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El nuevo año escolar empieza pronto: ¿su hijo está al día con las vacunas?

Grupo de niños de escuela primariaAsegúrese de que sus hijos estén al día con las vacunas antes de que comiencen las clases.

Los niños en edad escolar, desde los más pequeños hasta los estudiantes universitarios, necesitan vacunas. Asegurarse de que los niños reciban todas las vacunas a tiempo es una de las cosas más importantes que usted puede hacer como papá o mamá para garantizar la salud a largo plazo de sus hijos, así como la de sus amigos, compañeros de clases y del resto de la comunidad.

Los CDC tienen recursos y herramientas en Internet para ayudar a los padres y a los médicos a asegurarse de que todos los niños estén al día con las vacunas recomendadas y protegidos contra enfermedades graves. Llévelos al médico si descubre que necesitan vacunas para protegerlos contra enfermedades graves.

Lo que todos los padres necesitan saber

Para mantener sanos a los niños en las escuelas, su estado puede exigir que los niños que van a clases se vacunen contra ciertas enfermedades, como la tosferina (pertussis). Si no está seguro sobre los requisitos escolares de su estado, este es el momento para consultar al médico de su hijo, a la escuela o a su departamento de salud. De esa manera, su hijo puede recibir todas las vacunas que necesite antes de que comience el ajetreo del regreso a clases.

Utilice los recursos y las herramientas que tienen los CDC en Internet para revisar cuáles son las vacunas que se recomiendan para sus hijos.

Todavía se presentan brotes de enfermedades

Es cierto que gracias a las vacunas, algunas enfermedades que se pueden prevenir con ellas se han vuelto poco frecuentes. Sin embargo, todavía se presentan casos y brotes. Los Estados Unidos presentaron una cifra récord de casos de sarampión durante el 2014, con 668 casos en 27 estados reportados al Centro Nacional de Vacunación y Enfermedades Respiratorias (NCIRD) de los CDC. Esta es la mayor cantidad de casos desde que se documentó la eliminación del sarampión en los Estados Unidos en el 2000. Desde el 1.o de enero hasta el 26 de junio del 2015 ha habido 178 casos de sarampión y 5 brotes reportados en los Estados Unidos.

Desde el 1.o de enero hasta el 10 de julio del 2015, se han reportado casi 9000 casos de tosferina a los CDC en los 50 estados, Washington, D.C. y Puerto Rico.

Los brotes de tosferina se pueden presentar en las escuelas secundarias medias y superiores al debilitarse el efecto de las vacunas infantiles. Las personas vacunadas contra la tosferina pero que aún así se enferman tienen muchas más probabilidades de tener una enfermedad leve en comparación con aquellas que nunca recibieron la vacuna.

Asegurarse de que sus hijos estén al día con las vacunas es la mejor manera de proteger a sus comunidades y escuelas de brotes que puedan causar enfermedades y muertes que se hubieran podido evitar.

Recibir todas las dosis recomendadas de cada vacuna proporciona la mejor protección posible a los niños.

Vacunas para sus hijos pequeños (recién nacidos hasta los 6 años)

Durante los primeros años de vida, sus hijos necesitan vacunas para protegerlos de 14 enfermedades que pueden ser graves y que incluso pueden causar la muerte. Los padres que optan por no vacunar a sus hijos aumentan el riesgo de enfermedades no solo para sus propios niños, sino también para otros pequeños y adultos en toda la comunidad. Por ejemplo, los bebés recién nacidos (que son vulnerables y muy pequeños para recibir la protección máxima de todas las dosis recomendadas de vacunas) o las personas con sistemas inmunitarios debilitados (como algunas con cáncer o que han recibido trasplantes de órganos) también tienen un riesgo más alto de contraer enfermedades.

Las vacunas contra la influenza (gripe) se recomiendan para todos los niños que asisten a centros prescolares o a escuelas primarias, para ayudar a mantenerlos sanos. De hecho, todos los niños de 6 meses o más deberían vacunarse contra la influenza. La vacunación de todos sus hijos, así como del resto de la familia y de las personas encargadas de cuidarlos, puede ayudar a proteger a los bebés menores de 6 meses. Pídale al médico o al enfermero que atiende a su familia que les pongan las vacunas contra la influenza en inyección o atomizador nasal para protegerlos contra esta enfermedad.

Los padres pueden obtener información sobre las vacunas que sus hijos necesitan y cuándo se deben administrar las dosis en el calendario de vacunas infantiles* recomendado por los CDC.

Vacunas para sus preadolescentes y adolescentes (desde los 7 hasta los 18 años)

¡Los preadolescentes y los adolescentes también necesitan vacunas! A medida que los niños crecen todavía tienen riesgo de contraer ciertas enfermedades. Antes de regresar al colegio, se recomienda que los niños de 11 a 12 años reciban tres vacunas para que sigan protegidos: la vacuna contra el VPH, la Tdap y la vacuna antimeningocócica conjugada.

La vacuna contra el VPH es importante porque puede prevenir las infecciones causadas por este virus que pueden causar cáncer más tarde en la vida. Para otras enfermedades, como la tosferina, la protección de la vacuna recibida en la infancia desaparece con el tiempo. Por eso se recomienda que los niños de 11 a 12 años también reciban una vacuna de refuerzo llamada Tdap para protegerlos de la tosferina, el tétanos y la difteria. La vacuna antimeningocócica conjugada ayuda a prevenir dos de la tres causas más frecuentes de enfermedad meningocócica, que pueden ser muy graves y hasta mortales.

Es importante saber que la influenza puede ser grave, aun para las personas jóvenes y sanas. Los preadolescentes y adolescentes no son la excepción. Por lo tanto, cada año los niños mayores deben recibir por lo menos una vacuna contra la influenza (la inyectable o en atomizador nasal para los niños sanos).

Para saber más sobre las vacunas para los preadolescentes y adolescentes, hable con el proveedor de atención médica de su hijo o visite las páginas sobre vacunas para preadolescentes y adolescentes (en inglés). Los CDC proveen un calendario de vacunación recomendado para personas entre los 7 y los 18 años, dirigido a padres y médicos, para proteger a los preadolescentes y adolescentes de enfermedades prevenibles con vacunas. Si sus hijos preadolescentes o adolescentes todavía no han recibido sus vacunas, debería llevarlos para que se pongan al día lo antes posible.

Aún está a tiempo

Recibir todas las dosis recomendadas de cada vacuna proporciona la mejor protección posible a los niños. Si a un niño le falta alguna vacuna, el profesional de atención médica de su hijo puede usar el calendario de vacunación de actualización para que se ponga al día.

Tenga en cuenta que hay muchas oportunidades para que su hijo preadolescente o adolescente se ponga al día con sus vacunas. Los preadolescentes y los adolescentes por lo general ven a sus médicos u otros profesionales de atención médica para que les hagan los chequeos antes de participar en deportes, campamentos, viajes y cuando se inscriben a la universidad. ¡Gánele al ajetreo del regreso a la escuela y use estas oportunidades para vacunar a su hijo preadolescente o adolescente hoy mismo!

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