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Otros problemas y afecciones

El síndrome de Gilles de la Tourette (ST) a menudo está acompañado de otras afecciones relacionadas (también llamadas afecciones concurrentes). Estas afecciones pueden incluir el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y otros problemas comportamentales o conductuales. Las personas con el ST y otras afecciones relacionadas pueden tener un mayor riesgo de padecer problemas sociales, comportamentales y de aprendizaje.

Los síntomas de los otros trastornos pueden complicar el diagnóstico y tratamiento del ST y crear más retos para las personas con el ST y sus familias, los educadores y los profesionales de la salud.

Los hallazgos de un estudio nacional de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)1 indicaron que el 86 % de los niños con un diagnóstico del ST también recibió el diagnóstico de por lo menos una afección más de índole síquica, comportamental o evolutiva, según informes de los padres.

Tres adolescentes de brazos cruzadosEn los niños con el ST:

  • El 63 % tenía TDAH.
  • El 26 % tenía problemas comportamentales, como el trastorno de oposición desafiante (ODD, por sus siglas en inglés) o trastornos conductuales (CD, por sus siglas en inglés).
  • El 49 % tenía problemas de ansiedad.
  • El 25 % tenía depresión.
  • El 35 % tenía trastornos del espectro autista.
  • El 47 % tenía problemas de aprendizaje.
  • El 29 % tenía problemas del lenguaje o habla.
  • El 30 % tenía retrasos evolutivos.
  • El 12 % tenía discapacidades intelectuales.

Lea más aquí sobre este estudio.  

Debido a que las afecciones concurrentes son tan comunes entre las personas con el ST, es importante que los médicos evalúen la presencia de otros problemas y afecciones en cada uno de los niños que tiene el ST.

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Un estudio de los CDC a nivel nacional, indicó que el TDAH es la afección concurrente más común en los niños con el ST. De los niños que recibieron el diagnóstico del ST, el 63 % también había recibido el diagnóstico del TDAH. 1  

Los niños con el TDAH tienen dificultades para prestar atención y controlar los comportamientos impulsivos. Es posible que actúen sin pensar en las consecuencias de sus actos y, en algunos casos, puede que también sean demasiado activos. Es normal que en ocasiones a los niños les cueste trabajo concentrarse y comportarse adecuadamente. Sin embargo, en los niños con el TDAH, estos comportamientos continúan más allá de los primeros años de la infancia (0-5 años). Los síntomas del TDAH pueden continuar manifestándose y ocasionar problemas en la escuela, la casa o con los amigos.

Más información sobre el TDAH »

Comportamientos obsesivo compulsivos

Las personas con comportamientos obsesivos compulsivos tienen pensamientos indeseados (obsesiones) ante los cuales sienten la necesidad de reaccionar (compulsiones). Los comportamientos obsesivos compulsivos y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) se presentan en más de un tercio de las personas con el ST.2, 3, 4 A veces resulta difícil distinguir los tics complejos, que los niños con el ST podrían tener, de los comportamientos obsesivos compulsivos.

Más información sobre el TOC (en inglés) »

Diagnóstico del TOC »

Problemas comportamentales o conductuales

Los hallazgos del estudio de los CDC indicaron que el 26 % de los niños con el ST recibió el diagnóstico de problemas comportamentales o conductuales, como el trastorno de oposición desafiante (ODD) o el trastorno conductual (CD).1

Trastorno de oposición desafiante (ODD)

Las personas con el trastorno de oposición desafiante (ODD, por sus siglas en inglés) demuestran comportamientos negativos, desafiantes y hostiles hacia los adultos o figuras de autoridad. Por lo general, el trastorno comienza antes de que el niño cumpla los 8 años o a más tardar en los primeros años de la adolescencia. A menudo los síntomas se pueden manifestar más ante las personas cercanas, como miembros de la familia o alguien que cuida habitualmente al niño. Se trata de conductas que no corresponden al comportamiento previsible para la edad de la persona y llevan a graves problemas en la escuela, el hogar y con sus compañeros.

