Skip navigation
Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades
 CDC Home Búsqueda Temas de Salud A-Z
Prevención del VIH entre los usuarios de drogas inyectables

 Prevención UDI/VIH
 Página principal
 Hojas informativas:
 La hepatitis viral
 Acceso a jeringuillas
 Tratamiento de abuso de sustancias
Folleto sobre el método integral
Escríbanos
Otros documentos en inglés
Comprehensive Approach Document
 Dear Colleague Letters
Explore IDU Topics
Other Publications
 Order Printed Materials
  Leyenda
Link to a PDF document Enlace a un documento en PDF
Link to a Non-CDC site
Enlace a un sitio web o documento fuera de los CDC que no necesariamente representa las opiniones de los CDC
Para leer los documentos en formato PDF, debe tener Adobe Acrobat (TM) Reader instalado en su computador. Descargue el Acrobat Reader.
Departamento de Salud y Recursos Humanos de los Estados Unidos

in English¿Qué podemos esperar del tratamiento de abuso de sustancias?
Junio de 2003


Las expectativas sobre los resultados del tratamiento de abuso de sustancias son a menudo elevadamente irrealistas.

Un mayor conocimiento sobre la naturaleza de la adicción y la eficacia del tratamiento de abuso de sustancias puede ayudar a tener expectativas más razonables y a comprender mejor los beneficios del tratamiento.


Las expectativas sobre los tratamientos de abuso de sustancias con frecuencia no responden a la realidad

Las expectativas son elevadas.

Muchas personas, incluso los mismos usuarios de drogas, tienen creencias erradas en cuanto a la adicción a las drogas y la forma de superarla. Dos de los mitos más generalizados son que “una persona puede dejar de usar drogas por sí sola” y que “la mayoría de los adictos puede abandonar las drogas permanentemente”. Estas ideas provienen en parte de la creencia que el uso continuo de las drogas es voluntario y de que la incapacidad de una persona de superar la adicción se debe únicamente a un problema de personalidad o a una falta de fuerza de voluntad.

Los niveles de éxito alcanzados en nuestra sociedad en el tratamiento de condiciones crónicas o de la adicción al alcohol o a la nicotina son distintos de aquellos registrados en el tratamiento de la adicción a las drogas inyectables.

Se entiende y acepta bien la naturaleza altamente adictiva de la nicotina así como las dificultades para abandonar el hábito de fumar. Para dejar de fumar generalmente se requieren varios intentos así como el uso de recursos terapéuticos, que van desde los parches y goma de mascar con nicotina hasta antidepresivos, hipnotismo y acupuntura. Sólo entre un 3% y un 7% de aquellos que tratan de abandonar el hábito por sí solos tienen éxito cada año. No existe un gran estigma en cuanto a las recaídas en el hábito de fumar. Más bien se alienta a los fumadores a volver a intentarlo. El público también comprende mejor el alcoholismo como enfermedad y tiene expectativas más realistas sobre el éxito de los tratamientos. Generalmente se reconoce y acepta que existe un potencial de recaída luego de un tratamiento de alcoholismo. Ahora bien, las reacciones sociales cuando una persona recae en el uso de drogas inyectables por lo general son extremadamente negativas.

Del mismo modo, la sociedad comprende que las enfermedades crónicas, como la diabetes o la alta presión arterial, no pueden ser “curadas” sino sólo tratadas y controladas durante muchos años para reducir sus efectos, que pueden ser muy graves. Sin embargo, por lo general se tiende a pensar que debería ser posible curar de manera permanente a una persona que sufre de adicción a las drogas inyectables o de otro tipo. Si no ocurre una “cura”, entonces se considera que el tratamiento es inútil y no merece el apoyo o recursos de la sociedad.

La realidad con frecuencia no responde a estas expectativas.

Muchos estudios han demostrado que es muy difícil para los usuarios de drogas inyectables (UDI) y para las personas adictas a drogas como la cocaína abandonar el hábito por sí solos. Las investigaciones también han demostrado que es común sufrir recaídas en el hábito de uso de drogas y que es difícil para los UDI y aquellos adictos a otras drogas lograr prescindir de ellas por completo y de forma permanente, incluso después del tratamiento. Muchas de las personas que tienen problemas de adicción también sufren de trastornos de salud mental, lo cual dificulta aún más su recuperación.

Las investigaciones han proporcionado algunas explicaciones sobre esta brecha.

En las últimas dos décadas se ha logrado entender con mayor claridad el fenómeno de la adicción, lo cual ayuda a conciliar las expectativas y la realidad:

  • La adicción es una enfermedad del cerebro. El uso de drogas durante un período prolongado produce cambios significativos en la estructura y funcionamiento del cerebro que causan una necesidad incontrolable y compulsiva de obtener y utilizar estas sustancias.
  • La adicción es una enfermedad polifacética. Se trata del “trastorno de conducta” por excelencia, tiene repercusiones profundas en la salud física, emocional y mental de la persona así como en la de sus familias, colegas, vecinos y comunidad.
  • La adicción es una enfermedad crónica tratable. Los cambios en la estructura y funcionamiento del cerebro causados por las drogas persisten durante mucho tiempo después de interrumpir su uso. Por lo tanto la “cura” no necesariamente constituye una meta viable o apropiada. Sin embargo, el tratamiento de abuso de sustancias puede abordar de forma eficaz las múltiples facetas de la adicción.

¿Cuáles serían algunas expectativas realistas del tratamiento de abuso de sustancias?

