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Rubéola: Asegúrese de que su hijo sea vacunado

Madre con su hija pequeña leyendo un libroLa rubéola por lo general es leve en los niños. Pero en algunas personas —especialmente en las mujeres embarazadas y sus bebés en gestación— puede ser grave. Asegúrese de que usted y su hijo estén protegidos contra la rubéola al vacunarse cuando corresponda.

La rubéola es una enfermedad contagiosa causada por un virus. También es conocida como el sarampión alemán o el sarampión de los tres días. Pero no confunda la rubéola (que en inglés es rubella) con el sarampión, que en inglés a veces lo llaman rubeola. Las dos enfermedades tienen características similares, como el sarpullido rojo, pero son causadas por diferentes tipos de virus.

El virus de la rubéola se puede encontrar en las secreciones de la nariz y la garganta de las personas infectadas, como la saliva, el esputo o el moco nasal. Usted puede transmitir el virus a otras personas a través de los estornudos o la tos.

Información sobre la rubéola

La rubéola, cuyo nombre significa "rojito", fue considerada como un tipo de sarampión hasta 1814, cuando científicos alemanes la describieron como una enfermedad completamente diferente. Entre 1963 y 1965, se extendió por todo el mundo una epidemia de rubéola. Tan solo en los Estados Unidos, cerca de 11 000 bebés murieron y 20 000 presentaron defectos de nacimiento (congénitos) ocasionados por esta enfermedad.

Después de que se autorizó el uso de la vacuna contra la rubéola en 1969, la cantidad de personas que la contraían en los Estados Unidos disminuyó rápidamente. La vacuna contra la rubéola se sigue utilizando en todo el mundo.

En los niños pequeños, la rubéola por lo general es leve, con pocos síntomas evidentes. Puede ser que tengan fiebre y que les duela la garganta. Los adultos, por su parte, es más probable que tengan dolores de cabeza, conjuntivitis y malestar general 1 a 5 días antes de que aparezca el sarpullido. Los adultos también tienden a tener más complicaciones, incluidos dolores e hinchazón en las articulaciones y, con menor frecuencia, artritis, especialmente en las mujeres. Una infección cerebral llamada encefalitis es una complicación rara, pero grave, que puede afectar a los adultos con rubéola. Sin embargo, la consecuencia más grave de una infección por rubéola es el daño que puede causar al bebé en gestación de una mujer embarazada.

La rubéola es peligrosa para las mujeres embarazadas y sus bebés en gestación

Las mujeres embarazadas que se infectan con el virus de la rubéola también exponen a sus bebés. Esto puede causar defectos de nacimiento graves como problemas cardiacos, pérdida de la audición y la vista, discapacidad mental o daños en el bazo o el hígado. Los defectos de nacimiento graves son más frecuentes si la mujer se infecta al comienzo del embarazo, especialmente durante las 12 primeras semanas. Contraer la infección de la rubéola durante el embarazo también puede ocasionar un aborto espontáneo o parto prematuro.

Lea los informes sobre tres bebés* que nacieron en los Estados Unidos con defectos congénitos y afecciones graves debido a la infección por rubéola que contrajeron sus madres durante el embarazo.

Las mujeres embarazadas no deben recibir la vacuna contra la rubéola. Deben esperar hasta después de que hayan dado a luz para vacunarse.

Niñita pequeña jugandoSi está planeando quedar embarazada, asegúrese primero de estar protegida contra esta enfermedad. Un análisis de sangre (valores de anticuerpos) realizado por su médico le puede indicar si usted ya es inmune a la rubéola. Si no lo es, debería vacunarse. Espere por lo menos cuatro semanas antes de quedar embarazada.

Los niños también deben vacunarse cuando corresponda* para evitar que transmitan la rubéola a mujeres embarazadas.

La vacuna MMR previene la rubéola y los defectos de nacimiento

La vacuna contra la rubéola está incluida en la combinación triple, conocida como MMR, que también protege contra el sarampión y las paperas. La vacuna MMR es segura y eficaz y se ha usado ampliamente en los Estados Unidos por más de 20 años.

En los Estados Unidos, se recomienda que los niños reciban 2 dosis:

  • la primera dosis entre los 12 y 15 meses de edad, y
  • la segunda dosis antes de comenzar la escuela, entre los 4 y 6 años.

En el 2004, se autorizó el uso de una segunda combinación de vacunas, la MMRV (contra sarampión, paperas, rubéola y varicela). El pediatra de su hijo puede ayudarlo a elegir entre aplicar la vacuna MMR y la vacuna contra la varicela por separado o solo la combinada MMRV.

Seguir el calendario de vacunación recomendado es la mejor manera de proteger de la rubéola a su hijo y a otras personas, incluidas las mujeres embarazadas y sus bebés en gestación.

La vacuna MMR para adultos: la opción responsable

Dos niños pequeñosEn el año 2004, se declaró que la rubéola había sido eliminada en los Estados Unidos. Sin embargo, esta enfermedad es todavía común en otros lugares del mundo. Las personas que entran a los Estados Unidos y que tengan rubéola pueden introducir al país el virus en cualquier momento. Además, las personas que residen en los Estados Unidos que no están vacunadas y viajan al extranjero pueden infectarse y traer la enfermedad al país sin saberlo.

Todas las personas que nacieron en 1957 o después, que no hayan tenido rubéola ni hayan sido vacunadas contra la enfermedad, deben recibir al menos una dosis de la vacuna MMR. Si usted no está seguro de estar protegido contra la rubéola, pídale a su médico que le haga un examen de sangre para saber si es inmune a esa enfermedad.

La vacuna MMR lo protege a usted y a quienes lo rodean para que no contraigan la infección, y puede proteger a las mujeres embarazadas y a sus bebés en gestación contra defectos de nacimiento graves y la muerte.

¿Puedo obtener ayuda para pagar por las vacunas?

Mujer embarazada leyendo un libro a su hijaLa mayoría de los planes de seguro médico cubre el costo de las vacunas. Sin embargo, es recomendable que verifique con su companía aseguradora antes de ir al doctor. Sepa cómo puede pagar por las vacunas.*

Si no tiene seguro o su seguro no cubre el costo de las vacunas para sus hijos, el Programa de Vacunas para Niños (VFC, por sus siglas en inglés) puede ayudarlo. Este programa ayuda a las familias de los niños que reúnen los requisitos y que, de otra manera, no podrían recibir las vacunas. Para obtener más información, visite el sitio web del VFC o pregúntele al pediatra de sus hijos. Usted también puede comunicarse con el coordinador del VFC de su estado.*

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés.

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