Algunos ejemplos de conductas del trastorno de oposición desafiante son:

  • Perder la paciencia muy a menudo.
  • Discutir con los adultos o rehusarse a obedecer sus reglas o hacer lo que le pidan.
  • Enojarse o estar resentido o ser vengativo con frecuencia.
  • Molestar a los demás a propósito; irritarse fácilmente con los demás.
  • Culpar a la gente a menudo por los errores propios o por el mal comportamiento.
Mazo del juezTrastorno conductual (CD)

Las personas con trastornos conductuales agreden a otras personas y no respetan reglas, leyes ni normas sociales. También es común que las personas con estos trastornos sufran más lesiones y tengan más problemas con los amigos. Además, los síntomas de CD se manifiestan en varios entornos de la vida de la persona (p. ej., el hogar, la comunidad y escuela).

El trastorno conductual es grave y muy perturbador tanto para la persona con el trastorno como para las personas en su vida.  También es muy difícil de tratar. Si una persona tiene el trastorno conductual es importante que reciba el diagnóstico y un plan de tratamiento por parte de un profesional de salud mental lo antes posible.

Aprenda más sobre los trastornos conductuales (en inglés) »

Furia

Algunas personas con el ST sienten un enojo que los hace sentir fuera de control o tienen episodios de furia. La furia no es un trastorno que pueda diagnosticarse. Los síntomas de furia pueden incluir agresión extrema verbal o física. Algunos ejemplos de agresión verbal son gritar o insultar de manera extrema. Algunos ejemplos de agresión física son dar empujones violentos, dar puntapiés, pegar, morder y tirar objetos. Es más probable que los síntomas de furia se presenten en aquellas personas con otros trastornos comportamentales como TDAH, OOD o CD.

En las personas con el ST, es más probable que los síntomas de furia ocurran en el hogar que fuera de este. El tratamiento de la furia puede incluir el aprendizaje de técnicas de relajación, capacitación en destrezas sociales y terapia.  Algunos de estos métodos ayudarán al individuo y a las familias a entender mejor qué es lo que causa la furia, cómo evitar alentar esos comportamientos y cómo usar métodos de disciplina adecuados para esos comportamientos. Además, el tratamiento de los otros trastornos que la persona tenga, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, el trastorno de oposición desafiante o el trastorno conductual puede ayudar a reducir los síntomas de furia.

Aprenda más sobre la furia (en inglés) »

Ansiedad

Hay muchos tipos de trastornos por ansiedad con muchas causas y síntomas diferentes. Estos incluyen trastornos de ansiedad generalizado, TOC, trastorno de pánico, trastorno de estrés postraumático, ansiedad por separación y diferentes tipo de fobias. La ansiedad por separación se da con más frecuencia entre los niños pequeños. Estos niños sienten mucha preocupación cuando están lejos de sus padres.

Aprenda más sobre la ansiedad » 

Depresión

Todas las personas sienten en algunas ocasiones preocupación, ansiedad, tristeza o estrés. Sin embargo, si estos sentimientos no desaparecen e interfieren con las actividades diarias (por ejemplo, hacen que un niño falte a la escuela o a otras actividades, o hacen que un adulto falte al trabajo o no asista a actividades sociales), la persona puede padecer depresión. Estar deprimido o perder interés o el gusto por las cosas durante por lo menos 2 semanas puede indicar que una persona sufre de depresión. Los niños y los adolescentes con depresión pueden mostrarse irritables en vez de tristes.

Para recibir el diagnóstico de depresión, deben estar presentes otros síntomas, tales como:

  • Cambios en los hábitos de alimentación o bajar o subir de peso.
  • Cambios en los hábitos de dormir.
  • Cambios en los niveles de actividad (los demás notan más actividad o que la persona no hace tanto como antes).
  • Menos energía.
  • Sentirse despreciable o culpable.
  • Dificultades para razonar, concentrarse o tomar decisiones.
  • Pensar en la muerte repetidamente.
  • Pensar o planear suicidarse o intentar hacerlo.   

Se puede tratar la depresión con asesoramiento psicológico y medicamentos.

Aprenda más sobre la depresión »

Otras preocupaciones de salud

Los niños con el ST pueden también tener otras afecciones que requieren atención.  Los hallazgos de un estudio reciente de los CDC indicaron que el 43 % de los niños con un diagnóstico del ST también había recibido el diagnóstico de por lo menos una afección crónica adicional. 

