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El virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV) y el embarazo

El virus de la coriomeningitis linfocítica (LCMV, por sus siglas en inglés) puede causar infecciones en animales y seres humanos. Los ratones silvestres pueden ser portadores del LCMV e infectar a roedores domésticos como hámsteres, ratones domésticos y cobayas o conejillos de indias. Las personas se pueden infectar a través del contacto con la orina, la sangre, la saliva, los excrementos o los materiales de los nidos de roedores infectados.

Dibujo: ratónAlgunos ejemplos de las formas en que una persona se puede infectar son:

  • Inhalar (aspirar) polvo y gotitas mientras se barren los excrementos de los roedores infectados.
  • Tocar la orina o los excrementos de roedores infectados y luego tocarse los ojos o la parte interior de la boca o nariz.
  • Ser mordido por un roedor infectado.

Si una mujer embarazada contrae una infección por el virus de la coriomeningitis linfocítica su bebé en gestación también puede infectarse. La infección por el virus de la coriomeningitis linfocítica puede causar defectos de nacimiento graves o pérdida del bebé (aborto espontáneo).

Prevención

El riesgo de contraer la infección por el virus de la coriomeningitis linfocítica es bajo. Las mujeres embarazadas o que planean quedar embarazadas deben evitar el contacto con roedores silvestres o mascotas, como hámsteres, ratones y cobayas.

Para reducir el riesgo de contraer la infección por el virus de la coriomeningitis linfocítica durante el embarazo haga lo siguiente:

  • Si hay ratones en su casa, llame a una compañía de exterminadores de plagas para que se deshagan de los animales o pídale a alguien más que lo haga.
  • Evite aspirar o barrer la orina, los excrementos o materiales de los nidos de roedores.
  • Pídale a un amigo o familiar que no vive con usted que se haga cargo de las mascotas roedoras en su casa mientras usted está embarazada. Si esto no es posible, mantenga a la mascota roedora en una área separada de la casa y pídale a otro familiar o amigo que cuide a la mascota y limpie la jaula. Evite estar en el mismo cuarto en que se mantiene a la mascota roedora.
  • Después de tener contacto con un roedor silvestre o con su orina, excrementos o materiales de los nidos, lávese las manos muy bien con agua y jabón.

Tratamiento

En la actualidad, no se dispone de tratamiento para combatir la infección por el virus de la coriomeningitis linfocítica. Las mujeres embarazadas que han estado en contacto con un roedor o tienen fiebre u otros síntomas durante el embarazo, deben consultar con su médico.

Se dispone de una prueba de sangre para detectar una infección actual o previa por el virus de la coriomeningitis linfocítica. Haber tenido la infección por LCMV en el pasado no constituye un riesgo para los embarazos actuales o futuros.

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