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Estudio de los efectos de una política controversial sobre los registros de adopción
Wanda
Barfield, neonatóloga que había trabajado para el Ejército antes de ingresar
al EIS en 2000, nunca imaginó que utilizaría sus habilidades epidemiológicas
para evaluar cómo un departamento de salud pública respondía a una política,
en lugar de estudiar los efectos de una enfermedad en la población.
Barfield
había pasado los cuatro años anteriores prestando servicios en una Unidad
de Cuidados Intensivos para Recién Nacidos en Tacoma, Washington, una
instalación en la que se atiende cada día a aproximadamente 30 recién
nacidos enfermos de gravedad provenientes de las familias militares establecidas
en la región del Noroeste Pacífico. Barfield fue transferida de su labor
militar al EIS en 2000.
En
su segundo mes como funcionaria del EIS, Barfield y otra funcionaria,
Julia Rhodes (EIS 2000), fueron enviadas a Oregon para analizar
la manera en que el Departamento de Servicios Humanos de este estado
procesaba las solicitudes formuladas por personas adoptadas que
habían recibido autorización
para tener acceso a los registros de nacimiento anteriores a la adopción,
que hasta el momento habían sido confidenciales. La medida controversial,
que había sido aprobada por los votantes en noviembre de 1998, no había
sido aplicada hasta junio de 2000 debido a la oposición de las madres
biológicas. Esto había causado una acumulación de 4,700 solicitudes que
el departamento de sanidad debía procesar y responder.
"Las
personas adoptadas podrán obtener el nombre así como otra información
demográfica sobre sus padres biológicos", dice Barfield. "También existían
expectativas de obtener información médica. Pero los certificados de nacimiento
por lo general sólo proporcionan información demográfica básica."
"Nuestro
reto consistía en determinar cómo esta legislación afectaba al departamento
de sanidad, particularmente en términos de recursos, y establecer en qué
medida la información recibida era útil para las personas adoptadas",
dice Barfield.
Durante
un período de tres semanas, Barfield y Rhodes realizaron una investigación,
y de acuerdo a Barfield, el departamento de sanidad manejó una situación
difícil con profesionalismo y con el compromiso de proporcionar información
fidedigna.
"Tuvieron
que cumplir esta misión, y responder al mismo tiempo a las reacciones
de los oponentes y partidarios de la legislación. El departamento de sanidad
tuvo que tratar mucho con el público. En ningún momento perdieron la objetividad
y desempeñaron una función de liderazgo", dice Barfield, y señala que
un reto adicional fue garantizar la exactitud de la información contenida
en certificados de nacimiento que databan de los años veinte, en muchos
de los cuales no había información completa, por ejemplo no se incluía
el nombre del padre.
Posteriormente,
el gobernador de Oregon aprobó que se utilizara un formulario que daba
a los padres biológicos la oportunidad de indicar si preferían que las
personas adoptadas se pusieran en contacto con ellos y de qué manera y
les permitía proporcionar su información médica de manera anónima.
"Una
de nuestras recomendaciones para los otros estados que consideraban este
tipo de legislación fue crear un mecanismo para que los padres biológicos
pudieran indicar cómo deseaban que se entrara en contacto con ellos antes
de que se divulgara la información", dijo Barfield. "Otra opción es que
se utilicen los registros de adopción existentes. En estos registros,
los padres biológicos pueden incluir datos médicos o de otro tipo en la
información que se proporciona a los padres adoptivos."
"Otros
estados pueden aprender mucho de la experiencia de Oregon", concluyó Barfield,
quien señaló que el estado de Washington está considerando una legislación
similar. "Oregon ya está mejorando sus procesos. Están diseñando maneras
de reorganizar los antiguos registros de adopción de manera de hacerlos
más accesibles."
Esta
primera misión poco usual dio Barfield la oportunidad de combinar su interés
en epidemiología con la política pública.
El
interés de Barfield en salud pública comenzó cuando cursaba estudios de
medicina en la Universidad de Harvard, donde también obtuvo un título
de maestría en salud pública. Luego se desempeñó como pediatra residente
en el Centro Médico Militar Walter Reed y realizó una pasantía en medicina
perinatal en el Hospital Infantil de Boston. Luego ingresó al ejército,
donde fue directora de la Unidad de Cuidados Intensivos para Neonatos
del Centro Médico Militar Madigan en Washington.
Como
funcionaria del EIS, Barfield desea proseguir con su trabajo en
epidemiología,
y específicamente, desea estudiar las causas básicas de la mortalidad
fetal así como de la de los bebés de corta edad. Esta área poco estudiada,
denominada mortalidad perinatal, abarca tanto los fallecimientos de los
bebés de menos de una semana de vida como los alumbramientos de fetos
sin vida en un momento avanzado del embarazo. De un total de casi cuatro
millones de niños que nacieron vivos en 1998, más de 27,000 fallecieron
en el período perinatal.
"Esta
es un área importante que aún no ha sido estudiada de manera muy rigurosa
en los Estados Unidos, y sin embargo se podría intervenir allí y tener
un impacto importante", explicó Barfield. Ella señaló que un vínculo más
estrecho entre las disciplinas de salud materna e infantil durante el
proceso podría generar una mejor comprensión de las causas básicas de
muertes perinatales y mejores estrategias de prevención. Ella también
considera que la política desempeña un papel importante en el área de
salud pública.
"Todos
los avances que se han alcanzado en la atención médica sólo son efectivos
en la medida en que la gente tiene acceso a ellos", dijo Barfield. Agrega
que hay varias maneras sencillas y poco costosas de reducir la mortalidad
infantil. "Entre las cosas que se pueden hacer está la promoción de la
salud de las mujeres y las madres, la buena alimentación, garantizar que
todos tengan acceso a una buena atención médica, administrar vacunas a
los niños y acostar a los bebés a dormir boca arriba. Éstos son sólo ejemplos
de algunas medidas sencillas que se pueden aplicar muy fácilmente", expresó.
Barfield
está ocupándose de estos asuntos colaborando estrechamente con expertos
de fama mundial en el área de salud materna e infantil, incluyendo los
que trabajan junto con ella en el programa de salud en el embarazo y
salud infantil de los CDC. Entre sus mentores se hallan los Doctores
Kay Tomashek (EIS 1997), Solomon Iyasu (EIS 1989) y Branch Chief Hani
Atrash (EIS 1979).
Barfield espera continuar colaborando con los CDC después de que termine su período en el EIS en 2002. "La experiencia en el EIS me parece una oportunidad perfecta para vincular muchos de los asuntos clínicos que he aprendido en el ejercicio de la medicina con asuntos más amplios como acceso a la atención médica y las políticas sociales. Me entusiasma tener la oportunidad de aprender los fundamentos de la epidemiología para poder impulsar estos proyectos", concluyó Barfield. Volver a la página principal de perfiles
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| Esta página fue revisada el 22 de febrero de 2002 | ||||||||||||||||||
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Departamento
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