Las investigaciones han demostrado que un tratamiento de abuso de sustancias completo y prolongado:

  • puede ayudar a los individuos a reducir o abandonar el uso de drogas ilegales o peligrosas, mejorando considerablemente de este modo su funcionamiento en la familia, lugar de trabajo y en la sociedad; y
  • es tan eficaz como los tratamientos de otras condiciones crónicas, como la diabetes o el asma.

Las investigaciones también han demostrado que existe una gran variedad de enfoques eficaces del tratamiento de abuso de sustancias que pueden ayudar a lograr un control del hábito a largo plazo. Dicho control permite que las personas afectadas logren metas importantes, como reducir el uso de drogas así como su participación en actos delictivos, obtener empleo legal y gozar de una situación de vida más estable.

La experiencia ha demostrado ampliamente que existe una serie de asuntos clave para un tratamiento de abuso de sustancias eficaz.

  • El tratamiento debe estar disponible con facilidad para aquellas personas que lo necesitan.
  • Los individuos necesitan participar en el tratamiento durante un período adecuado. Por ejemplo, una participación en programas de régimen residencial o ambulatorio durante menos de noventa días no tendrá eficacia o solo será limitada. Los pacientes deben recibir tratamiento de mantenimiento con metadona durante un mínimo de doce meses.
  • Los tratamientos de muchas condiciones crónicas incluyen decisiones diarias acerca de dieta, ejercicio o medicamentos. Del mismo modo, la “recuperación” de la adicción a las drogas es un proceso dinámico que requiere que la persona se decida a “permanecer sobria” un día a la vez. La recuperación exige un esfuerzo a largo plazo, con frecuencia son necesarias varias fases de tratamiento.
  • La adicción con frecuencia va acompañada de otros problemas físicos o mentales. El plan de tratamiento debe tomarlos en consideración.
  • Los programas de tratamiento funcionan mejor si están adaptados a las características y necesidades de las personas. No existe un tratamiento único que sea apropiado para todos.
  • El tratamiento debe ser evaluado a intervalos regulares a fin de modificarlo según convenga.
  • Los tratamientos de muchas condiciones crónicas incluyen decisiones diarias acerca de dieta, ejercicio o medicamentos. Del mismo modo, la “recuperación” de la adicción a las drogas es un proceso dinámico que requiere que la persona se decida a “permanecer sobria” un día a la vez. La recuperación exige un esfuerzo a largo plazo, con frecuencia son necesarias varias fases de tratamiento.
  • La adicción con frecuencia va acompañada de otros problemas físicos o mentales. El plan de tratamiento debe tomarlos en consideración.
  • Los programas de tratamiento funcionan mejor si están adaptados a las características y necesidades de las personas. No existe un tratamiento único que sea apropiado para todos.
  • El tratamiento debe ser evaluado a intervalos regulares a fin de modificarlo según convenga.

Para obtener más información sobre este tema

Lea la hoja informativa general de esta serie sobre los usuarios de drogas y el tratamiento de abuso de sustancias: “Tratamiento de abuso de sustancias para los usuarios de drogas inyectables: Una estrategia con múltiples beneficios.” Ésta proporciona información básica, vínculos a otras hojas informativas de esta serie y vínculos a otra información útil (tanto impresa como en Internet).

Visite los sitios web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y de la Academia para el Desarrollo EducativoEnlace a un sitio fuera de los CDC. para consultar estos materiales y otros relacionados:

  • Preventing Blood-borne Infections Among Injection Drug Users: A Comprehensive Approach (en inglés), el cual proporciona amplia información de fondo sobre la infección de VIH y hepatitis viral en los UDI y el entorno jurídico, social y de política, y describe las estrategias y principios de un enfoque integral para responder a estos problemas.
  • Intervenciones para aumentar el acceso de usuarios de drogas inyectables a jeringuillas estériles, una serie de seis hojas informativas.
  • El uso de drogas, el VIH y el sistema de justicia penal (en inglés), una serie de ocho hojas informativas.

Consulte estas fuentes de información:

Appel PW, Joseph H, Kott A, et al. Selected in-treatment outcomes of long-term methadone maintenance treatment patients in New York State.Enlace a un sitio fuera de los CDC. Mt. Sinai Journal of Medicine 2001;68(1):55-61.

Kwiatkowski CF, Booth RE. Methadone maintenance as HIV risk reduction with street-recruited injecting drug users. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 2001;26(5):483-489.

Leshner A. Addiction is a brain disease.Enlace a un sitio fuera de los CDC. Issues in Science and Technology 2001;17(3).

McLellan AT, Woody GE, Metzger D, et al. Evaluating the effectiveness of addiction treatments: reasonable expectations, appropriate comparisons. Milbank Quarterly 1996;74(1):51-85.

National Institutes of Health. Effective medical treatment of opiate addiction. NIH Consensus Statement Online.Enlace a un sitio fuera de los CDC. Bethesda (MD): NIH; 1997, Nov 17-19;15(6):1-38.

National Institute on Drug Abuse. Principles of drug addiction treatment: a research-based guide.Enlace a un sitio fuera de los CDC. Rockville (MD): NIDA; 1999. NIH Publication No. 99-4180.

 

Este sitio web de los CDC no se revisa ni se actualiza, por lo que la información que contiene no es vigente. El sitio se mantiene como una fuente de consulta para investigadores y otras personas que busquen información con una visión histórica.

designed by mike oppenheimer  
   
Inicio de la página

Declaración de privacidad | Acceso

GobiernoUSA.gov, portal oficial en español del Gobierno de los EE. UU.