En los niños con el ST:

  • El 28 % tenía asma.

  • El 13 % tenía problemas de audición y visión.

  • El 12 % tenía problemas en los huesos, las articulaciones o los músculos.  

  • El 9 % había tenido una lesión o conmoción cerebral.

Las tasas de asma y de problemas de audición y visión eran similares a las de los niños con el ST, pero los problemas en los huesos, las articulaciones y los músculos, así como las lesiones o conmociones cerebrales eran más altas en los niños con el ST.  Los niños con el ST también tenían menor probabilidad de recibir  atención médica coordinada de manera eficaz o de tener un hogar médico centrado en el paciente, lo que significa un entorno de atención médica primaria donde un equipo de proveedores médicos brindan cuidados de salud y servicios preventivos.   

Lea más sobre estos hallazgos aquí (en inglés) »

Asuntos educativos

Como grupo, las personas con el ST tienen los mismos niveles de inteligencia que las personas sin este síndrome. Sin embargo, las personas con el ST pueden tener más probabilidades de aprender en forma diferente, de tener discapacidades de aprendizaje o retrasos evolutivos que afectan su capacidad de aprendizaje.

Muchas personas con el ST tienen problemas de escritura, organización y de atención. Las personas con el ST pueden tener problemas para procesar lo que ven o lo que escuchan. Esto puede afectar la capacidad de una persona de aprender en forma auditiva o visual con un maestro o, también, puede ser que la persona tenga problemas con sus otros sentidos que afecten el aprendizaje y el comportamiento (como el tacto, olfato, gusto y movimiento). Los niños con el ST pueden tener problemas con sus habilidades sociales que afecten su capacidad de interactuar con otras personas.

Como resultado de estas dificultades, los niños con el ST pueden necesitar ayuda extra en la escuela. Muchas veces, se pueden abordar estos problemas con adaptaciones e intervenciones dirigidas al comportamiento (por ejemplo, ayuda con las destrezas sociales).

Las adaptaciones pueden incluir cosas tales como proporcionar un lugar diferente donde hacer las pruebas o permitir más tiempo para terminar las pruebas, dar consejos sobre cómo ser más organizado, darle menos tareas al niño o dejarle usar la computadora para tomar notas en las clases.  Es posible que los niños también necesiten intervenciones comportamentales, terapia o que deban aprender estrategias para ayudarlos con el estrés, a prestar atención o con otros síntomas.

Más información

Los CDC trabajan con la Asociación del Síndrome de Tourette para proporcionar información sobre el ST y otros problemas y afecciones a los proveedores de atención médica, los educadores y las familias para que los niños con el ST puedan obtener el mejor tratamiento y apoyo disponible.  Para obtener más información sobre otros problemas y afecciones relacionados con el ST, puede visitar el sitio web de la Asociación del Síndrome de Tourette.

Referencias bibliográficas

  1. Bitsko, RH, Holbrook, JR, Visser, SN, Mink, JW, Zinner, SH, Ghandour, RM, Blumberg, SJ (2014). A National Profile of Tourette Syndrome, 2011-2012. J Dev Behav Pediatr 35(5), 317-322.
  2. Centers for Disease Control and Prevention. Prevalence of diagnosed Tourette Syndrome in persons aged 6-17 years - United States, 2007. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2009;58(21):581–5.
  3. Kompoliti K, Goetz CG, Morrissey M, Leurgans S. Gilles de la Tourette Syndrome: patient's knowledge and concern of adverse effects. Mov Disord. 2006;21(2):248–52.
  4. Freeman RD, Fast DK, Burd L, Kerbeshian J, Robertson MM, Sandor P. An international perspective on Tourette Syndrome: Selected findings from 3500 individuals in 22 countries. Devel Med Child Neurol. 2000;42(7):436–47.
  5. Janik P, Kalbarczyk A, Sitek M. Clinical analysis of Gilles de la Tourette Syndrome based on 126 cases. Neurol Neurochir Pol. 2007;41(5):381–7.
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