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Las expectativas sobre los resultados del tratamiento de abuso de sustancias son a menudo elevadamente irrealistas. Un mayor conocimiento sobre la naturaleza de la adicción y la eficacia del tratamiento de abuso de sustancias puede ayudar a tener expectativas más razonables y a comprender mejor los beneficios del tratamiento. Las expectativas sobre los tratamientos de abuso de sustancias con frecuencia no responden a la realidad Las expectativas son elevadas. Muchas personas, incluso los mismos usuarios de drogas, tienen creencias erradas en cuanto a la adicción a las drogas y la forma de superarla. Dos de los mitos más generalizados son que “una persona puede dejar de usar drogas por sí sola” y que “la mayoría de los adictos puede abandonar las drogas permanentemente”. Estas ideas provienen en parte de la creencia que el uso continuo de las drogas es voluntario y de que la incapacidad de una persona de superar la adicción se debe únicamente a un problema de personalidad o a una falta de fuerza de voluntad. Los niveles de éxito alcanzados en nuestra sociedad en el tratamiento de condiciones crónicas o de la adicción al alcohol o a la nicotina son distintos de aquellos registrados en el tratamiento de la adicción a las drogas inyectables. Se entiende y acepta bien la naturaleza altamente adictiva de la nicotina así como las dificultades para abandonar el hábito de fumar. Para dejar de fumar generalmente se requieren varios intentos así como el uso de recursos terapéuticos, que van desde los parches y goma de mascar con nicotina hasta antidepresivos, hipnotismo y acupuntura. Sólo entre un 3% y un 7% de aquellos que tratan de abandonar el hábito por sí solos tienen éxito cada año. No existe un gran estigma en cuanto a las recaídas en el hábito de fumar. Más bien se alienta a los fumadores a volver a intentarlo. El público también comprende mejor el alcoholismo como enfermedad y tiene expectativas más realistas sobre el éxito de los tratamientos. Generalmente se reconoce y acepta que existe un potencial de recaída luego de un tratamiento de alcoholismo. Ahora bien, las reacciones sociales cuando una persona recae en el uso de drogas inyectables por lo general son extremadamente negativas. Del mismo modo, la sociedad comprende que las enfermedades crónicas, como la diabetes o la alta presión arterial, no pueden ser “curadas” sino sólo tratadas y controladas durante muchos años para reducir sus efectos, que pueden ser muy graves. Sin embargo, por lo general se tiende a pensar que debería ser posible curar de manera permanente a una persona que sufre de adicción a las drogas inyectables o de otro tipo. Si no ocurre una “cura”, entonces se considera que el tratamiento es inútil y no merece el apoyo o recursos de la sociedad. La realidad con frecuencia no responde a estas expectativas. Muchos estudios han demostrado que es muy difícil para los usuarios de drogas inyectables (UDI) y para las personas adictas a drogas como la cocaína abandonar el hábito por sí solos. Las investigaciones también han demostrado que es común sufrir recaídas en el hábito de uso de drogas y que es difícil para los UDI y aquellos adictos a otras drogas lograr prescindir de ellas por completo y de forma permanente, incluso después del tratamiento. Muchas de las personas que tienen problemas de adicción también sufren de trastornos de salud mental, lo cual dificulta aún más su recuperación. Las investigaciones han proporcionado algunas explicaciones sobre esta brecha. En las últimas dos décadas se ha logrado entender con mayor claridad el fenómeno de la adicción, lo cual ayuda a conciliar las expectativas y la realidad:
¿Cuáles serían algunas expectativas realistas del tratamiento de abuso de sustancias? Las investigaciones han demostrado que un tratamiento de abuso de sustancias completo y prolongado:
Las investigaciones también han demostrado que existe una gran variedad de enfoques eficaces del tratamiento de abuso de sustancias que pueden ayudar a lograr un control del hábito a largo plazo. Dicho control permite que las personas afectadas logren metas importantes, como reducir el uso de drogas así como su participación en actos delictivos, obtener empleo legal y gozar de una situación de vida más estable. La experiencia ha demostrado ampliamente que existe una serie de asuntos clave para un tratamiento de abuso de sustancias eficaz.
Para obtener más información sobre este tema Lea la hoja informativa general de esta serie sobre los usuarios de drogas y el tratamiento de abuso de sustancias: “Tratamiento de abuso de sustancias para los usuarios de drogas inyectables: Una estrategia con múltiples beneficios.” Ésta proporciona información básica, vínculos a otras hojas informativas de esta serie y vínculos a otra información útil (tanto impresa como en Internet). Visite los sitios web de los Centros para el
Control y la Prevención de Enfermedades y de la Academia
para el Desarrollo Educativo
Consulte estas fuentes de información: Appel PW, Joseph H, Kott A, et al. Selected
in-treatment outcomes of long-term
methadone maintenance treatment patients
in New York State. Kwiatkowski CF, Booth RE. Methadone maintenance as HIV risk reduction with street-recruited injecting drug users. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 2001;26(5):483-489. Leshner A. Addiction
is a brain disease. McLellan AT, Woody GE, Metzger D, et al. Evaluating the effectiveness of addiction treatments: reasonable expectations, appropriate comparisons. Milbank Quarterly 1996;74(1):51-85. National Institutes of Health. Effective
medical treatment of opiate addiction. NIH
Consensus Statement Online. National Institute on Drug Abuse. Principles
of drug addiction treatment: a research-based guide.
Este sitio web de los CDC no se revisa ni se actualiza, por lo que la información que contiene no es vigente. El sitio se mantiene como una fuente de consulta para investigadores y otras personas que busquen información con una visión histórica. |
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