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Protéjase y proteja a su familia contra la influenza

Familia que juega en la nieveCada temporada de influenza (gripe), este virus causa millones de casos de enfermedad, cientos de miles de hospitalizaciones y miles, o a veces decenas de miles, de muertes. La vacunación puede reducir los casos de influenza, las visitas al médico, las faltas al trabajo y a la escuela, y también puede prevenir hospitalizaciones relacionadas con esa enfermedad. Por lo general, la actividad de la influenza llega a su punto máximo en febrero. Si todavía no se ha vacunado esta temporada, debería hacerlo ahora. ¡No es demasiado tarde!

Las personas sanas pueden enfermarse gravemente a causa de la influenza y contagiársela a sus amigos y seres queridos.

A continuación están las medidas más importantes para ayudar a proteger a su familia contra la influenza esta temporada.

Tome 3 medidas para combatir la influenza

  1. La primera y mejor manera de protegerse contra esta enfermedad es ponerse la vacuna cada temporada de influenza.
  • Se recomienda que todas las personas de 6 meses de edad o más se vacunen contra la influenza todos los años, con pocas excepciones.
  • Esta temporada hay vacunas contra la influenza creadas para proteger contra tres virus distintos (llamadas vacunas "trivalentes"). Además, también hay vacunas contra la influenza creadas para proteger contra cuatro virus distintos (llamadas vacunas "cuatrivalentes"). Después de recibir la vacuna, el cuerpo tarda unas dos semanas en producir anticuerpos para protegerlo de los virus de la influenza. Se prevé que todavía quedan muchas semanas de actividad de la influenza esta temporada, así que aún hay tiempo para vacunarse si no lo ha hecho. Mientras los virus de la influenza estén circulando, la vacuna puede protegerlo contra esta enfermedad.
  • Un recordatorio importante para los padres y cuidadores: Muchos niños que reciben la vacuna contra la influenza por primera vez necesitarán 2 dosis para estar protegidos. Si un niño no ha recibido su primera dosis, vacúnelo ahora. En el caso de aquellos que hayan recibido una dosis y tengan menos de 8 años, los padres deben confirmar con el médico del niño u otro profesional de la salud si se necesita una segunda dosis para lograr la mejor protección posible.
  • Los CDC no recomiendan una vacuna contra la influenza más que otra. Lo importante es vacunarse todos los años.
  1. Tome medidas preventivas diarias para detener la propagación de microbios.
  • Cuando sea posible, trate de evitar el contacto cercano con personas enfermas. Si usted se enferma, limite lo más que pueda el contacto con los demás para evitar contagiarlos. Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón. Si no hay agua y jabón, frótese las manos con un producto a base de alcohol. También limpie y desinfecte las superficies y los objetos que puedan estar contaminados con microbios como los de la influenza.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca porque de esta manera se propagan los microbios. Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude.
  1. Tome medicamentos antivirales contra la influenza si su médico se los receta.
  • Si usted contrae influenza, se pueden usar medicamentos antivirales para tratar la enfermedad. Si tiene alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza y comienza a tener síntomas de esta enfermedad, pregúntele de inmediato a su médico acerca de los medicamentos antivirales. El tratamiento oportuno con antivirales puede salvar la vida, en especial en el caso de las personas con alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza.

Las personas que tienen alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza deben contactar de inmediato a un profesional de la salud si presentan síntomas de esta enfermedad, aun cuando se hayan vacunado esta temporada.

Abuelo con su nieta en los hombros

Algunas personas tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones graves relacionadas con la influenza, como niños menores y adultos de 65 años o más.

¿Quién está en riesgo?

Todos están en riesgo de contraer la influenza. En millones de personas al año, la influenza puede causar fiebre, tos, dolor de garganta, moqueo o congestión nasal, dolores musculares y de cabeza, escalofríos y fatiga. Pero en algunas personas, la influenza puede ser más grave. Puede que no sepa que la influenza también causa más de 200 000 hospitalizaciones relacionadas con esta enfermedad al año y que puede ser mortal. Los CDC estiman que, entre 1976 y el 2007, las muertes anuales asociadas a la influenza en los Estados Unidos fluctuaron entre un mínimo de cerca de 3000 hasta un máximo de alrededor de 49 000.

Algunas personas tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones graves relacionadas con la influenza —como la neumonía— o de que empeore una afección crónica existente. Para aquellas personas que tienen un riesgo mayor de sufrir complicaciones es especialmente importante que se vacunen cada temporada. También es importante que esas personas hablen de inmediato con un médico acerca de tomar antivirales si presentan síntomas de la influenza. Algunos de los grupos que tienen un riesgo mayor son los siguientes:

Y las personas que tienen ciertas afecciones como las siguientes:

  • Asma
  • Afecciones neurológicas y del desarrollo neurológico (incluidos trastornos del cerebro, de la médula espinal, de los nervios periféricos y de los músculos como parálisis cerebral, epilepsia [trastornos convulsivos], accidentes cerebrovasculares, discapacidad intelectual [retraso mental], retrasos del desarrollo de moderados a graves, distrofia muscular o lesiones de la médula espinal).
  • Enfermedades pulmonares crónicas (como enfermedad pulmonar obstructiva crónica [epoc] y fibrosis quística).
  • Enfermedades cardiacas (como cardiopatía congénita, insuficiencia cardiaca congestiva y arteriopatía coronaria).
  • Trastornos de la sangre (como la enfermedad de células falciformes).
  • Trastornos endocrinos (como la diabetes mellitus).
  • Trastornos de los riñones (renales).
  • Trastornos del hígado (hepáticos).
  • Trastornos metabólicos (como trastornos metabólicos hereditarios y mitocondriales).
  • Sistema inmunitario debilitado a causa de enfermedades o medicamentos (como las personas que tienen el VIH o sida o cáncer, o que reciben tratamiento prolongado con esteroides).
  • Personas menores de 19 años que reciben tratamiento prolongado con aspirina.
  • Personas con obesidad mórbida (índice de masa corporal o IMC de 40 o más).

Es importante que usted se vacune si cuida a una persona en estos grupos de alto riesgo, los cuales incluyen a los bebés menores de 6 meses porque son demasiado pequeños para ser vacunados. Recuerde, no es demasiado tarde para protegerse y proteger a sus seres queridos de la influenza por medio de la vacunación. El poco tiempo que tomará ponerse la vacuna contra la influenza es mucho menor que el tiempo que le tomará recuperarse de esta enfermedad.

Para obtener más información acerca de la gravedad de la influenza y de los beneficios de la vacuna contra esta enfermedad, hable con el médico de su familia o visite http://espanol.cdc.gov/enes/flu/.

* Los enlaces a sitios web pueden llevar a páginas en inglés o español.

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