de AFM. Este sitio web tiene información sobre la AFM y la investigación de los CDC, y una sección para proveedores de atención médica con información sobre las definiciones de caso de la AFM, recolección de datos y notificación de PUI, recolección y envío de muestras, y abordaje clínico de los pacientes.
  • Publicar los datos y los hallazgos de nuestra investigación sobre la AFM en las revistas científicas, y hacer presentaciones en conferencias de esta índole.

 

Comprender por qué los pacientes presentan la AFM

La AFM es una afección compleja y es difícil determinar por qué solo algunas personas pasan de tener una enfermedad respiratoria leve o fiebre a presentar la AFM.

  • Como la AFM afecta la médula espinal, encontrar un patógeno (microbio) en el líquido que rodea la médula espinal sería una buena evidencia para definir una causa. Los CDC han hecho pruebas a muchas muestras diferentes de pacientes con AFM en busca de una amplia gama de patógenos que pueden causar esta afección. Hemos detectado el virus Coxsackie A16, el enterovirus A71 (EV-A71) y el enterovirus D68 (EV-D68) en el líquido cefalorraquídeo de cuatro de los 484 casos confirmados de AFM desde el 2014, lo cual apunta a la causa de esta afección en esos casos. En todos los otros pacientes, ningún patógeno (microbio) ha sido detectado en el líquido cefalorraquídeo. La ausencia de un patógeno en la mayoría de los casos de AFM significa que aún no hemos encontrado una causa definitiva. También podría haber algo más que desencadene la AFM en los pacientes, como su respuesta inmunitaria a una infección o un factor genético que podría hacerlos más susceptibles a esta afección.
  • Las enfermedades respiratorias y la fiebre derivadas de infecciones virales, como las producidas por los enterovirus, son comunes, especialmente en los niños, y la mayoría de las personas se recupera. No sabemos por qué una pequeña cantidad de pacientes presentan AFM, mientras que la mayoría de las otras se recupera. Estamos investigando las siguientes posibilidades:
    • Infección directa por un virus en las motoneuronas (los nervios que hacen que los músculos se muevan)
    • Infección indirecta, donde un virus podría llevar a una respuesta inflamatoria o inmunitaria dirigida hacia las motoneuronas
    • Factores genéticos del hospedador en cuyo caso ciertos niños podrían ser más susceptibles que otros
  • En la mayoría de los pacientes, la AFM comenzó entre agosto y octubre, y se presentó un aumento de los casos cada dos años desde el 2014. Hay muchos virus que circulan con frecuencia en esa misma época del año, como los enterovirus, y esos virus se asociarán temporalmente a la AFM.
    • La gran cantidad de casos de AFM identificados en el 2014 coincidió con un brote nacional de enfermedad respiratoria grave causado por el enterovirus D68 (EV-D68). Los CDC están trabajando con colaboradores a nivel nacional para comprender la circulación anual de los enterovirus, como el EV-D68, y qué asociación podrían tener con la AFM.
    • Los enterovirus con más frecuencia causan una enfermedad leve. También pueden causar una enfermedad neurológica, como meningitis, encefalitis y debilidad flácida aguda de extremidades, pero estos son casos raros.

 

Casos de AFM en los Estados Unidos

Hasta ahora, en el 2018, hay 158 casos de mielitis flácida aguda confirmados en 36 estados. Estos 158 casos confirmados están entre el total de 311 casos notificados a los CDC de pacientes que están siendo investigados (PUI, por sus siglas en inglés).   Los CDC y los departamentos de salud estatales y locales todavía están investigando algunos de estos casos de PUI.

  • En el 2017, los CDC recibieron información de 35 casos confirmados de mielitis flácida aguda en 16 estados.
  • En el 2016, los CDC recibieron información de 149 casos confirmados de mielitis flácida aguda en 39 estados y en el Distrito de Columbia.
  • En el 2015, los CDC recibieron información de 22 casos confirmados de mielitis flácida aguda en 17 estados.
  • Desde agosto hasta diciembre del 2014, los CDC recibieron información de 120 personas con casos confirmados de AFM en 34 estados.

La cantidad de casos solo representa aquellos cuya información fue enviada a los CDC y que fueron confirmados por esta agencia.

Vea el gráfico que muestra los casos de AFM por año.

States with confirmed cases of AFM, 2018 (N=116)

 

Para obtener más información, consulte:

TOP