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Ayude a proteger a su preadolescente y adolescente contra la enfermedad meningocócica

Grupo de adolescentesAsegúrese de que su preadolescente y adolescente reciba la vacuna antimeningocócica conjugada para obtener protección contra la enfermedad meningocócica, una enfermedad muy grave, con la cual la muerte puede ocurrir tan solo en unas pocas horas. Se recomienda la administración de la vacuna antimeningocócica conjugada a los 11 y 12 años de edad y una dosis de refuerzo a los 16 años.

¿Sabía que en los Estados Unidos se registran aproximadamente entre 600 y 1000 casos de enfermedad meningocócica cada año? La enfermedad meningocócica puede ser muy grave y hasta mortal en 48 horas o menos. Lo bueno es que hay una vacuna para ayudar a prevenir dos de las tres cepas que más comúnmente causan la enfermedad meningocócica en los Estados Unidos.

Vacuna recomendada para todos los preadolescentes y adolescentes

Una adolescente recibiendo la inyección de una vacuna

La vacuna antimeningocócica conjugada se recomienda como parte de las vacunas de rutina a niños de 11 a 12 años. Una dosis de refuerzo es necesaria a los 16 años.

La vacuna antimeningocócica conjugada se recomienda como parte de la vacunación de rutina a todos los preadolescentes y adolescentes desde los 11 hasta los 18 años. Los preadolescentes deben recibir la primera dosis de esta vacuna en su chequeo médico de los 11 a 12 años. También se recomienda a los adolescentes que reciban una dosis de refuerzo a los 16 años. Si se le pasó una dosis a su adolescente, hable con el médico para ver si la puede recibir ahora, en especial si su hijo va a comenzar la universidad y vivirá en dormitorios universitarios.

Efectos secundarios y riesgos de la vacuna

La vacuna antimeningocócica conjugada es segura, pero pueden presentarse efectos secundarios. La mayoría de los efectos secundarios son leves o moderados, lo que significa que no afectan las actividades diarias. Los efectos secundarios más comunes en los preadolescentes y adolescentes ocurren en el sitio donde se les administra la vacuna (en el brazo), lo que puede incluir dolor y sensibilidad al tacto, hinchazón y endurecimiento de la piel. Otros efectos secundarios frecuentes incluyen náuseas, sentirse un poco mal y tener dolor de cabeza. Por lo general, estas reacciones duran poco tiempo y desaparecen por sí solas en unos pocos días. En los preadolescentes y adolescentes también está el riesgo de desmayarse después de recibir esta o cualquier otra vacuna.

¿Qué es la enfermedad meningocócica?

La enfermedad meningocócica es el término que se usa para referirse a cualquier enfermedad causada por las bacterias Neisseria meningitidis, también conocidas como bacterias meningocócicas. Las dos enfermedades más graves y frecuentes causadas por las bacterias meningocócicas son la meningitis (una infección del líquido y del recubrimiento que rodean al cerebro y la médula espinal) y la septicemia (una infección del torrente sanguíneo).

Un hombre con un brazo protésico

Aproximadamente entre 11 y 19 de cada 100 sobrevivientes de la enfermedad meningocócica presentarán discapacidades a largo plazo, como pérdida de una o más extremidades, sordera, problemas del sistema nervioso o daño cerebral.

Incluso con un tratamiento con antibióticos, entre 10 y 15 de 100 personas infectadas por la enfermedad meningocócica morirán. Aproximadamente entre 11 y 19 de cada 100 sobrevivientes presentarán discapacidades a largo plazo, como pérdida de una o más extremidades, sordera, problemas del sistema nervioso o daño cerebral.

¿Cómo se propaga la enfermedad meningocócica?

Las bacterias que causan la enfermedad meningocócica se propagan de una persona a otra a través de las secreciones respiratorias (como la saliva, al besar o toser) durante el contacto cercano o prolongado, en especial entre las personas que comparten una habitación o viven en la misma casa. Si bien cualquier persona puede contraer la enfermedad meningocócica, los adolescentes y los estudiantes de primer año de universidad que viven en residencias universitarias corren un riesgo mayor.

Muchas personas pueden "portar" las bacterias meningocócicas, sin presentar la enfermedad meningocócica. Ser portador significa que las bacterias viven en la nariz o la garganta, pero que no invaden el organismo y no enferman a la persona. Por lo tanto, los portadores no presentan síntomas de la enfermedad meningocócica. Dado que las bacterias antimeningocócicas son transmitidas con mayor frecuencia por las personas que portan estas bacterias, la mayoría de los casos de enfermedad meningocócica parecen ser aleatorios y no están vinculados a otros casos. Casi todos los casos de la enfermedad meningocócica (98 de cada 100) son esporádicos. Sin embargo, cualquier persona en contacto cercano con una persona que haya recibido un diagnóstico de esta enfermedad presenta el mayor riesgo de contraer la infección.

Brotes de enfermedad meningocócica en las noticias

Meningococcal Disease Outbreaks in the News

Dos universidades de los EE. UU. presentan brotes no relacionados de enfermedad meningocócica del serogrupo B. Infórmese más sobre cada uno de estos brotes:

Los brotes de la enfermedad meningocócica pueden ocurrir en comunidades, escuelas, universidades, prisiones y diversas poblaciones. Muy pocos (2 de cada 100) casos ocurren como parte de un brote.

Síntomas de la enfermedad meningocócica

Los síntomas de la enfermedad meningocócica pueden incluir la aparición repentina de fiebre alta, dolor de cabeza o rigidez en el cuello. Puede comenzar con síntomas similares a los de la influenza (gripe), y con frecuencia causar también náuseas, vómitos, aumento de la sensibilidad a la luz, sarpullido y confusión.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

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